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Cirugía plástica, respuestas valiosas a preguntas concretas

Escrito por el julio 23, 2014 en Consejos y prevención, Por tu salud | 0 comentarios

brian-duffy-ROSTROLa Doctora Nélida Grande despeja dudas acerca de distintos aspectos de la cirugía plástica que salen fuera de lo que comúnmente se informa en los medios de comunicación, pero que sin embargo conviene conocer por su utilidad (tal como se hace dentro de las consultas médicas). Respuestas a preguntas que una persona que se esté planteando recurrir a la cirugía para mejorar una zona de su cuerpo -o que ya se la haya realizado- pueden suponer una información esencial. Interrogantes tan diferentes como ¿qué puedo hacer si tengo el pezón hacia adentro? o ¿cuándo puedo volver a maquillarme tras un lifting? y cuestiones que pueden considerarse más privadas. Cada una de ellas depende de las condiciones físicas del paciente y por supuesto de la intervención en concreto, pero hay unas normas básicas que pueden servir de guía orientativa a la hora de saber detalles prácticos que normalmente se preguntarían directamente al cirujano.

En las intervenciones de mamas, por lo general las pacientes tienen por ejemplo dudas acerca de cómo será su vida íntima tras salir de quirófano. ¿Se pueden tomar pastillas anticonceptivas recién operada del pecho? La respuesta es que la utilización de anticonceptivos (lo que supone la ingesta de hormonas) no está contraindicada tras una intervención mamas. O también existen dudas como: ¿es posible mantener relaciones sexuales? Normalmente, pasados 15 días de la intervención ya es posible mantener relaciones, en posturas cómodas y evitando la presión y el peso sobre los senos. Ello ocurre mucho más si hablamos de la labioplastia -cirugía vaginal externa-. En este caso el sexo se puede retomar una vez pasadas cuatro o cinco semanas de postoperatorio. Aquí surgen dudas más íntimas como ¿la falta de orgasmo se puede solucionar con una labioplastia? La respuesta es no, excepto en los casos en que esa situación se debe a la excesiva cantidad de piel que hay alrededor del clítoris -que se puede tratar-, y no a otras razones que su médico tendrá que descartar.

Volviendo al pecho femenino, una incógnita interesante es ¿se puede mejorar notablemente el aspecto de las mamas sin introducir prótesis? Según la Dra. Grande, “Si el problema es que los senos están caídos es probable que se necesite un implante para completar una operación de elevación estéticamente aceptable, sin embargo algunas mamas sólo están algo caídas y mantienen su volumen, por lo que no suelen ser necesarios los implantes”. También en esos casos puede aplicarse la técnica de la Lipoestructura, es decir, rellenar las mamas con grasa extraída de la propia paciente -previamente purificada- y así permitir al cirujano ‘esculpir’ el busto femenino sin necesitar prótesis. En este sentido,  ¿por qué puede ser mejor la grasa de nuestro cuerpo que los implantes sintéticos? Porque nuestro tejido graso contiene células madre regenerativas, lo que permite que actúen como un injerto y también ayudan a mejorar la calidad de la piel. Esta técnica no produce alergias y, a nivel de formas y contornos, permite conseguir unos resultados armónicos y naturales. Sin embargo, hay limitaciones, porque este método no aporta tanto volumen como una prótesis. Paralelamente, también hay pacientes que acuden a la cirugía plástica y estética para corregir pequeñas anomalías o deformaciones relativas a la forma del pezón o de la areola. Ésta última, si es excesivamente grande, es posible reducirla de una manera sencilla en manos de un cirujano experimentado, disminuyendo su diámetro. En cuanto al pezón, existen -entre otros casos- los llamados pezones hipertróficos (que son más largos de lo normal) o los pezones invertidos (orientados hacia adentro). Ambos se pueden modificar con cirugía plástica también de una forma relativamente sencilla.

 

Soluciones a casos particulares, ¿alguno es el suyo?

Además de las zonas íntimas de la mujer, antes citadas, a la hora de corregir otras áreas del contorno corporal y del rostro –también de los hombres-, surgen multitud de preguntas debido a la variedad de zonas que se pueden tratar con cirugía, los diversos métodos posibles y las particularidades de la persona. Una duda interesante que se puede plantear es ¿si he tenido una cesárea y me ha quedado el abdomen caído, me puedo hacer una liposucción? La respuesta a este caso, según la Dra. Grande, sería una valoración personalizada. “El cirujano ha de estudiar si es factible la liposucción (que a veces por el estado de los músculos tras la cesárea no es la técnica más recomendada) o si es mejor una abdominoplastia, que sí está enfocada principalmente en retirar la piel sobrante y conseguir una pared abdominal más dura y firme, y una cintura más delgada. Además, corrige la cicatriz que quedan como resultado de la cesárea”. En esta línea, también tras los embarazos suelen quedar estrías en el cuerpo. Igualmente aparecen tras cambios bruscos de peso, tanto en el cuerpo femenino como en el masculino. Hasta ahora, la técnica que ha demostrado resultados más eficaces es la Carboxiterapia, que además no precisa la entrada a quirófano. Se puede realizar en un centro médico-estético autorizado, ya que se basa en microinyecciones en la piel. La sustancia que se introduce es CO2, con el que se obtiene un incremento del colágeno y de las fibras elásticas así como una mejora de la circulación de la sangre: este último punto hace que se vaya reabsorbiendo el tejido fibroso de la estría de modo que pronto pueda volver a cicatrizar en condiciones óptimas. Esta tecnología no consigue eliminar del todo la estría pero sí ayuda a reducirla notablemente.

Respecto a la zona facial, hay preguntas en apariencia banales pero útiles como ¿cuándo podré volver a maquillarme tras someterme a un lifting facial? La paciencia aquí juega un papel importante para las mujeres que utilizan cosméticos habitualmente, ya que hay que esperar a que las pequeñas incisiones cicatricen. Asimismo, sobre otras áreas del rostro pueden surgir situaciones específicas como: Me hicieron una rinoplastia pero los resultados no fueron satisfactorios, ¿puedo volver a operarme? ¿cuánto he de esperar? La Dra. Grande sostiene que “en ocasiones es necesario aplazar la nueva cirugía por lo menos un año respecto a su intervención anterior, aunque a veces este tiempo se puede reducir”. Por último, otro tipo de interrogantes son los de contenido psicológico, como por ejemplo: Me he realizado una intervención en la cara y ahora me veo algo rara (o raro). Ya sea un lifting, un relleno de grasa, una rinoplastia o una corrección de párpados, al principio a veces es posible que le resulte algo extraño al mirarse al espejo porque sus facciones han cambiado, y además hay inflamación. Dicha ‘sensación’ de extrañeza suele desaparecer tras el primer mes de postoperatorio.

Dra. Nélida Grande. Colegiada nº 25.161. Barcelona.  www.doctoragrande.com

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