

Hay diversos tipos de malformaciones en la estructura vertebral, siendo la escoliosis y la cifosis las más comunes. Estas condiciones, tan prevalentes, afectan la curvatura de la espina dorsal. Aquí, encontrarás toda la información esencial para comprender esta última.
La cifosis es una patología que afecta a la espalda y genera una curvatura muy acentuada de la misma, produciendo una especie de joroba.
Es una afección que se encuentra relacionada muy frecuentemente con la debilidad de los huesos vertebrales, por lo que se ve más a menudo en personas mayores.
Sin embargo, existen otras causas que pueden presentarse en niños, a pesar de ser los casos más raros.
Se origina cuando la persona afectada tiene una mala higiene postural que lleva a los huesos y músculos a deformarse.
Se puede ver muy a menudo en adolescentes y jóvenes adultos que pasan mucho tiempo frente al ordenador y realizan poca actividad física. Simplemente con cambiar los hábitos y forzando las buenas prácticas posturales hasta habituar al cuerpo a una postura saludable se puede conseguir revertir.
Un ejemplo es la cifosis cervical, que se produce en la zona superior de la columna vertebral cuando esta se curva en la dirección opuesta a la normal.
En algunos casos se presenta como una malformación que está presente desde el nacimiento. Sin embargo, comienza a manifestarse sobre todo en la temprana adolescencia.
Es una enfermedad que afecta a las vértebras de la región dorsal de la espalda. Ocurre en la infancia y provoca un encorvamiento producido por el daño estructural en los huesos.
Tal y como se ha explicado anteriormente, está estrechamente vinculada con el paso de los años. Por ello, personas mayores pueden presentar esta patología producto del debilitamiento de sus huesos.
Las señales que se presentan y que ayudan a diagnosticar esta enfermedad son casi imperceptibles ya que no genera ningún dolor en particular.
Por ello, para poder detectarlo, es importante contar con un médico que conozca la historia clínica y evolución del paciente. Un buen traumatólogo especialista en columna vertebral, como los del equipo de Elgeadi Traumatología, será capaz de detectar pequeñas señales de que algo va mal en la exploración física y lo confirmará a través de estudios diagnósticos por la imagen, como radiografías y resonancias.
Más allá de la rigidez que se puede llegar a sentir con un caso leve, existen ciertas dificultades que pueden aparecer en una situación más agravada como:
Por lo general, la cifosis se trata mediante ejercicios de fisioterapia y la utilización de un corsé ortopédico.
Sin embargo, si existe mucho dolor, o el médico evalúa que el caso progresa muy rápidamente, puede recomendar una cirugía de columna vertebral en la que se realizará una fusión espinal para enderezar la curvatura e impedir que empeore compactando dos o más vértebras.
Traumatología en Alcalá de Henares