

Se calcula que miramos el teléfono móvil alrededor de cien veces al día y que más de la mitad de las veces lo hacemos durante 30 segundos.
Esto se traduce en un movimiento forzado del cuello de más de 50 minutos diarios, lo que es probable que ocasione que las cervicales terminen resentidas.
En España, según datos del Digital Report España 2022, hay más de 55 millones de líneas móviles, casi ocho millones más de líneas que de habitantes. Esto significa que en nuestro país 13 de cada 100 habitantes tenían dos teléfonos móviles.
Este mismo informe recoge que en nuestro país cerca de 44 millones de personas son usuarias de Internet y pasan más de 6 horas al día en la Red y que el 90,4% de los usuarios accede a Internet a través de un smartphone por lo que cada vez es mayor la carga que sufren nuestras cervicales.
La presión a la que sometemos a la columna y la zona cervical cuando miramos al teléfono móvil depende del grado de inclinación de nuestra cabeza. Cuanto más bajemos la cabeza, peor será para nuestra columna vertebral.
Con esta sobrecarga tensamos la parte alta de la espalda lo que origina, además de problema cervicales, cefaleas y otras patologías. No sólo adoptamos malas posturas cuando mirando el móvil de pie, también cargamos las cervicales cuando inclinamos la cabeza en la cama para consultar el teléfono y cuando lo sujetamos con el hombro.
En concreto estos son los problemas de columna directamente relacionados con el uso del teléfono móvil:
Estos dolores suelen intensificarse durante la noche cuando los músculos se relajan, lo que puede dificultar el sueño. La combinación de estas molestias con las malas posturas puede conducir a problemas más graves, como alteraciones en la alineación de las vértebras, hernias discales, dolores crónicos e incluso neuropatías periféricas.
Para evitar estas patologías, es crucial adoptar una postura adecuada y mantener una higiene postural constante al usar dispositivos móviles. En concreto:
A medida que envejecemos y nuestros huesos se desgastan, estas acciones se vuelven aún más importantes. Al seguir estos simples consejos, podemos contrarrestar la carga que sufre nuestro cuello y espalda al utilizar nuestro teléfono móvil. Ante cualquier duda, es esencial consultar con un especialista.