Recuperar la movilidad con una prótesis de rodilla

Escrito por: Dr. Enric Castellet Feliu
Publicado:
Editado por: Patricia Fernández Ramos

Una Prótesis total de Rodilla es un dispositivo artificial –compuesto por aleaciones de cromo, cobalto y molibdeno; en otras ocasiones son de titanio- que se ha creado imitando la anatomía de la rodilla para poder sustituir la rodilla original cuando ésta se ha deteriorado por alguna enfermedad.

La superficie de la rodilla está compuesta originalmente por cartílago, que es un tejido que se deteriora por diferentes enfermedades, la más común la artrosis. Cuando el cartílago se desgasta o deteriora, causa dolor, hasta el punto de resultar incapacitante.

Actualmente no disponemos de medicación que pueda recuperar el cartílago dañado, así que en fases avanzadas la única posibilidad de aliviar el dolor es sustituirlo por una prótesis.

 

¿En qué casos se recomienda una prótesis de rodilla?

 

Principalmente se recomienda la colocación de una prótesis cuando el dolor ya no se puede controlar con tratamientos farmacológicos o cuando el requerimiento de estos ya es muy elevado y los efectos adversos de esta medicación perjudican la salud. En casos de deformidad severa de la rodilla -genu varo o genu valgo acusados- también se recomienda la intervención debido a la mejoría de la funcionalidad que se obtiene con la prótesis.

Todos los pacientes pueden colocarse una prótesis de rodilla, exceptuando casos excepcionales de personas con graves enfermedades como puede ser una insuficiencia renal o una cardiopatía severa.

prótesis de rodilla | Top Doctors
La prótesis de rodilla es una solución definitiva para la artrosis que ya causa dolor y rigidez hasta el punto de ser incapacitante para el paciente
 

Tipos de prótesis de rodilla para cada paciente

 

El modelo de prótesis de rodilla más común es la prótesis total o tricompartimental pero existen diversos tipos de prótesis para las distintas situaciones médicas que se plantean. Al elegir el tipo de prótesis para cada caso, se tienen en cuenta:

  • En primer lugar, depende del estado evolutivo de la artrosis de la rodilla.
  • En segundo lugar, del estado de los ligamentos que es fundamental ya que van a ser los responsables de que la prótesis se mantenga estable y de que el paciente se sienta segura la rodilla.
  • En otro orden de decisión está la edad del paciente y la necesidad de actividades físicas que nos plantea.

La preocupación más importante para el especialista traumatólogo es dar respuesta a los pacientes de mediana edad que realizan actividad deportiva y presentan artrosis. Estos pacientes están en una franja de edad que no se conforman sólo con la desaparición del dolor, si no que aspiran a seguir realizando actividad física. Para este tipo de paciente existen las prótesis unicompartimentales, las cuales tienen la ventaja de que no reemplazan la totalidad de la rodilla y respetan todos los ligamentos ofreciendo una mejor funcionalidad que ofrecida por las prótesis totales.

Por último, existen las llamadas prótesis de revisión que se colocan cuando a un paciente se le tiene que cambiar la prótesis por envejecimiento de la misma.

Las prótesis totales permiten un grado de funcionalidad apto para la vida diaria. Conviene subrayar que con una prótesis se obtiene una flexión similar a la previa a la intervención. Es decir, que el paciente que se interviene demasiado tarde con una pérdida de la flexión significativa le va a ser difícil recuperarla.

 

¿Cómo es la intervención de prótesis de rodilla?

 

La intervención de prótesis de rodilla se realiza mayormente bajo anestesia espinal, aunque en raros casos se realiza anestesia general, y dura algo menos de 2 horas. Para no padecer dolor en el postoperatorio se han desarrollado diversas técnicas, entre las que destacan los bloqueos de los nervios periféricos que son capaces de suprimir el dolor del periodo postoperatorio inmediato.

Durante y después de la intervención se administra antibiótico para prevenir infecciones y heparina para prevenir la trombosis. Actualmente la administración de ácido tranexámico durante la operación ha reducido enormemente la pérdida de sangre que se producía durante y después de la intervención.

 

postoperatorio y recuperación de la movilidad de rodilla

 

A partir de la 24 horas el paciente ya puede mover la rodilla y sentarse en una silla. A las 48 horas pueden iniciar con ayuda los primeros pasos. Se requiere una hospitalización promedio de 4 a 5 días para controlar la herida, el dolor, la anemia postoperatoria y el inicio de la rehabilitación.

Posteriormente hay que seguir un proceso de rehabilitación que puede ser de 3 días a la semana hasta que se recupera la funcionalidad de la rodilla. Este periodo es variable según las características de cada paciente, oscilando entre 1 y 3 meses.

También durante los primeros meses deberá hacerse un seguimiento de la posible anemia causada por la intervención y añadir suplementos proteicos a la dieta habitual.

Por Dr. Enric Castellet Feliu
Traumatología

Destacado traumatólogo experto en patologías de rodilla, con más de 25 años de experiencia en diferentes hospitales y centros privados de Barcelona. En la actualidad es Jefe de la Unidad de Rodilla del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología en el Hospital Vall d'Hebron y miembro de COT del cuerpo facultativo de Creu Blanca de Barcelona.

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