Artroscopia de cadera: procedimiento y resultados

Written by: Dr. Ramón Rodríguez Morales
Published:
Edited by: Alicia Arévalo

La artroscopia de cadera, más correctamente la cirugía artroscópica de cadera, es una cirugía mínimamente invasiva en la que a través de dos o tres pequeñas incisiones de 1,5 a 2 centímetros se aborda la articulación de la cadera y se procede a la resolución de diversos tipos de problemas en la misma.

 

Diferencias entre la artroscopia y la artroplastia

Al ser una cirugía mínimamente invasiva, la disección de partes blandas es mínima, con lo cual la cirugía es menos dolorosa y permite una recuperación más rápida. Además, se trata de una cirugía altamente tecnificada y técnicamente compleja que precisa de una importante experiencia por parte del cirujano y un soporte material extenso y sofisticado (mesa de tracción, torre de artroscopia, intensificador de imágenes, motor de artroscopia con diferentes terminales, vaporizador de radiofrecuencias, cánulas y pinzas especiales, anclajes óseos, etc.).

 

En el caso de la artroscopia de cadera, al tratarse de una cirugía mínimamente invasiva, se realiza un abordaje mínimo y una disección mínima. La artroplastia (reemplazo) de cadera, en su caso, es una cirugía sustitutiva de la articulación que repara la misma y la sustituye en mayor o menor grado. El abordaje de la articulación es “convencional” y mayor que los pequeños abordajes que se realizan en la artroscopia. Además, lleva asociado un mayor dolor postoperatorio y mayor perdida sanguínea, siendo necesaria una trasfusión, aunque los resultados son muy satisfactorios en casi la totalidad de los casos. Simplificando mucho, la artroscopia es una cirugía conservadora y la artroplastia una cirugía sustitutiva.

 

La artroscopia de cadera está indicada en los pacientes que padecen un pinzamiento femoro-acetabular.
 


 

¿Para quién está indicada?

Básicamente, está indicada en los pacientes que padecen un pinzamiento femoro-acetabular, ya sea CAM (deformidad femoral), PINCER (deformidad acetabular) o MIXTO (deformidad en fémur y en acetábulo). También se emplea en pacientes con lesiones del labrum (fibrocartílago que rodea la entrada a la cavidad acetabular y que contribuye a sellar y estabilizar la articulación de la cadera), aunque no tengan deformidades de los extremos articulares. Se emplea igualmente en el tratamiento de sinovitis, cuerpos libres articulares y a veces también en dolores de cadera de origen no conocido.

 

La única forma de saber si está indicada la cirugía artroscópica o no, es valorar cuidadosamente al paciente y evaluar si pensamos que va a mejorar o no. Realmente son muchos los factores a tener en cuenta:

  • Patología que presenta el paciente.
  • Grado de limitación funcional.
  • Grado de afectación articular.
  • Otros.

 

Es decir, es preciso realizar una valoración absolutamente personalizada y detallada de cada situación.

 

El principal problema de diagnóstico es el diagnóstico topográfico. Es decir, el dolor se origina realmente en la cadera o bien puede tener otro origen:

  • Bolsas serosas
  • Tendones
  • Estructuras musculares de vecindad
  • Órganos pélvicos
  • Columna lumbo-sacra

 

Otro problema a la hora de decidir si la indicación es idónea viene determinado por el grado de evolución de la patología. Esto es especialmente importante en casos de deformidades tipo CAM que suelen dar síntomas cuando ya están muy avanzadas.

Si el diagnóstico es correcto, la técnica depurada y la situación de la articulación no es mala, los resultados son muy satisfactorios en un porcentaje del 80-90% de los casos. Y como ya hemos dicho, el postoperatorio no es doloroso y la perdida sanguínea insignificante, aunque el proceso total de recuperación puede ser largo.

 

Prevenir el dolor de cadera es posible

Sin duda es posible hacer muchas cosas para prevenir y/o controlar el dolor de cadera sin llegar a la cirugía, sea del tipo que sea. Como en todas las patologías musculo-esqueléticas es preciso personalizar mucho las medidas a seguir.
 

Como norma general, el control ponderal, el control de la actividad que realicemos, la actividad física practicada según nuestro nivel físico y el evitar actividades consideradas nocivas: escaleras, sillas bajas, bipedestación prolongada, sedentarismo, etc., van a ayudarnos a mejorar el dolor de nuestra cadera y prolongar la vida “útil” de la misma.

 

La importancia de pedir ayuda

Cuando tengamos un dolor en región inguinal, muslo (cara anterior o cara interna, vulgarmente conocida como la zona de los aductores), región glútea o rodilla, sin causa evidente y tras un tratamiento con reposo y antiinflamatorios razonables, será conveniente visitar a un especialista. Muchas veces lo que perjudica la evolución de la cadera es el insistir en un tratamiento que no nos está dando resultados.

 

También es muy habitual y nada recomendable acudir al fisioterapeuta sin tener un diagnóstico previo, puesto que muchos dolores de cadera no se originan en ella o si lo hacen, el dolor empieza a irradiar en la zona del muslo, aductores y rodilla.

*Translated with Google translator. We apologize for any imperfection

By Dr. Ramón Rodríguez Morales
Orthopaedic Surgery

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