

El bruxismo es un hábito parafuncional comúnmente conocido como apretar los dientes que puede afectar a personas de todas las edades y géneros. Se estima que hasta un 40% de la población aprieta o rechina sus dientes durante la noche de manera inconsciente, generalmente debido al estrés.
El bruxismo se manifiesta a través del apretamiento o rechinamiento involuntario de los dientes, lo que puede resultar en diversos síntomas y signos. Algunos de los indicadores más comunes incluyen:
El bruxismo no solo afecta a la mandíbula y los músculos circundantes, sino que también puede tener consecuencias en la salud dental. Los dientes pueden sufrir desgaste, fracturas o aflojamiento, y el esmalte dental puede erosionarse, exponiendo las capas internas del diente y causando sensibilidad dental.
Es fundamental abordar el bruxismo para prevenir daños adicionales y aliviar los síntomas. Existen diversas opciones de tratamiento, que pueden incluir:
Si experimentas cualquiera de los síntomas mencionados anteriormente, es importante buscar atención dental profesional. Los fisioterapeutas especializados en trastornos de la articulación temporomandibular pueden proporcionar un diagnóstico preciso y recomendar el tratamiento más adecuado para tu situación.