10 consejos para prevenir y controlar la halitosis
Mantener una buena higiene bucal no solo es esencial para tener una sonrisa saludable, sino también para evitar problemas como la halitosis y las enfermedades de las encías. El mal aliento puede ser una señal de que algo no está bien en nuestra rutina de cuidado dental.
¿Te cepillas los dientes después de cada comida? ¿Utilizas hilo/cinta dental o raspadores linguales? La realidad es que, muchas veces, pequeños ajustes en nuestros hábitos diarios pueden marcar la diferencia entre una boca fresca y problemas futuros y persistentes.
En este artículo, te compartimos 10 consejos sencillos, pero efectivos para mantener a raya el mal aliento y disfrutar de una salud bucal óptima.
Halitosis: medidas preventivas
- Cepíllate los dientes a diario y después de cada comida.
Realiza un cepillado tres veces al día y tras cada comida; te ayudará a prevenir la caries y las enfermedades de las encías y, por tanto, a mantener tu boca sana.
- Completa tu cepillado con hilo/cinta dental y colutorios específicos.
Eliminarás las partículas de comida de lugares donde el cepillo no alcanza, así como la placa dental (biofilm bacteriano).
- No te olvides de la lengua.
Los raspadores linguales son realmente efectivos y te quitarán el mal olor causado por las bacterias que se acumulan en la superficie de la lengua.
- Evita el tabaco, el alcohol o el consumo elevado de café.
Ambos hábitos reducen el flujo de saliva, produciéndote sequedad bucal y favoreciendo la aparición de halitosis.
- Mantén una alimentación rica en vitamina B y C.
Las verduras de hoja verde, por su contenido en clorofila, así como las fresas, los kiwis o los cítricos, te ayudarán a mantener más fuertes tus encías y a prevenir enfermedades periodontales.
- Come despacio y regularmente.
Realiza de 3 a 5 comidas al día y mastica bien los alimentos para evitar su fermentación.
- Bebe agua con frecuencia.
Al menos, dos litros al día. Así estimularás la salivación y limpiarás toda tu boca y dientes.
- Respira por la nariz y no por la boca.
Sobre todo, por la noche, ya que la producción de saliva disminuye y puede producir un olor y sabor desagradables en tu boca.
- Consulta a tu médico ante cualquier complicación.
Aunque en un 90% de los casos, la halitosis tiene su origen en la cavidad bucal, este problema puede ser síntoma de una afección sistémica.
- Visita al dentista periódicamente.
Acude a un profesional de la salud bucal al menos una o dos veces al año, aunque no sufras ningún problema de esta índole, para hacerte la limpieza dental, eliminar la placa bacteriana y el cálculo dental (sarro) y descartar cualquier indicio de enfermedad periodontal.