5 claves acerca de la cirugía de la diabetes

Written by: Dr. Carlos Sala Palau
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Edited by: David Moore

La cirugía de la diabetes se enmarca en lo que denominamos cirugía metabólica, que consiste en dirigir las técnicas quirúrgicas hacia la modificación de ciertos procesos metabólicos del organismo para mejorar o curar algunas enfermedades. Así, mediante algunas técnicas que ya se utilizan para la cirugía bariátrica (objetivo: la pérdida de peso) pero con pequeñas modificaciones, conseguimos que tanto la diabetes tipo 2 -DM2, como otras comorbilidades de los pacientes con sobrepeso y obesidad (hipertensión, dislipemia, apnea del sueño, esteatosis hepática, etc.) mejoren e incluso entren en remisión.

Los pacientes modifican inmediatamente su metabolismo tras la intervención y son dados de alta ya sin pincharse insulina o abandonando la medicación antidiabética oral.

 

¿Es posible “operar la diabetes”? ¿Qué relación guarda con la obesidad?

La obesidad y la diabetes tipo 2 están íntimamente relacionadas, ya que el 90% de los pacientes con DM2 padecen sobrepeso/obesidad. Esta intensa relación ha hecho que la pandemia de ambas enfermedades se denomine diabesidad.

El exceso de grasa en el cuerpo favorece la resistencia a la acción de la insulina que produce el páncreas, que debe trabajar en exceso y acaba por agotarse, pasando del empleo de antidiabéticos orales a la insulina. La cirugía actúa modificando la producción de hormonas intestinales -incretinas- que reducen la resistencia a la insulina, lo que altera el metabolismo para hacer que la DM 2 entre en remisión inmediatamente tras la intervención. Además, la cirugía metabólica también tiene un efecto bariátrico, facilitando la pérdida de peso, lo que ayuda a largo plazo al control de la DM2.

 

¿Qué requisitos debe cumplir un paciente que se someta a una cirugía de la diabetes?

Los mejores resultados metabólicos se obtienen en pacientes con DM2 menos evolucionada, es decir, que mantienen todavía una buena reserva pancreática de producción de insulina. No obstante, los pacientes ya insulinizados mejoran muchísimo y abandonan la necesidad de pincharse insulina, aunque en ocasiones hay que mantener cierto apoyo farmacológico por vía oral. Contemplamos la cirugía metabólica de la DM2 en pacientes entre 18 y 70 años con mal control de su diabetes a pesar de un tratamiento optimizado.

 

El paciente sale del hospital sin necesidad de pincharse insulina

 

¿En qué consiste la cirugía en sí?

Las técnicas son similares a algunas utilizadas en cirugía bariátrica y que han pasado la prueba del tiempo en cuanto a los efectos a largo plazo, seguridad, mínimo riesgo y ausencia de complicaciones. Se realizan mediante cirugía mínimamente invasiva, abordaje laparoscópico, estancia de 24h en el hospital, pero con anestesia general. Las que más frecuentemente empleamos son el bypass gástrico y la gastrectomía vertical.

El bypass consiste en la creación de un reservorio gástrico con la capacidad muy reducida que disminuye el volumen de la ingesta, y le damos la salida directamente al intestino, con lo que reducimos la absorción de algunos alimentos, especialmente grasas y ciertos carbohidratos. A través de un doble mecanismo de exclusión del tránsito de los alimentos por el duodeno y el acortamiento del proceso digestivo se producen ciertas incretinas y no se liberan otras anti-incretinas, cuyo efecto final es la disminución de la resistencia a la insulina, corrigiendo la DM2.

En el caso de la gastrectomía vertical reducimos la capacidad del estómago en un 70%, por lo que predomina el efecto del acortamiento del proceso digestivo y la liberación de incretinas. También hay muchas otras técnicas quirúrgicas novedosas que han probado su efectividad, pero muchas de ellas aún no han pasado la prueba del tiempo y se encuentran en fase experimental.

 

¿Cómo será el postoperatorio y los resultados?

El postoperatorio es muy rápido, la cirugía apenas causa dolor y la recuperación es muy rápida. De este modo, se consigue que el paciente salga del hospital a las 24h de la intervención y se reincorpore a la vida laboral a la semana del procedimiento.

Los resultados son espectaculares, ya que el paciente sale del hospital sin necesidad de pincharse insulina y con un excelente control de la glucemia (nivel de azúcar en sangre).

 

¿Deberá el paciente seguir alguna dieta especial?

La primera semana del postoperatorio la dieta es exclusivamente líquida, para que cicatricen las suturas del intestino correctamente. Progresivamente iremos cambiando las texturas, calidades y cantidades de alimentos en las siguientes semanas para que, aproximadamente al mes de la intervención, se puede comer prácticamente de todo (en calidad, no en cantidad).

Por supuesto, es fundamental contar con un equipo multidisciplinar con dietista-nutricionista, apoyo psicológico y endocrinológico, para conseguir lo más efectivo a largo plazo para mantener la salud: el cambio de hábitos.

*Translated with Google translator. We apologize for any imperfection

By Dr. Carlos Sala Palau
Surgery

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