“Una de cada diez mujeres será intervenida a lo largo de su vida por un prolapso genital”

Escrito por: Dra. Eliana Castañeda Castañeda
Publicado: | Actualizado: 16/11/2018
Editado por: Alicia Arévalo Bernal

¿Qué es el prolapso genital femenino y por qué se produce?

El prolapso genital femenino es el descenso de los órganos de la cavidad pélvica de la mujer, como consecuencia de la pérdida o debilidad de las estructuras (ligamentos, fascias y músculos) que sostienen estos órganos. El órgano que más frecuentemente se ve afectado suele ser la vejiga junto al útero, que en ocasiones incluso puede salir a través de la vagina.

El debilitamiento de los músculos pélvicos y de los tejidos de sostén provoca el prolapso genital. Las causas de ese debilitamiento de los músculos y tejidos pélvicos se puede deber a diferentes motivos:

  • Embarazo
  • Trabajo de parto y parto difícil o un traumatismo durante el parto
  • El parto de un bebé de gran tamaño
  • Sobrepeso u obesidad
  • Un nivel más bajo de estrógeno después de la menopausia
  • Estreñimiento crónico o presión al evacuar los intestinos
  • Bronquitis o tos crónica
  • Levantar objetos pesados en repetidas ocasiones
     

¿Cuáles son los factores de riesgo del prolapso genital?

Existen diferentes factores que pueden provocar la aparición de esta patología, algunos de los factores de riesgo más frecuentes son:

  • Dar a luz a un bebé de gran tamaño
  • Edad avanzada
  • Obesidad
  • Haberse sometido a cirugías pélvicas
  • Estreñimiento crónico o esfuerzo frecuente para evacuar los intestinos
  • Antecedentes familiares de debilidad del tejido conjuntivo
     
Los ejercicios de Kegel ayudan a fortalecer los músculos del suelo pélvico.
 

 

¿Es muy común?

El prolapso genital es una patología muy frecuente que afecta principalmente a mujeres entre los 50 - 60 años.
 

¿A qué edad suele manifestarse y qué síntomas provoca?

Los especialistas en Ginegología estiman que el prolapso genital puede afectar a mujeres de cualquier edad. Sin embargo, suele afectar a las mujeres posmenopáusicas que tuvieron uno o más partos vaginales.

En el caso del prolapso uterino leve, en general, no el paciente no suele sentir ni síntomas ni signos, no ocurro lo mismo con el prolapso uterino moderado a grave que pueden conllevar:

  • Sensación de pesadez o de un tirón en la pelvis
  • Tejido que sobresale de la vagina
  • Problemas urinarios, como pérdidas (incontinencia) o retención de orina
  • Problemas para evacuar los intestinos
  • Sensación de estar sentada sobre una pelota pequeña o como si algo cayera de tu vagina
  • Preocupaciones sexuales, como por ejemplo una sensación de aflojamiento del tono del tejido vaginal

Los pacientes que sufren esta patología suelen sentir que los síntomas son menos molestos por la mañana y empeoran a lo largo del día.
 

¿Qué consecuencias conlleva no tratarlo, y qué tratamiento requiere?

Inicialmente el tratamiento que se usa es el conservador, ya que por sí solo el prolapso no es una enfermedad grave. Por este motivo el tratamiento quirúrgico se reserva para casos en los que el tratamiento conservador haya fracasado, y sólo cuando este problema afecte en la calidad de vida de la mujer. En torno 1 de cada 10 mujeres será intervenida a lo largo de su vida debido a ésta dolencia.

Los síntomas que suelen afectar la calidad de vida suelen ser:

  • Dolor pélvico
  • Incomodidad en la zona vaginal
  • Pérdida de orina
  • Dolor durante el coito
  • Dolor de espalda
  • Secreción vaginal
  • Incontinencia urinaria
  • Infecciones de orina frecuentes
  • Protuberancias en el tejido rosa de la vagina
  • Lumbago
     

¿Puede prevenirse?

Algunas recomendaciones para reducir el riesgo de padecer un prolapso uterino son:

  • Realizar ejercicios de Kegel regularmente: Estos ejercicios ayudan a fortalecer los músculos del suelo pélvico, algo con especial importancia después de tener un bebé.
  • Tratar y prevenir el estreñimiento: Beber mucho líquido y comer alimentos ricos en fibra, como frutas, vegetales, frijoles y cereales integrales.
  • Levantar objetos de forma correcta y evitar levantar cosas pesadas: Usar las piernas en lugar de la cintura o la espalda al levantar objetos.
  • Controlar la tos: Buscar tratamiento para la tos crónica o la bronquitis, y no fumar.
  • Evitar el aumento de peso: Consulte con su médico para determinar su peso ideal y recibir asesoramiento sobre estrategias para bajar de peso si las necesita.

Por Dra. Eliana Castañeda Castañeda
Ginecología y Obstetricia

La Dra. Castañeda es una reconocida especialista en Ginecología y Obstetricia, referente nacional en el tratamiento de los trastornos del suelo pélvico. Entre su exhaustiva formación cuenta con estudios de postgrado en la Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado (UCLA) y numerosos cursos sobre las técnicas ginecológicas más innovadoras: implantes vaginales en IUE y Prolapso Genital.  Especialista en Láser Ginecológico para el bienestar integral de la zona íntima Femenina. A lo largo de su trayectoria profesional, ha combinado la práctica clínica con la actividad docente y formadora, como instructora en el II Workshops Cadáver cirugía Suelo pélvico de la Universidad complutense de Madrid, así como instructora en varios hospitales del país y ponente en numerosas conferencias, congresos médicos y seminarios.

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