¿Qué probabilidades existen de curación del cáncer de mama?

Escrito por: Dr. Joaquín Belón Carrión
Publicado:
Editado por: Albert González

 

¿Se sabe por qué se produce un cáncer de mama?

No, esta respuesta es la pura realidad. Yo llevo investigando el cáncer de mama 50 años y sabemos qué factores ayudan a que se reproduzca en una mujer que lo ha tenido, qué factores inducen a que pueda aparecer más temprano o más tarde. Hay pacientes, tanto mujeres como hombres, ya que los varones también pueden sufrir esta enfermedad, que tienen unos genes que han estado tranquilos muchos años y a una edad determinada se les manifiesta.

 

En hombres a veces hasta siendo muy mayores he tenido pacientes con cáncer de mama, pero en mujeres la edad va cambiando con su actividad sexual, no solo las relaciones de pareja, sino también su sexualidad propia. Suele ser más frecuente en mujeres que no han tenido embarazos y que han tenido una menor actividad sexual. Por ello, durante muchos años el cáncer de mama ha sido más frecuente en monjas que en mujeres de sus mismas edades. Ahora mismo está ocurriendo una reinversión de la incidencia de ese cáncer, siendo el más habitual el que afecta a mujeres desde los 25 años hasta que se mueren.

 

A ciertas edades, la vida hormonal, los estrógenos, etc., han desaparecido prácticamente y quedan estrógenos de muy baja calidad y cantidad. La causa, a día de hoy, seguimos sin saberla. Solo sabemos que ha habido un cambio genético concomitante con la genética de cada uno. Se da más en fumadoras, en trabajadoras de ambientes cargados de polución (metalurgia, etc.), en mujeres con un exceso de trabajo, con ansiedad.

 

El cáncer de mama no es algo exclusivamente de mujeres.

 

Sin ir más lejos, tengo una paciente que ha presentado una reclamación porque ha tenido tres años de agotamiento mental y social muy importante y ha terminado teniendo un cáncer de mama. Llevaba años quejándose de esa mama y la habían visto especialistas muy buenos durante mucho tiempo hasta que hace unos seis meses le han detectado el cáncer de mama. Las lesiones antiguas que tenía, que eran lesiones consideradas benignas: lipomas, miomas, tumores benignos epiteliales o musculares que no afectaban de modo prioritario para pensar en un cáncer de mama. Sin embargo, lo ha acabado desarrollando y ha presentado una denuncia contra el estudio que le han hecho los médicos.

 

Por tanto, la causa del cáncer de mama, al igual que la de cualquier otro cáncer, hay un momento en que da el salto y las células comienzan a cambiar su carácter y su agresividad, de ser quiescentes, tranquilas, a ser agresivas y dejar de ser lo que eran. Una célula que era epitelial pasa a ser mucosa; la célula que provocaba o producía moco abundante, de repente se seca y aparece un sarcoma en un músculo, en lugar de la piel.

 

¿Qué da lugar a eso?

Por supuesto los cambios ambientales tienen mucha influencia, pero dentro del propio tumor lo que está cambiando es el genio, el modo de ser, el modo de estar. Esto se ha hablado múltiples veces en conferencias oncológicas, y estoy en el Grupo Internacional de Cáncer de Mama, y hay un congreso anual tanto en Europa como en América, exclusivamente sobre cáncer de mama, que se repite tres veces, con tal de que todo el mundo esté al tanto. Estamos con un estudio molecular en estos momentos, buscando factores dentro de la genética de cada paciente que nos indiquen qué células o que hormonas o anticuerpos no son compatibles con la vía de salud y empiezan a ser alterados y patógenos.

 

Los cambios ambientales tienen mucha influencia en el cáncer de mama.

 

Esa es la nueva Oncología médica que hay, diagnosticar pronto, tener un estudio genético del paciente con tiempo, de modo que cuando surja algo se pueda conocer. Pero esto es difícil y caro, por lo que se hace poco y, generalmente, se hace justo cuando empieza.

 

Por tanto, ¿cuál es la causa del cáncer de mama? ¿Cómo podemos saber qué ha empezado a ser maligno ese tumor benigno?

No lo sabemos. Pues porque cambian las pruebas, cambia la clínica y empieza a oler o crece de modo exagerado. Por ejemplo, el otro día vi a un señor con un tumor de tiroides que estaba controlado, que estaba curado y, de repente, en 15 días aumentó considerablemente el grosor y el diámetro de su cuello. Al ver aquello, piensas rápidamente en un tumor con un crecimiento muy agresivo, que no es el tiroides, es un linfoma, una serie innumerable de ganglios que han ocupado un espacio que no es suyo y que te están hablando. Le han puesto tratamiento y ha mejorado, no se ha curado, pero ha mejorado y se han eliminado muchísimos ganglios. Se ha hecho una biopsia para, lógicamente, determinar qué tipo de tumor es.

 

Y esto, exactamente, es lo que hacemos con la mama. A la propia paciente se le indica cómo debe explorarse por lo menos dos veces al mes, antes de empezar la regla y antes de terminarla. Se realiza en la ducha y, si ella no es capaz, por la razón que sea: no se siente, no tiene tacto, etc., la pareja, la madre o alguien allegado deberá explorar algo que puede estar creciendo, que puede ser un tumor benigno que puede estar ahí toda la vida sin que nadie tenga que operarlo o que puede cambiar. Puede cambiar porque en ese tumor benigno hay una serie de líneas celulares que son malignas. A veces empieza el tumor soltando líquido por el pezón, notando un ganglio en la axila o en el cuello. A veces no lo es. Es un tumor benigno que se trata con una medicación adecuada y que no hay que operarlo. Otras veces se opera porque a pesar de todas las pruebas, no llegamos a saber si es un tumor que debe operarse o no.

 

Terminamos haciendo una biopsia dirigida o una tumorectomia, dependiendo del tamaño de este. Normalmente al hablar de cáncer de mama nos referimos al carcinoma infiltrante, un carcinoma de células claras, etc., pero aparte del carcinoma, que es un tumor epitelial, está el sarcoma y el linfoma también. Cáncer de mama, generalmente, sabemos todos lo que es y cuando alguien lo tiene teme por lo que puede o va a pasar. Actualmente, la medicina ha avanzado tanto que se diagnostica con más rapidez y más exactitud y no se hace solo citología, ver las células, sino que se hace una biopsia de tejido completa que trae piel, músculo, piel, grasa de la misma glándula mamaria y se hace el estudio de todo eso.

 

¿Qué ocurre si, al diagnosticarlo, el especialista indica que se ha extendido, por ejemplo, a los ganglios linfáticos de la axila?

Si es en la axila, lo más habitual, cuando el tumor lleva ya meses evolucionando y, aunque se lo haya notado la paciente, se haya quejado y haya ido al médico, realmente la axila o la zona supraclavicular suelen estar ya afectadas. Si sospechamos que puede serlo, en el momento de la biopsia hacemos la determinación del ganglio centinela, el ganglio más próximo a la mama. Se hace una inyección con colorante, de modo que se va a extirpar el ganglio centinela y cambia el pronóstico y el estadio. El estadio es qué volumen tiene el tumor (T); qué ganglios están afectados (N): si hay metástasis o no (M), TNM.

 

Decimos que si es un T1N0M0 es un tumor pequeño de menos de 2 cm, normalmente, el cual no ha hecho ganglios afectos y no tiene metástasis. La metástasis no es solamente cada vez que crecen ganglios, puede haber metástasis si ha crecido el tumor en la piel, pulmón, hígado, huesos... Si hay metástasis es un tumor de estadio 4, el superior de los estadiajes.

 

Según el estado de la mama puede evitarse la cirugía.

 

En este caso aunque sea un tumor pequeño y aunque ya no haga ganglios es estadio 4. Estadio 4 significa que no va a cirugía, si se hace cirugía porque la mama está mal, supura... hay que quitarla y se hace una cirugía que se llama higiénica. No es la mastectomía (cuando se quita la mama entera) o la cuadrantectomía (cuando quitamos un cuadrante afectado por el tumor). Cuando el tumor que se quita está lindando con el cuadrante colateral inferior o superior hay que hacer una ampliación de la cirugía y quitarle más piezas. Si tiene ganglios es un estadio que habitualmente se tratará con quimioterapia, no siempre, ya que algunos pacientes tienen una gran respuesta hormoterapéutica. Si hay ganglios, además, hay que hacer radioterapia complementaria, pero seguramente todo esto cambiará en mayo cuando hagamos la próxima reunión de, o la que este año no se ha podido celebrar, que, por lo visto, de modo temático ha sido poco útil, de la SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica). Seguramente se plantee lo que ya está en boca de muchísima gente, evitar la mastectomía, ya que si se tiene un estudio suficientemente amplio y fidedigno del estado de la mama puede evitarse la cirugía con el tratamiento de fármacos y radioterapia. Habrá que esperar, pero evidentemente, si es posible, los profesionales preferimos no tener que extirpar la mama.

 

¿Qué probabilidades de curación existen?

Cuando empecé con la Oncología fue en los 70 y solo teníamos cirugía y la radioterapia, que era la novedad. Ahora se usan tratamientos más efectivos y menos tóxicos y más breves. Además se trata la mama en el mismo quirófano haciendo radioterapia intraoperatoria y esto es gracias a los equipos que ha puesto Amancio Ortega. Todo esto es un adelanto y hemos ganado en subsistencia y calidad de vida un 90%.

 

Tengo un amigo que su mujer murió por un cáncer de mama y ahora tiene una hermana con cáncer de mama. Su mujer llegó a la consulta tarde, con una metástasis, y se le hizo la quimioterapia que había entonces que era únicamente paliativa. Hoy en día, a veces, podemos hasta evitar la quimioterapia. Una mujer de más de 25-30 años, con calidad de vida, se le quita el tumor y no se hace radioterapia. Antes, la mujer de mi amigo murió al año y medio y ahora el 80% de los pacientes de cáncer de mama sobreviven 15-20 años.

 

Sin embargo, hay mamas que traté yo en Valencia hace 40 años y las estoy viendo ahora en Granada con metástasis. Son mamas que fueron muy bien con la quimioterapia que teníamos, pero ahora en la vejez les está haciendo metástasis el primer carcinoma que tuvieron de mama. Nunca hay certeza de que has terminado la quimioterapia y el tratamiento, nunca. El cáncer puede reaparecer siempre. El cáncer es como la lotería, si no te toca es porque no juegas. Lo que buscamos es que el enfermo viva y con calidad de vida, por ello hablamos con el paciente y le explicamos si el tratamiento le va a hacer estar con vómitos, alopecia...Se le dice claramente que va a vivir bien, pero con la calidad de vida que quiera tener. A veces, algunos pacientes se quejan de ello, pero son cosas inevitables en estadios avanzados de cáncer.

 

Nosotros lo que intentamos es que si tenía que vivir 80 años, viva 80 o sino 79. Una vez un paciente de 24 años que tuve me pidió el alta voluntaria de un seminoma que era tiroideo porque quería morir en casa. Yo no le podía prohibir de que fuera a su casa a morir porque estaba casi seguro que se moriría. Pues el mejor regalo que tuvo esas navidades fue que vino con la novia a decirme que se había curado, que muchas gracias y que se iban a casar en enero. ¿Se curó por lo que le habíamos puesto o por propia naturaleza? No lo sé. Ha habido años en que la escuela francesa proclamaba que existía autocuración del cáncer, que no era necesario tomar medicinas, simplemente hacer vida normal y pensar que se va a curar. A lo mejor tienen razón, pero hasta ahora nadie lo ha demostrado.

 

¿Qué puede alertarnos de ello, o cómo sospechar que podemos tener un cáncer de mama?

Los síntomas son fundamentales. La mujer y el hombre cuando se duchan y, sino a diario, deben tocarse los órganos fundamentales. Los hombres se tocan el suyo con relativa frecuencia, pero no se toca la mama. Cuando nota algo al palparse o dolor deberá ir al médico y se le hará palpación y, si hace falta mamografía y ecografía. Igual se encuentra un tumor de acumulo de colágeno o corticoides, el cual habrá que biopsiar. Si el dolor sigue hará falta una resonancia. ¿Qué posibilidades hay? Primero la sintomatología. La mujer debe palparse a partir de los 25 años sus mamas con relativa frecuencia, una vez a la semana. Y de esto tenemos que aprender aún los médicos, ya que muchos desde su silla mandan al paciente que se ponga una pomada o se tome una aspirina. Es fundamental escuchar al enfermo, verlo, ver si tiene color, si ha crecido, su peso, altura, etc., en definitiva datos fisiológicos y patológicos y después la exploración. En conclusión, lo fundamental en cualquier cáncer como una pericarditis, encefalitis, etc., es hacerle caso al paciente

Por Dr. Joaquín Belón Carrión
Oncología Médica

El Dr. Belón es un prestigioso especialista en Medicina Interna y Oncología Médica. Cuenta con muchos años de experiencia en la profesión y una extensa formación en distintos campos de la especialidad. En concreto, es experto en el abordaje de las principales neoplasias: tumores urológicos como el cáncer de próstata, tumores ginecológicos (cáncer de mama y cáncer de ovario), linfomas, sarcomas, melanomas, cáncer digestivo o del tubo digestivo, tumores cerebrales y cáncer de pulmón, entre otros. 

A lo largo de su trayectoria ha desarrollado una importante actividad investigadora y divulgativa. Fue jefe de servicio del Hospital Ciudad de Jaén desde 1973 y, posteriormente, del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada, desde 1991 hasta 2009. En la actualidad dirige su propia clínica, Oncogranada, centro de primer nivel con un equipo altamente cualificado dedicado al diagnóstico y abordaje del cáncer en todas sus vertientes. Además, el Dr. Belón es presidente del Comité Técnico de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Granada.

Ver perfil

Valoración general de sus pacientes


TOPDOCTORS utiliza cookies propias y de terceros para facilitar su experiencia como usuario de nuestra web y captar datos estadísticos mediante el análisis de sus datos de navegación. Si usted continúa con la navegación, entendemos que nos ofrece su consentimiento para el uso de cookies. Puede cambiar la configuración de cookies u obtener más información aquí.