¿Qué es la otoplastia?

Escrito por: Dr. Juan Marquez Cañada
Publicado: | Actualizado: 15/11/2018
Editado por: Top Doctors®

La otoplastia es una intervención destinada a corregir las deformidades del pabellón auricular. Existen múltiples tipos de deformidades, siendo las más frecuentes y por ello el principal motivo de consulta, las llamadas orejas de soplillo, también conocidas como deformidad en asa u orejas prominentes. Dicha alteración se origina por una falta de doblado/plegado de una parte del cartílago auricular denominado antehélix, que a menudo se asocia con una prominencia del cartílago conchal.

Una de las técnicas más populares para doblar este antehélix es la del debilitamiento del mismo mediante su limado o rayado a través de un túnel subcutáneo; no obstante, dicho doblado debe ser reforzado mediante suturas permanentes enterradas. Otra de las técnicas en uso emplea un abordaje anterior para introducir un implante moldeador del antehélix, que queda enterrado de forma también permanente, a nivel subcutáneo.  La técnica que hemos desarrollado en nuestra Unidad nos ha permitido el rayado del antehélix bajo visión directa, a través del abordaje retroauricular, para plegarlo de forma más eficiente, sin precisar del material de refuerzo y manteniendo íntegra la cubierta anterior que lo protege.

 

¿Qué tipo de cicatrices quedan tras la intervención?

El tipo de cicatriz depende de la técnica empleada. En la actualidad, la mayoría de las técnicas de corrección de las orejas de soplillo utilizan el abordaje posterior para que la cicatriz resultante quede más oculta. Sin embargo, no todas las cicatrices retroauriculares resultan imperceptibles; así, es importante evitar el área retroauricular anterior, donde la cicatriz puede resultar más visible y de menor calidad, tanto por su mayor exposición como por su mayor tendencia a producir cicatrices patológicas al tratarse de una zona de piel más gruesa y con mayor densidad de glándulas sebáceas. Esto es especialmente importante en pacientes que lleven el pelo muy corto.

El principal motivo de consulta, las llamadas orejas de soplillo, también conocidas como deformidad en asa u orejas prominentes
 

¿Existe una edad mínima o máxima para realizar una otoplastia?

En líneas generales, a partir de los 4-5 años de edad (en algunos casos inclusive antes) el pabellón auricular se halla prácticamente desarrollado. Sin embargo, el hecho de que el niño/a tenga edad suficiente para ser él mismo el que solicite la intervención, hará no solo que el postoperatorio sea más llevadero, colabore más y disminuya el riesgo de complicaciones por auto- retirada de vendaje, manipulación de las suturas… sino que además la intervención podrá ser llevada a cabo bajo anestesia local asistida, sin que precise de anestesia general. En cuanto a la edad máxima, siempre y cuando el paciente mantenga un buen estado de salud, no habría limitaciones al respecto.

 

¿Qué tipo de riesgos existen a la hora de practicar una otoplastia?

La otoplastia, como toda intervención, puede conllevar riesgos, aunque en general son infrecuentes y de poca importancia. Existen unas complicaciones que son comunes a las diferentes técnicas de otoplastia y otras específicas de cada técnica. Así, en general, un pequeño porcentaje de pacientes puede desarrollar un hematoma que se disuelva espontáneamente o que precise drenaje. Ocasionalmente, puede producirse una infección que requiera la administración de antibióticos. Asimismo, pueden producirse cicatrices patológicas en cualquiera de las técnicas. Además, las técnicas que precisan de implantes moldeadores o de puntos enterrados para mantener la forma plegada del cartílago tendrían el riesgo potencial de exposición de los mismos (incluso meses o años tras la intervención); bien por intolerancia (granulomas, reacción a cuerpo extraño,..), bien por sufrimiento cutáneo o traumatismo.  Además, si dicha intolerancia/exposición tuviera lugar en fase precoz (en las primeros meses tras la intervención), podría llevar a la reproducción de la deformidad.

 

¿Cómo es el postoperatorio tras la otoplastia?

Tras la intervención, se coloca un vendaje tipo turbante que se mantendrá durante 2-3 días, aunque en el caso de la otoplastia con implantes moldeadores, normalmente se puede prescindir del mismo. Independientemente de la técnica empleada, es recomendable mantener la cabeza elevada durante al menos las primeras 24 horas. En este período postoperatorio, es de esperar dolor leve o moderado fácilmente controlable con los analgésicos prescritos. Posteriormente, este vendaje se sustituirá por una banda que habrá de llevarse las 24 horas del día durante 1 semana y otras 2 semanas adicionales solo al acostarse; aunque en el caso de técnicas que emplean suturas a tensión enterradas resulta recomendable prolongar este periodo, especialmente en el caso de niños, ante su frenética actividad diaria de juegos y deportes de contacto, en prevención de una pérdida de tensión o fuerza en las suturas que pudiera hacer necesaria una nueva intervención. 

Así mismo y por el mismo motivo, es importante extremar la precaución y vigilancia en el caso del empleo de implantes moldeadores para prevenir posibles traumatismos que pudieran ocasionar su exposición, sobre todo durante las primeras semanas del postoperatorio. Por lo general, las técnicas en las que la resistencia elástica/memoria del cartílago ha sido vencida sin necesidad de suturas a tensión enterradas y que conservan la cubierta anterior regeneradora del mismo, se asocian a menores molestias postoperatorias, menor edema (hinchazón) y a una más rápida reincorporación laboral o escolar.

Por Dr. Juan Marquez Cañada
Cirugía plástica, estética y reparadora

Doctor Cum Laude en Medicina y Cirugía, con la Especialidad de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética. En sus más de 20 años de carrera profesional, ha publicado en revistas de máximo impacto y ha sido pionero en estudios sobre el Sistema Nervioso Periférico sensitivo al descubrir que este mantiene potencial de reinervación, incluso en lesiones medulares de larga evolución. Con Beca del Fondo de Investigación Sanitaria (FIS) y actividad investigadora microquirúrgica premiada a nivel internacional (Berlín). Comprometido con la innovación y actualización de la especialidad ha desarrollado y publicado numerosas técnicas para aumentar la efectividad y disminuir la invasividad de los procedimientos quirúrgicos: en reconstrucción labial, la técnica del colgajo labial en H tumbada, que permite la restauración simultánea de los 3 segmentos labiales; en reconstrucción paravertebral, la técnica del expansor-espaciador como puente intermuscular, que permite la reconstrucción dinámica de la musculatura paraespinal; en reconstrucción faringo-esofágica, la técnica del colgajo pectoral prefabricado y reinsertado, con la mayor serie publicada en ausencia de fístulas; en cirugía traqueal, la técnica del colgajo preformado en charnela condro-auricular, que permite la reconstrucción de defectos de espesor total de la pared traqueal sin la morbilidad de los procedimientos tradicionales. Entre otras áreas líneas de innovación asistencial, está desarrollando la terapia de lipotransferencia para la prevención de úlceras en lesionados medulares. Además, ha patentado un apósito para terapia de vacío que favorece la recuperación postoperatoria, al permitir eliminar el edema intersticial a través de la compresión generada por la propia presión de vacío. Dicha patente ya ha sido otorgada a nivel internacional.

Es Cirujano Plástico del Hospital Clínica Benidorm; dirige su propia clínica, Clínica Cañada y es Jefe de Sección de Cirugía Plástica en el Hospital Clínico Universitario de Valencia.

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