¿Qué ventajas presenta la ecografía musculoesquelética?

Escrito por: Dr. Iñigo Orradre Burusco
Publicado: | Actualizado: 19/02/2020
Editado por: Roser Bernés Ubasos

ecografia musculoesqueletica

 

La ecografía musculoesquelética es una tecnología que, mediante la emisión de ultrasonidos, nos permite obtener imágenes instantáneas del interior de nuestro cuerpo, y en concreto, imágenes detalladas de estructuras como músculos, tendones, ligamentos, nervios y huesos.

A pesar de que la ecografía lleva utilizándose en la práctica médica desde hace décadas, el uso de esta tecnología en la consulta del traumatólogo ha empezado a aplicarse en los últimos años. La ecografía facilita al especialista en Traumatología una información directa sobre la lesión del paciente a la que hasta ahora no tenía acceso en la consulta. 

Esto hace que cambie el concepto de consulta tal y como se conocía hasta ahora, ya que nos permite profundizar más y mejor en el problema del paciente, obtener imágenes de la lesión en el momento y confirmar o descubrir un diagnóstico en la mayoría de los casos desde la primera consulta; lo que nos permite aplicar de forma inmediata el tratamiento más adecuado para cada lesión. 

Estas posibilidades que abre la ecografía, sumado a sus ventajas respecto a otras pruebas diagnósticas, hace que el uso de esta tecnología se esté extendiendo en las consultas de traumatología de nuestro entorno, tal y como ya ha ocurrido en países como EEUU, Canadá o Reino Unido.

 

 

Ventajas de la ecografía musculoesquelética

Algunas de las ventajas que ofrece esta prueba y de las que se benefician tanto el traumatólogo, como principalmente el paciente son:

La ecografía es una prueba inocua para el paciente y, a diferencia de la radiografía simple, el TAC o la resonancia, no conlleva ningún riesgo para ningún paciente al que se le realice.

Disponer de un aparato de ecografía en la consulta de traumatología permite realizar una prueba diagnóstica en el mismo momento de la consulta y, tras adquirir cierta experiencia, no demora excesivamente la duración de la misma. Esto redunda en una mayor eficacia y optimización del tiempo, de los recursos y del acto médico tanto para el especialista como para el paciente.

La realización de una ecografía aporta información adicional del problema que tiene el paciente en la práctica totalidad de los casos que atendemos en la consulta de traumatología. En muchos pacientes únicamente con la ecografía es suficiente para realizar un diagnóstico preciso e incluso más completo del alcanzable con una resonancia o TAC, como en el caso de lesiones de hombro, tendones o músculos. En el resto de pacientes la ecografía nos da pistas e información indirecta que nos guían hacia el diagnóstico y que deberemos confirmar con otra prueba diagnóstica, como en casos de ciáticas por hernia discal en columna lumbar o roturas del ligamento cruzado anterior en rodilla. Se debe puntualizar que los avances en ecografía musculoesquelética están en constante evolución y las aplicaciones de esta técnica van ampliándose cada año, por lo que aún no ha llegado a su máximo desarrollo.

La ecografía es mucho más barata, en relación a la información que proporciona, que cualquier otra técnica de diagnóstico. Este menor coste permite al paciente obtener un mejor diagnóstico a un precio mucho menor que si se realizase otra prueba diferente. 

El hecho de que el mismo traumatólogo que intenta analizar el problema de un paciente pueda acceder, por medio de la ecografía, a explorar la región o estructura en la que sospecha que hay una lesión, hace que esa prueba sea más eficaz tanto en resultado como en optimización de recursos. Esto amplía las posibilidades de que el paciente pueda obtener una respuesta acerca de dónde se encuentra el origen de su problema y de este modo poder aplicar el tratamiento idóneo para resolverlo. 

La ecografía es la única técnica que permite realizar un estudio dinámico de las estructuras a explorar. Esto aporta una información muy útil ya que permite analizar una estructura del cuerpo en funcionamiento, lo que en ocasiones da la clave para el diagnóstico de una lesión. El resto de pruebas diagnósticas (radiografía simple, resonancia o scanner) lo que proporcionan es una instantánea de la región a estudiar en ausencia de movimiento lo que en ocasiones conlleva estudios “normales” o sin alteraciones, en regiones en las que sí existe una lesión.

Otra ventaja importante de la ecografía, tanto para el traumatólogo como para el paciente, es que permite, durante la realización del estudio, que el paciente guíe al profesional hacia el lugar donde localiza el dolor, dirigiendo el análisis ecográfico al origen de las sensaciones del paciente; pudiendo el profesional, mediante la imagen obtenida, descartar o confirmar qué estructura es responsable de las dolencias.

Por último, hay que destacar el papel de la ecografía como guía en la realización de un tratamiento. La posibilidad que nos brinda de obtener una visión directa de la región a tratar, nos permite durante la aplicación de una terapia, llevar el material con precisión hasta la estructura lesionada minimizando el daño de otras estructuras, administrar la medicación únicamente en la región dolorosa pudiendo rebajar así la dosis de medicación utilizada, y alcanzar estructuras que no podemos llegar a localizar en un tratamiento a “ciegas”. Esto aumenta las posibilidades de éxito de nuestros tratamientos, y por tanto las posibilidades de curar a nuestros pacientes. 
 
Como en cualquier faceta de la vida, todo tiene su lado oscuro. La principal desventaja de la ecografía es que es muy dependiente del profesional que la realice y exige, para su dominio, un aprendizaje y estudio pormenorizado de su manejo y aplicación en el paciente. Esto se ve compensado con creces, con la cantidad de información que el especialista recibe desde los primeros casos en que la utilice y que irá pudiendo ampliar conforme vaya ganando en experiencia con su uso. En definitiva, se trata de una prueba muy agradecida, tanto para aclarar las dudas y guiar al profesional como para dar al paciente un mejor servicio.

 

Por Dr. Iñigo Orradre Burusco
Traumatología

Prestigioso especialista en Traumatología, el Dr. Orradre Burusco es licenciado en Medicina por la Universidad de Navarra y especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología por la Clínica Ubarmin. Completó su formación especializada en patología de la extremidad superior en Paris, en la Unidad SOS de Mano del Hospital Saint Antoine y en el Institute dela Main de la Clínica Jouvenet.

Entre su extensa formación también se especializó en cirugía artroscópica y tratamientos innovadores y está acreditado como experto en ecografía del aparato locomotor por la European Federation of Societies for Ultrasound in Medicine and Biology. En el ámbito laboral, ha trabajado como especialista de la red pública en Traumatología en la Unidad de Extremidad Superior de la Clínica Ubarmin de Navarra, en el Hospital García Orcoyen de Estella y desde el 2017 forma parte de la sección de Traumatología del Servición de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Complejo Hospitalario de Navarra.

Además colabora como especialista consultor para Mutua Navarra y, actualmente también está al frente de la Unidad de Traumatología privada de TraumaNavarra en el Centro Médico Iturrama de Pamplona.

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