Día Mundial del Veganismo: ¿tiene impacto en la salud?

Según la Organización Mundial de la Salud, un 8% de la población sigue una dieta vegana o vegetariana. Los especialistas en Nutrición recomiendan comer vegetales variados y legumbres y evitar los alimentos ultraprocesados.

Vegetales

Si bien se conoce al veganismo como una decisión basada en la alimentación, realmente es una forma de vida. Las personas veganas no solo no consumen carne ni derivados animales, también evitan el uso de piel animal en la vestimenta y rechazan cualquier tipo de explotación animal para provecho humano.

En 1944 el inglés Donald Watson utilizó por primera vez la palabra “vegan” para referirse a personas vegetarianas que tampoco consumían otros productos de origen animal como queso, huevo o lácteos. A partir de allí, se creó la Sociedad Vegana del Reino Unido y, en 1994, para conmemorar el 50º aniversario de su fundación, se creó el Día Mundial del Veganismo, que se celebra cada 1 de noviembre.

Veganismo y vegetarianismo

La diferencia entre una persona vegetariana y una persona vegana es que esta última no consume productos derivados de animales, como los lácteos, huevos, leche e, incluso, la miel, que es producida por las abejas.

Según la Lda. María del Mar Silva, especialista en Nutrición y Dietética, “la dieta vegana está basada en plantas, en la que las proteínas se obtienen mediante el consumo de vegetales como legumbres, derivados de la soja como el tofu, o de hongos, como el Quorn.

¿Es saludable la dieta vegana?

Muchas veces se dice que la dieta vegana no es suficiente para cubrir todos los nutrientes que necesita el organismo. Sin embargo, según explica la Lda. Silva, “el caso de las personas veganas no es muy diferente al de los omnívoros y, si la dieta está bien diseñada, no requiere otras suplementaciones”.

La experta recomienda que las personas que estén interesadas en este tipo de dieta consulten con un dietista y nutricionista: “Al igual que los omnívoros, los veganos aprender a comer en familia, observando cómo lo hacen los adultos desde niños. Si no tenemos referentes fiables, es mejor que un especialista nos ayude. De ese modo tendremos la seguridad de que nos estamos alimentando bien y tendremos ayuda en situaciones como viajes, comidas fuera de casa y en la elección de los alimentos en el supermercado”.

Las principales recomendaciones que ofrece la especialista en Nutrición son:

  • La dieta debe contener suficientes vegetales, en cantidad y en variedad. Como en el resto de la población, se aconseja el consumo de ensaladas al menos una ves al día.
  • Evitar el consumo de ultraprocesados.
  • Fuente de proteínas: la base son las legumbres, que deben comerse prácticamente cada día. Los derivados, como el seitán, no deben consumirse con mucha frecuencia, al no ser una proteína de alta calidad.

La importancia de la vitamina B12

La vitamina B12 tiene una función fundamental en la formación glóbulos rojos, el metabolismo de las células, la producción de ADN y la función nerviosa. Cuando existe una deficiencia de B12 puede causar anemia, debilidad muscular, fatiga, trastornos en el estado de ánimo o complicaciones intestinales.

Según la Lda. Silva, “los omnívoros la obtienen a partir del consumo de animales, que se alimentan de otros animales o bien de vegetales. En el caso de veganos o vegetarianos, debemos asegurarnos que la suplementación de B12 sea con cianocobalamina, ya que suplementarse con algas o fiarse de los alimentos no nos asegura que lo estemos haciendo bien, debido a que no conocemos la cantidad de B12 que tienen”.

Por otro lado, según la especialista, “si no es cianocobalamina, probablemente nos estemos suplementando con análogos estructurales de la B12 que no tienen actividad en la salud humana. En el caso de un adulto, los suplementos de B12 deben ser 2000 mcg/semanales en una sola ingesta”.

Mujeres jóvenes, las más interesadas en el veganismo

Las personas veganas o vegetarianas representan un 8% de la población del planeta, es decir, más de 600 millones, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) realizado en el año 2019.

Siguiendo esa tendencia, de acuerdo con un estudio realizado por la asociación de veganismo en España, existe un interés creciente por este estilo de vida. Según la encuesta realizada a casi mil personas, el 52% de los veganos lo son hace más de 3 años. Sin embargo, el 48% restante ha incorporado este estilo de vida hace menos de 3 años.

Por otro lado, según este trabajo, “la mayoría de los vegetarianos y veganos tienen edades comprendidas entre los 25 y los 44 años”. Además, casi un 85% son mujeres.

Por último, en cuanto a los motivos que los llevaron a seguir una dieta vegana, las personas encuestadas manifiestan, en primer lugar, los derechos animales, seguido del impacto en el medio ambiente y la salud.

En el mismo sentido, la Lda. Silva asegura que “parecen ser las personas más jóvenes las interesadas en este estilo de vida y expresan mayor interés en evitar el sufrimiento animal, eligiendo las dietas vegetarianas o veganas”. En cuanto a las personas adultas, la experta indica que “parecen inclinarse más por el flexitarianismo, en el que la alimentación es vegetariana, pero están abiertos a comer pequeñas porciones de proteína animal en algunos momentos, como en las comidas con amigos o familia”.

El impacto de la carne en el medio ambiente

La Organización Mundial de la Salud afirma que nuestros hábitos alimenticios tienen impacto en el medio ambiente. El informe Suelos y Cambio Climático realizado por el Panel Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático de la ONU asegura que debemos disminuir el consumo de carne animal para no elevar la temperatura, lo que reduciría el gasto mundial de agua en un 20% y la emisión de dióxido de carbono en un 50%.

La investigación de la ONU explica que “el consumo de dietas saludables y sostenibles presenta importantes oportunidades para reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de los sistemas alimentarios y mejorar los resultados en la salud”. La ONU entiende por dietas saludables y sostenibles aquellos alimentos con un alto contenido de cereales, legumbres, frutas, verduras, nueces y semillas y un bajo contenido de origen animal y alimentos discrecionales, como las bebidas azucaradas.

Por otro lado, otro de los problemas ambientales recientes es la producción de soja, que se ha incrementado significativamente en los últimos años y contribuye a la deforestación y al cambio climático. En relación a esto, el consumo de productos de origen animal también tiene su consecuencia: según un estudio de la Red de Investigación sobre el Clima Alimentario perteneciente a la Universidad de Oxford, el 77% de la soja es utilizada para alimentar animales para el consumo humano y solamente el 7% de la soja mundial se usa para productos vegetales.


María del Mar Silva Rivera
Especialista en Nutrición y Dietética.

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