

Los trastornos de ansiedad y los trastornos afectivos (o del estado de ánimo) son las entidades clínicas que se presentan con mayor prevalencia en la actualidad y, en ocasiones, pueden generar una elevada sensación de malestar y repercusión en el funcionamiento global de una persona y su entorno.
En cuanto a los Trastornos Afectivos, los definimos como un conjunto de alteraciones psíquicas vinculadas a estados de ánimo que se presentan de forma extrema y patológica y que interfieren de forma muy significativa en la funcionalidad de la persona, con un profundo sufrimiento, deteriorando la autoestima, la manera de interpretar el mundo y las situaciones que acontecen en él, y se alejan de la coherencia y objetividad con que verdaderamente suceden las cosas.
Las personas que padecen trastornos afectivos pueden tener alteradas las atribuciones de causa y responsabilidad, teniendo consecuencias muy negativas en el ámbito emocional, en la cognición y en la conducta.
Suponen un grave problema para la persona, ya que interfieren en la manera de relacionarse con el mundo y todo el conjunto de interacciones con el resto de sujetos que forman parte de su entorno, provocando una angustia vital desmesurada.
Dentro de los trastornos afectivos los más frecuentes son:
Los síntomas y signos que podemos padecer en un trastorno afectivo es variable y puede oscilar en un amplio espectro de intensidad en diferentes áreas, por lo que es importante que se deje orientar por su médico para que pueda asesorarse si observa usted o su entorno cambios significativos en el estado de ánimo, humor, irritabilidad, apatía, cambios en la sensación de placer, cambios en la capacidad para disfrutar de cosas de las que antes disfrutaba, cambios en el ritmo de sueño, cambios en el apetito, etc.
Los síntomas asociados a diferentes entidades clínicas las podemos encontrar en el manual diagnóstico de enfermedades mentales (DSM5), actualmente el más utilizado y en el que clasifica los síntomas más comunes en cada patología.
Entre los síntomas que puede notar, cabe destacar:
En los trastornos afectivos se consideran tres tipos de factores etiopatogénicos: genéticos, biológicos y sociales. Los trastornos afectivos pueden tener una entidad biológica y genética y ser precipitadas o exacerbadas por situaciones sociales o de entorno.
Si estás preocupado, porque crees que podrías tener un trastorno del estado de ánimo, si sientes que tus emociones interfieren en tu trabajo, tus relaciones, tus actividades sociales u otros aspectos de tu vida pide una consulta con tu médico o con un profesional de salud mental tan pronto como sea posible.
Es poco probable que el trastorno del estado de ánimo desaparezca por sí solo y puede empeorar con el tiempo. Busca ayuda cuanto antes, dado que puede ser más fácil tratarlo al comienzo.
El tratamiento dependerá de cada entidad clínica dentro de los trastornos afectivos, siendo habitual precisar de intervención psicoterapéutica, psicofarmacológica, otras terapias no farmacológicas o combinación de varias líneas de intervención. Factores de estilo de vida, actividad física y alimentación pueden tener un papel importante en el proceso.
Psiquiatría en Palma de Mallorca