

En general, podemos sospechar que tenemos una fascitis plantar cuando identifiquemos algunos de los siguientes signos:
La tensión que soportan las fibras del pie en estos casos, es consecuencia directa de las fuerzas como el peso, que se multiplica en función de la velocidad de la actividad que se realice, ya sea deportiva o laboral.
Por otro lado, se deben sumar otros factores:
La fascitis plantar es una patología multifactorial que requiere un tratamiento multidisciplinar, lo cual significa trabajar con los siguientes especialistas:
Es vital para la óptima recuperación que el tratamiento sea de forma global y coetáneo, para obtener los mejores resultados de la forma más rápida.
En cualquier caso, es imprescindible recibir un diagnostico precoz y profesional, tal como se ofrece desde la Clínica Podológica M.O de Barcelona.