SBRT (Radiocirugía extracraneal)

¿Qué es la SBRT (radiocirugía extracraneal)?

La radiocirugía extracraneal (SBRT) es una técnica de irradiación de alta precisión que permite irradiar con dosis ablativas, lesiones localizadas fuera del cráneo, como: tumores de pancreáticos, prostáticos, de cabeza y cuello o metástasis pulmonares, hepáticas, suprarranales y vertebrales.

¿En qué consiste la SBRT (radiocirugía extracraneal)?

La radiocirugía extracraneal aplica los mismos principios que la radiocirugía intracraneal. Ambas tienen buscan administrar una dosis ablativa alta de radiación de manera precisa, sobre un volumen bien definido. La finalidad de esto es eliminar el volumen tumoral, fuera del cráneo. Esta técnica combina elementos de la radioterapia tridimensional, con la de la IMRT y la IGRT.

¿Por qué se realiza la SBRT (radiocirugía extracraneal)?

Se realiza para el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello, lesiones o tumores cerebrales que se encuentran fuera del cráneo, así como también para metástasis, tumores de páncreas, etc. Algunas veces, debido al movimiento respiratorio se necesitan técnicas complementarias para controlar la respiración que se aplicaran también al tratamiento en caso de que sea necesario. Es bastante habitual en muchas de las dolencias que afectan al pulmón, al páncreas o al hígado.

Preparación para la SBRT (radiocirugía extracraneal)

Los tratamientos de SBRT requieren una precisión parecida a los tratamientos estereotáxicos craneales, ya que las lesiones de pulmón, hígado o páncreas se ven influenciadas por el movimiento respiratorio. En este tipo de patologías es necesario realizar el tratamiento radioterápico con técnicas de control respiratorio y, para esto, se utilizan las siguientes técnicas:

  • Gating: este sistema permite administrar la dosis de irradiación en una fase seleccionada del ciclo respiratorio del paciente, interrumpiéndose automáticamente cuando el paciente se encuentra respirando en una fase distinta de la programada. Una vez el paciente esta inmovilizado, en todas las sesiones se verifica el posicionamiento del tumor mediante el sistema de imagen guiada (IGRT). El seguimiento del ciclo respiratorio se lleva a cabo en tiempo real mediante la monitorización con infrarrojos de unas esferas colocadas sobre el paciente. De forma simultánea se correlaciona el movimiento interno de la lesión mediante imágenes de rayos X que visualizan unos marcadores fiduciales previamente implantados en el paciente.
  • ABC: el sistema ABC (Active Breathing Coordinator) es una técnica de control respiratorio que permite tratar lesiones torácicas o abdominales en la fase de inspiración del ciclo respiratorio del paciente. Para su realización es preciso un dispositivo respiratorio que ayuda al paciente a mantener durante un tiempo la respiración en esta fase. Previamente en el TAC de simulación se realiza un entrenamiento individualizado que determina el tiempo para cada paciente.
  • Dampening: se basa en la compresión controlada del abdomen del paciente para restringir el desplazamiento del diafragma durante el ciclo respiratorio, de manera que se limita el desplazamiento de las lesiones localizadas en pulmón o en abdomen superior. La compresión se realiza con dispositivos de tipo cinturón o tipo arco, los cuales están diseñados de forma que la compresión sea constante y siempre la misma a lo largo del tratamiento. A diario debe verificarse el posicionamiento del paciente con IGRT, pero además la IGRT mediante kV CBCT 4-D permite valorar el movimiento de la lesión tratada en el momento.

 

¿Qué se siente durante el examen?

Los tratamientos de radiocirugía son parecidos a la toma de radiografías. Generalmente, los rayos X no se ven, ni se sienten, ni se escuchan, excepto los pacientes que estén recibiendo un tratamiento en el cerebro, los cuales podrían ver luces mientras la máquina está encendida, incluso con los ojos cerrados. El tratamiento en sí no causa ningún dolor o molestia. Si se siente dolor por otras razones, como dolor de espalda o incomodidad, debe avisarse al personal médico o de enfermería.

En el momento de quitar el dispositivo de la cabeza podría haber un leve sangrado en los lugares donde se pusieron los tornillos, pero se trata de una herida superficial que se cubrirá con un apósito. Si se tiene además dolor de cabeza, se puede solicitar un medicamento para sentir mayor comodidad.

En la mayoría de los casos, los pacientes que se han sometido a la radiocirugía y SBRT pueden retomar tomas sus actividades normales dentro de uno o dos días.

Efectos secundarios de la SBRT (radiocirugía extracraneal)

Los efectos secundarios de la radioterapia incluyen problemas que ocurren como resultado del tratamiento mismo, así como del daño hecho por el tratamiento a las células sanas en el área del tratamiento.

El número y la severidad de los efectos secundarios que se experimenten depende del tipo de radiación, la dosificación que se recibe y la parte del cuerpo sometida a tratamiento. Debe consultarse con el médico cualquier efecto secundario que se experimente, de modo que puedan ayudarle a controlarlo.

La radioterapia puede causar efectos secundarios tempranos durante o inmediatamente después del tratamiento y, normalmente, desaparecen a las pocas semanas. Asimismo, pueden aparecer efectos secundarios tardíos meses o años más tarde.

Los efectos secundarios tempranos comunes de la radioterapia incluyen:

  • Cansancio o fatiga.
  • Piel sensible.
  • Piel roja, irritada o hinchada.
  • Sequedad, picazón, exfoliación y formación de ampollas.

Según el área sometiéndose a tratamiento, otros efectos secundarios tempranos pueden ser:

  • Pérdida de pelo en el área de tratamiento.
  • Problemas en la boca y dificultad en tragar.
  • Problemas en comer y en la digestión.
  • Diarrea.
  • Nausea y vómito.
  • Dolores de cabeza.
  • Sensibilidad e hinchazón en el área del tratamiento.
  • Cambios urinarios y en la vejiga.

Los efectos secundarios retardados raros suelen ocurrir meses o años después del tratamiento y, a menudo, son permanentes. Algunos son:

  • Cambios cerebrales.
  • Cambios en la columna vertebral.
  • Cambios pulmonares.
  • Cambios hepáticos.
  • Cambios en el colon y el recto.
  • Infertilidad.
  • Cambios en las coyunturas.
  • Linfedema.
  • Cambios en la boca.
  • Cáncer secundario.
  • Fracturas en los huesos.

Existe un pequeño riesgo de desarrollar cáncer a causa de la radioterapia. Por ello, es importante que los pacientes se sometan después a un examen regular por su radioncólogo para detectar posibles cánceres.

Cuando se usan técnicas tales como la SBRT, el objetivo es maximizar las capacidades de la radioterapia para destruir el cáncer, mientras se reducen al mínimo sus efectos en los tejidos y órganos sanos, para así evitar los efectos secundarios del tratamiento mismo.

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