¿Cuáles son las causas del aborto de repetición?
El aborto de repetición es una de las experiencias más difíciles tanto a nivel físico como emocional para quienes buscan ser padres. Se define como la pérdida consecutiva de dos o más embarazos antes de la semana 20 de gestación y afecta aproximadamente a un 2-5% de las parejas en edad reproductiva.
Aunque en un porcentaje de casos no llega a identificarse una causa clara, los avances médicos permiten comprender mejor sus orígenes y ofrecer estrategias diagnósticas y tratamientos personalizados.
Causas principales
El aborto de repetición es un fenómeno multifactorial, donde suelen confluir varios mecanismos:
Alteraciones genéticas
- Constituyen una de las causas más frecuentes.
- Muchos embriones presentan anomalías cromosómicas que impiden su desarrollo.
- Estas pueden originarse en los gametos (óvulos o espermatozoides) o surgir de manera espontánea durante las primeras divisiones embrionarias.
- En algunos casos, uno de los progenitores puede ser portador de una translocación equilibrada, lo que incrementa el riesgo.
Factores anatómicos
- Malformaciones uterinas (ej. útero septo).
- Miomas que distorsionan la cavidad.
- Pólipos endometriales.
- Sinequias (adherencias intrauterinas).
- Todas estas alteraciones pueden comprometer la implantación o limitar el espacio adecuado para el crecimiento embrionario.
Trastornos endocrinos
- Hipotiroidismo o hipertiroidismo no controlados.
- Diabetes mellitus mal regulada.
- Hiperprolactinemia.
- Alteraciones hormonales asociadas al síndrome de ovario poliquístico (SOP).
Factores inmunológicos y hematológicos
- El síndrome antifosfolípido (SAF) es una de las causas mejor documentadas: genera microtrombosis placentarias que impiden la adecuada nutrición del embrión.
- Trombofilias hereditarias también pueden aumentar el riesgo.
- Una respuesta inmunitaria desregulada de la madre hacia el embrión (hiperactividad de células NK, baja inducción de células T reguladoras, incompatibilidades HLA-C/KIR) puede interferir en la tolerancia materno-fetal.
Factores infecciosos
- Menos comunes, pero relevantes en algunos casos.
- Infecciones crónicas del endometrio (endometritis crónica) o determinados patógenos pueden alterar la receptividad uterina.
Factores ambientales y de estilo de vida
- Tabaquismo.
- Consumo excesivo de alcohol.
- Obesidad.
- Exposición a tóxicos ambientales.
- Estrés crónico.
Diagnóstico y tratamiento
El estudio del aborto de repetición debe ser integral y personalizado, incluyendo:
- Análisis genéticos en ambos miembros de la pareja.
- Cariotipo o estudio de translocaciones.
- Pruebas hormonales y endocrinas.
- Estudios de coagulación e inmunológicos (anticuerpos antifosfolípidos, perfil trombofílico, función NK).
- Ecografía 3D y, en casos seleccionados, histeroscopia diagnóstica para valorar la cavidad uterina.
El abordaje depende directamente de la causa identificada:
- Cirugía correctiva en malformaciones uterinas.
- Tratamiento endocrino (levotiroxina, control glucémico, agonistas dopaminérgicos).
- Terapia anticoagulante: heparina de bajo peso molecular y/o aspirina a bajas dosis en casos de trombofilias o SAF.
- Inmunoterapia en alteraciones inmunológicas: corticoides, hidroxicloroquina, inmunoglobulinas, intralípidos, tacrolimus.
- Técnicas de reproducción asistida con diagnóstico genético preimplantacional (DGP) para seleccionar embriones cromosómicamente normales.
¿Qué aporta la inmunología reproductiva?
La inmunología reproductiva estudia cómo el sistema inmunitario materno interactúa con el embrión y la placenta.
Algunos mecanismos implicados en el aborto de repetición incluyen:
- Incompatibilidad inmunogenética HLA-C/KIR entre madre y embrión.
- Hiperactividad de células NK uterinas que dificultan la implantación.
- Desequilibrio de citoquinas (predominio proinflamatorio Th1).
- Presencia de anticuerpos antifosfolípidos u otros autoanticuerpos.
Los tratamientos inmunológicos buscan favorecer la tolerancia inmunitaria y mejorar la receptividad endometrial, mediante inmunomodulación farmacológica o biológica.