¿Qué tratamiento existe para el pie plano?

Escrito por: Dr. Miguel Castro Torre
Publicado:
Editado por: Albert González

Lo habitual es que el pie plano flexible no de síntomas y permita hacer una vida sin restricciones, considerándose una variante de la normalidad en estas circunstancias.

 

Sin embargo, existen casos en el que el pie plano flexible provoca dolor (relacionado con la mayor actividad de los musculatura para estabilizar la deambulación o con las sobrecargas o hiperapoyos que condiciona), sensibilidad en el borde interno del pie, disminución de energía y rechazo de las actividades deportivas (en relación más que con el propio pie plano con rotación tibial interna que se asocia en casi un 45% de los casos).

 

En estos casos sintomáticos, descartado que se trate de un pie plano rígido, se pueden establecer medidas para disminuir los problemas asociados con esta condición:

  • Modificación de actividades que provoquen dolor y uso de ortesis de descarga temporales.
  • Terapia física con potenciación de los grupos musculares y ligamentosos debilitados.
Existen casos en el que el pie plano flexible provoca dolor.

 

  • Uso de plantillas: aunque está demostrado que no cambian la evolución del pie plano, pueden ser útiles para aliviar los síntomas, modificar el patrón de la marcha y aliviar el desgaste asimétrico del calzado. No todos los niños con pie plano deben usar plantillas, ya que éstas contribuyen a que la suela del calzado sea más rígida dificultando así el desarrollo de la musculatura del pie.
  • Modificación del calzado: en general el calzado ha de ser flexible, recomendándose ejercicios de deambulación descalzo para potenciar la musculatura del pie.

 

Las intervenciones quirúrgicas se deben reservar para aquellos casos excepcionales de pie plano flexible grave que no responden a las medidas conservadoras expuestas anteriormente.

 

Estas cirugías si están indicadas en la mayoría de los casos de pie plano rígido (secundario a uniones anómalas entre huesos del pie en adolescentes, a una incorrecta alineación de los huesos del pie en lactantes o a problemas neurológicos en cualquier momento del desarrollo infantil). 

 

A modo de resumen, el pie plano es en la mayoría de los casos una condición benigna (que puede considerarse fisiológica) que no afecta a la vida diaria de los niños. Existen, sin embargo, algunas patologías que se manifiestan como un pie plano rígido y que si necesitan actuación desde el punto de vista fisioterapéutico, ortésico y quirúrgico.

Por Dr. Miguel Castro Torre
Traumatología infantil

El Dr. Castro Torre es Licenciado en Medicina por la Universidad de Navarra y especialista en Traumatología Infantil y Cirugía Ortopédica. Es experto en displasia de cadera, desviación de los miembros, pie plano, aducto, cabo o zambo y deformidades vertebrales, entre otras.

Acumula una extensa formación y actividad laboral y actualmente ejerce como traumatólogo infantil en el Hospital Materno Infantil Teresa Herrera.

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