

La cirugía laparoscópica es una técnica de abordaje, un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo.
Actualmente, la cirugía laparoscópica es la técnica de elección en muchas actuaciones quirúrgicas intraabdominales. Por tratarse de la patología más frecuente la colelitiasis (piedras en la vesícula biliar), la colecistectomía (extirpación de la vesícula biliar), es la técnica más habitualmente practicada.
También está indicada en el tratamiento de hernias de hiato, hernias recidivantes, cirugía de intestino delgado y colon (tanto en patología benigna como maligna), en cirugía de la obesidad mórbida, etc.
El abordaje laparoscópico con 3, 4 o 5 pequeñas incisiones, las mayores de 12 mm, permite realizar muchas de las intervenciones quirúrgicas que hasta hace pocos años requerían cirugía abdominal abierta con grandes incisiones. Sus principales ventajas son:
En muchas intervenciones acorta significativamente el tiempo quirúrgico, por lo que al disminuir el tiempo anestésico, también se reduce el riesgo de complicaciones médicas postanestésicas.
En los últimos años se está introduciendo la cirugía robótica, en la que el cirujano interviene a distancia, sin contacto con el paciente. Este procedimiento se puede utilizar en todos los casos y situaciones mencionadas anteriormente, pero, hasta el momento, con los estudios de que se disponen en la actualidad, la cirugía robótica no obtiene mejores resultados que la laparoscópica y empeora la relación coste-beneficio.
En un futuro próximo es posible que este novedoso procedimiento acabe implantándose de forma generalizada como ha ocurrido con la laparoscopia.
Para más información sobre la cirugía laparoscópica contacte con un especialista en Cirugía general.