Calabaza y castaña, recetas con alimentos de octubre

La llegada de octubre supone la entrada del otoño, y con ella la proliferación de festividades que van de la mano con algunos alimentos típicos de esta época del año.

Con la llegada del mes de octubre, ya entrados en el otoño, en nuestras vidas pueden aparecer algunos alimentos y productos propios de esta época, como pueden ser el kale, el dátil, el kiwi, el membrillo o el aguacate. No obstante, si se ha de mencionar alimentos que destacan con la llegada del otoño, sin duda en esta lista deben incluirse las setas, el boniato, la calabaza o las castañas.

El final del verano y la entrada en el otoño están marcados por una suavización de la temperatura, los días son más cortos y las calles de ciudades y pueblos se llenan de hojas pardas, ya que se produce la caída de las hojas de árboles y plantas. Sin embargo, en función de nuestra ubicación y geografía veremos unas u otras cosas más o menos típicas. Por ejemplo, en el Reino Unido o en los Estados Unidos es habitual que las calles se tiñan de naranja hacia finales del mes, debido al festejo de Halloween, en el que se decoran y se utiliza un excedente de calabazas. El origen de esta fiesta tiene sus raíces en los pueblos celtas, que a finales de octubre realizaban una ceremonia para celebrar el fin de la cosecha con el Samhain, cuyo significado es “final del verano”.

Otro de los alimentos más típicos de esta época son las castañas, especialmente la zona norte de España, en las que se incluyen Galicia, Asturias, Cantabria, El Bierzo o el País Vasco, entre otras. En estas comunidades, se celebra la tradicional fiesta del Magosto, que principalmente se trata de recolectar castañas de montes y bosques y comerlas. Así, es muy habitual que, a mediados de octubre, en las zonas comerciales de una buena parte de las ciudades españolas se creen puntos de venta de castañas asadas. En estos mismos puestos se vende también el boniato, otro de los productos típicos del otoño, aunque con menos tradición y menos demanda que la castaña.

Si es habitual que se vayan a buscar castañas al monte, también es muy frecuente la recolecta de las setas. Si bien estas crecen durante todo el año y pueden ser cultivadas, la mayoría de las setas silvestres aparecen únicamente con la llegada del otoño.

Decoración de calabaza por Halloween

¿Cuáles son los alimentos típicos de octubre?

La Dra. Mónica Herrero, nutricionista en Zaragoza y miembro de Top Doctors explica las principales propiedades de los distintos alimentos típicos del mes de octubre.

  • Castaña. Fruto seco menos calóricos de todos, contiene pocas grasas comparadas con otros frutos secos, muchas fibras, bajo en sodio, potasio, hierro y calcio, de vitaminas tendría vitamina C y E. Podemos sustituir la haría de trigo por la de castaña, muy buena idea para celiacos.

  • Calabaza. Sin duda un ingrediente muy utilizado para sopas y purés en esta temporada. Contiene carotenoides, que son buenos para reforzar el sistema inmunitario. Rico en zinc, provitaminas A, vitamina C y E.

  • Setas. Aporta fibra, son saciantes y bajos en calorías, contienen ergoteina, presente en la proteína de las setas o champiñones, sustancia que es un potencial antioxidante, rico en minerales y vitaminas como las del grupo B, que ayudan a mantener nuestras defensas.

  • Kale. El kale es una col rizada muy consumida tradicionalmente en Europa Central, conocida en España como col rizada o berza, pertenece a la familia de las crucíferas, coliflor, col de hojas, brócoli. Destaca la presencia de vitamina K, betacaroteno, ácido fólico y vitamina B6, contiene cantidades importantes de calcio. Contiene bastante fibra, es bastante saciante y 100 gramos nos aportan 45Kcal, recomendado para las dietas de adelgazamiento.

  • Membrillo. Por su contenido en fibra y taninos, el consumo de membrillo produce efecto astringente que resulta muy útil en casos de diarrea. Debido a su alto contenido en potasio y a su contenido bajo en sodio, se trata de un producto ideal para personas con tendencia a la hipertensión arterial y retención de líquidos. El membrillo tiene un alto nivel en glúcidos, posee un bajo aporte calórico. (sólo 30 calorías por 100 gramos), además de contener vitaminas A, C, B1, B2 y B3, entre los minerales destacan la presencia de potasio, fósforo, hierro, calcio y sodio y tiene un elevado contenido en fibra, pectinas y taninos. Conocido por la pasta de membrillo, que se hace con membrillo y azúcar, igual que la mermelada, pero un truco para que no sea tan calórico y más nutritivo, podemos sustituir el azúcar por pasta de dátiles o por compota de manzana, con estas últimas, tendremos menos tiempo para consumirlo una vez abierto, pero será muy nutritivo y poco calórico.

  • Boniato. Se parece mucho a nivel nutricional a la patata, pero es más dulce el sabor, debido a que contiene más almidón, también es ligeramente más calórica unas 115 kca, por 100gr y la patata 80Kca. Contiene betacaronetos o provitaminas A, cuanto más intenso es su color mayor cantidad tiene. Destaca por su aporte en ácido fólico, además de contener vitaminas del grupo B y vitamina C. Es por esto que se trata de un excelente alimento para deportistas, ancianos o niños en edad de crecimiento. Podemos sustituir las patatas fritas por patatas de boniato al horno o microondas, sin tanta grasa y con todos sus nutrientes.

  • Mandarina. Contiene mucha vitamina C, aunque un poco menos que la naranja, pocas calorías su contenido en agua es de un 88 %, tiene mucho potasio, es excelente para tomar después de hacer deporte y reponer agua y electrolitos. Se puede transportar fácilmente, así que es un excelente almuerzo para niños adultos, además contiene vitamina A, y mucha fibra.

  • Kiwi. Conocido por contribuir al buen funcionamiento intestinal, podríamos decir que contiene más fibra que medio bol de cereales, contiene vitamina C en importantes cantidades, es poco calórico y saciante. En muchas ocasiones nos encontramos con que está un poco duro aun, un truco es aguardarlo junto a un plátano, manzana o pera, para que se favorezca la maduración.

  • Granada. La granada es una fuente natural de vitamina C, potasio y ácido fólico; rica en poli-fenoles y taninos que nos ayudan a reforzar las defensas contra los radicales libres. Es una fruta que suele ir muy bien para ensaladas o como parte de un postre. Muchas veces no se toma, por lo difícil que es pelarla y sacar los granitos, un truco: se coge media mitad de granada se pone bocabajo en la mano y encima de un bol con una espátula se le van dando golpecitos, para que vayan cayendo al bol.

  • Pera de conferencia. Contiene gran cantidad de agua y de fibra, por lo que contiene pocas calorías. Destaca su sabor dulce con un punto acido, que gusta a niños y mayores, aunque su temporada es en otoño, la podemos encontrar cultivada prácticamente todo el año.
Castañas típicas de octubre

Un par de recetas para probar en octubre

Si has llegado hasta aquí, sabrás que dos de los productos típicos del mes de octubre son las castañas y la calabaza. A continuación, la Dra. Mónica Herrero nos da dos recetas sanas para utilizar la castaña y la calabaza en nuestra cocina.

La castaña se puede utilizar tanto para recetas dulces como saladas. Al margen de la castaña asada, la tarta de castaña o el puré de castaña, estas pueden utilizarse en muchos otros ámbitos.

Lomo relleno de setas y castañas, receta de temporada.

Ingredientes:

  • Una cinta de lomo abierta en forma de libro (la mía pesaba 1.700 gr), 250 gramos de carne picada, 150 gramos de bacon o panceta cortada en tacos, entre quince y 20 castañas, lonchas de queso, sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra.
  • Para la salsa de setas: 200 gramos de setas, 400 ml de leche entera, cava, sal, pimienta.

Preparación:

Las castañas deben estar asadas con antelación, para después poder pelarlas y trocearlas. Después, se le añadirá sal y pimienta a la cinta de lomo abierta en forma de libro. Si no sabemos cortarla, se le puede pedir al carnicero que lo abra.

Después, debe prepararse el relleno, sofreír la carne picada, junto con la panceta o bacon en tacos en unas cucharadas de aceite de oliva virgen extra a las que debe añadírsele sal y pimienta.

En el momento en el que la carne deja de estar cruda, se añadirán los trozos de castañas asadas. Posteriormente se retirará del fuego y se dejará reposar hasta que se enfríe.

Una vez que está frio, se abre el lomo, se ponen unas lonchas de queso en el medio y sobre ellas el relleno. Se cierra el lomo dándole forma de rollo, y después se utiliza hilo de cocinar para que la forma se mantenga durante el horneado y evitar que se derrame parte del relleno.

Flan de calabaza y canela

En el caso de la calabaza, sin duda el puré o las sopas son los platos en los que más se utiliza este ingrediente. No obstante, la Dra. Herrero nos recomienda los canelones de calabaza, pimientos y setas, aunque con el objetivo de introducir la verdura en personas que no les gusta demasiado, nos propone el flan de calabaza y canela.

Ingredientes:

  • Para el flan: 650 gramos de calabaza, cuatro huevos, 300 mililitros de leche, 100 gramos de azúcar moreno, una rama de canela y canela en polvo.
  • Para el caramelo: 125 gramos de dátiles, tres cucharaditas de agua.

Preparación

En primer lugar, se precalentará el horno a 180 grados, mientras el horno se calienta, se puede ir cortando la calabaza por la mitad y limpiar las pepitas.

Las dos mitades de la calabaza se situarán sobre la bandeja del horno con la piel hacia arriba, para hornearlas durante aproximadamente dos horas. Una vez que se ha cocido, se quita del horno para quitar la piel y se hace un puré con la pulpa.

Para hacer el caramelo se pondrá el azúcar con agua en una sartén a fuego medio, sin removerla. Cuando se empieza a formar el caramelo en la parte inferior, se empieza a remover moviendo la sartén por el mango y haciendo vaivenes con ella. El caramelo debe dejarse hasta que adquiera un color tostado, y una vez adquirido, se vierte en la flanera, mezclándolo con el puré de la calabaza y los huevos.

Llegados a este punto, en una olla debe calentarse la canela y la vainilla en leche, removiendo de vez en cuando la mezcla para evitar que se pegue. Cuando empiece a hervir, se añade la mezcla del puré, y una bien que esté bien mezclado, se vierte sobre la flanera.

Posteriormente, se cocina al baño maría llenando la bandeja con tres dedos de agua y situando encima la flanera. Debe cocinarse en el horno a unos 150 grados durante una hora. Para comprobar el punto adecuado de la cocción, se puede clavar un palillo o cuchillo en el flan, y si este sale limpio, es que el flan está bien cocido.

El último paso es sacar el flan del horno, y dejarlo enfriar a temperatura ambiente durante más o menos media hora. Una vez superada la media hora, el flan debe meterse en la nevera para que se enfríe durante aproximadamente tres horas y estará listo para consumir.

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