La obsesión de los menores por tener un cuerpo perfecto

Written by: Neus García Guerra
Published:
Edited by: Albert González

Actualmente, los cánones sociales tienden a fomentar una presión social por tener un cuerpo ideal. En el caso de la mujer a través de la delgadez y en el del hombre a través de la musculatura como signo de fuerza. En este sentido, las redes sociales han aumentado la importancia que se le da a tener un cuerpo y una vida perfectos. Todo ello está alimentado por la creciente obsesión por la estética. En Instagram la gente trata de aparentar, mostrar una imagen ideal.

 

Recientemente, un paciente me explicó su fascinación por un conocido suyo, al que le atribuía una vida ideal. Admiraba a aquel chico porque tenía un torso musculado y una chica atractiva al lado mientras contemplaban una puesta de sol. Por este motivo, él se sentía desgraciado.

 

La obsesión por la belleza tiene sus raíces en la cultura que se vive actualmente, por lo que impera la necesidad de cambiar esa absurda imagen de cuerpo perfecto. Lo que sucede es que se ensalza el valor de la imagen por encima de otros valores mucho más importantes de la vida. En este sentido, los medios de comunicación, así como la publicidad son grandes responsables de la creación de este canon social, a través de una saturación de imágenes de cuerpos con las características descritas anteriormente.

 

Los menores que sufren de una autoestima baja sienten una fuerte inseguridad y presión con estos patrones corporales. Por este motivo, cuando engordan sienten frustración, debido a la importancia que le dan a como los ven el resto de adolescentes. A esas edades ser aceptado por el grupo es el objetivo de gran parte de los menores.

 

A esas edades ser aceptado por el grupo es el gran objetivo. 

 

Por ello, existe una relación entre la vulnerabilidad del menor y su deseo por lograr el cuerpo socialmente aceptado. De este modo, mediante la consecución de un físico idealizado el menor compensa su sentimiento de inferioridad. Todo ello, también se ve alimentado con las burlas de algunos compañeros hacia otros por no tener un físico socialmente valorado o las críticas que reciben en casa con la intención de “motivar”. Todas estas actitudes pueden favorecer a que el menor pueda sufrir un trastorno mental.

 

Es importante tener en cuenta que este deseo, exigencia y presión social por tener el cuerpo perfecto puede provocar:

  • Desequilibrios emocionales
  • Tristeza
  • Frustración
  • Ansiedad
  • Enfados
  • Conductas inadecuadas (dietas estrictas, ejercicio compulsivo, consumo de sustancias, etc.)

 

La imagen corporal es la representación que cada persona construye en su mente de su cuerpo. Se generan trastornos en esta cuando una persona se siente insatisfecha con su cuerpo y no se justifica con la realidad.

 

Por último, la vigorexia o síndrome de adonis, consiste en la obsesión por aumentar la masa muscular. Los vigoréxicos a pesar de conseguir un cuerpo musculoso, nunca tienen suficiente. Su aspecto deportivo, proviene más de un trastorno narcisista que de motivos puramente de salud.

 

En la mitología griega, Adonis, era un dios con juventud eterna y extraordinariamente atractivo. Actualmente, este término se utiliza para referirse a hombres jóvenes y atractivos.

*Translated with Google translator. We apologize for any imperfection

By Neus García Guerra
Psychology

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