Causas y remedios de los gases intestinales

Escrito por: Dr. Ramón Tormo Carnicé
Publicado:
Editado por: Albert González

 

El aire que respiramos

Los gases que se producen en nuestro aparato digestivo, en especial, en el colon, los eliminamos en un 80% gracias a las heces y a los pedos. El 20% restante pasa a la sangre y después al pulmón, donde se elimina con el aire espirado. En este sentido se basan las pruebas de análisis de gases en el estudio de la malabsorción de hidratos de carbono.

 

En determinados momentos y secundario a gastritis, puede darse un espasmo de píloro por las proteínas ingeridas, la cuales son parcialmente catabolizadas en el estómago en ese proceso se forma sulfhídrico. Esto conseguimos eliminarlo mediante eruptos que tienden a tener un olor que nos recuerda a huevos podridos.

 

Por otro lado, también tras administración de urea C13 y dosificación en aire espirado de C13O2 se puede diagnosticar la infección por helicobacter pylori. Mediante la administración de acetato C13 se puede determinar esto, recogiendo el aire espirado en bolsas especiales y dosificando el C13, el vaciado gástrico. Estas pruebas, salvo la dosificación de sulfhídrico, las realizamos en nuestra unidad de Vía Augusta.

 

Con excepción del sulfhídrico, que es la prueba de que existe una gastritis con gran retraso del vaciado gástrico, los otros gases como el hidrógeno, metano, CO2, no tienen ningún mal olor. Por tanto, una persona podría digerir mal los hidratos de carbono y no notar ningún mal olor en el aire espirado.

 

Gases expulsados por el ano

Los gases que expulsamos por el ano, son producto de la fermentación en el colon de substancias de nuestra dieta, sobre todo hidratos de carbono que no se han digerido en el intestino delgado. En este sentido, los productos que más frecuentemente producen gases son la estaquiosa y rafinosa de las legumbres, además de la celulosa, hemicelulosa, pesctinas, ligninas (fenilpropano) de las paredes vegetales, además de gases que se producen por la poca digestión en el intestino delgado de la lactosa, sacarosa, almidón, etc. Algunos de estos gases son completamente inodoros.

 

La distensión abdominal es un exceso de gases sin motivo que lo justifique.

 

Otros gases que se forman en el colon, a causa de la poca digestión de proteínas, mayormente, putrescina, cadaverina, indol y escatol, pueden tener un olor más o menos agradable, pero no son siempre indicadores de mala salud, sino más bien de la presencia de proteínas en el colon por afección del intestino delgado o hiperperistaltismo.

 

A veces puede ocurrir que el metano en el aire espirado esté muy elevado (por encima de 15 ppm o mucho más), así como el hidrógeno (muy por encima de 20 ppm), con buena digestión de disacáridos o con ausencia de estos en la dieta. Esto indica que el individuo está ingiriendo un exceso de fibras, con lo cual debería acudir a un médico que disponga de cromatógrafo de gases, para centrar correctamente la dieta. En nuestra unidad de Vía augusta disponemos de dicho dispositivo.

 

Recientemente, recibo muchos pacientes con una gran distensión abdominal, es decir, el vientre hinchado por un exceso de gases, sin una patología que lo justifique. En gran medida se debe a un exceso de fibras vegetales en su dieta porque han seguido malos consejos de algunos dietistas que olvidan que el ser humano carece de rumen. Se debe a un exceso de metano y no tanto de hidrogeno en el aire espirado de sus condiciones basales. Esto es conocido como el síndrome del rumiante.

 

El sorbitol y la fructosa son monosacáridos por lo que no necesitan ser escindidos hasta llegar a monosacáridos porque ya lo son. La malabsorción se debe, en ocasiones, a que se ingieren en exceso, ya que todos somos intolerantes al sorbitol y fructosa si tomamos demasiado. Esto no conlleva ninguna patología, simplemente que hemos tomado en exceso monosacáridos de absorción pasiva.

 

Antiguamente, había la creencia de que las heces flotaban si había un exceso de eliminación de grasas. Sin embargo, en pocas ocasiones se debe a ello realmente. Por lo general, se debe a que llevan gas metano, sin ninguna patología asociada. Ocasionalmente, nuestro bacterioma produce hidrógeno o metano. Además, es cierto que si las heces son de color mostaza podría ser un indicador de celiaquía u otra condición que provoque una mala digestión de las grasas, entre otras posibilidades.

Por Dr. Ramón Tormo Carnicé
Aparato digestivo

El Dr. Ramón Tormo Carnicé es especialista en enfermedades del Aparato Digestivo y Pediatría. Ha ejercido en Hospitales de Ginebra, París y Barcelona, donde fue responsable durante 35 años de la Unidad de Gastroenterología Pediátrica y Nutrición del Hospital Vall d'Hebrón, además de ser profesor agregado de Pediatría de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Actualmente atiende a pacientes en su consulta de Vía Augusta y en el Hospital Quirón. Además, es un reputado experto en obesidad, cólicos, diarrea crónica, dolor abdominal, enfermedades hepáticas e intolerancia alimentaria.

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