¿La fibrilación auricular puede ser una enfermedad hereditaria?

Escrito por: Dr. José Luís Merino Llorens
Publicado: | Actualizado: 07/01/2019
Editado por: Top Doctors®

El Dr. José L. Merino es uno de los cardiólogos españoles con más experiencia a nivel nacional en arritmias cardiacas y con prestigio y reconocimiento internacional en ablación con catéter de formas complejas, como la fibrilación auricular, el flutter auricular y la taquicardia ventricular.

 

En este artículo habla sobre la fibrilación auricular (FA), una forma de taquicardia (es decir una arritmia por exceso de latidos cardiacos). Exactamente no se conoce cómo se produce, pero el resultado es que la parte alta del corazón, las aurículas, presentan un ritmo rápido y caótico.

 

Explicación de la fibrilación auricular

Para comprenderlo hay que partir de lo que es el ritmo normal del corazón, conocido como ritmo sinusal. En la animación adjunta se representa y se puede observar como el corazón está dividido en 4 cavidades, 2 aurículas y 2 ventrículos. La sangre llega por las venas a las aurículas (AD y AI) y de ahí pasa a los ventrículos (VD y VI) por las válvulas cardíacas

 

Estos últimos son los más importantes en la contracción cardiaca y los que bombean la sangre y la expulsan por grandes arterias, como la aorta (Ao), que no se representa bien en este esquema.  Esta contracción del músculo cardiaco se produce por corrientes eléctricas que nacen de un punto. Es como si saltara una chispa eléctrica (representada por el circulito con ondas en la animación). De esta “chispa” se forman unas ondas eléctricas, similares a las que se producen cuando se lanza una piedra a un estanque, pero en este caso son ondas eléctricas representadas en el esquema por flechas verdes y que, según van avanzando hacen que el músculo cardiaco se contraiga.  

 

Al llegar a la unión de aurículas y ventrículos estas ondas se encuentran con una especie de aislante, de forma que solo pueden llegar a la parte de abajo los ventrículos por una especie de cable o filtro (en el esquema NAV) y, desde ahí, nuevamente los frentes eléctricos se transmiten por los ventrículos haciendo que estos se contraigan.

Al llegar a la unión de aurículas y ventrículos estas ondas se encuentran con una especie de aislante
 

En la FA se forma una especie de caos eléctrico en las aurículas (representadas como AD en la animación) de forma que hay muchísimas ondas erráticas que se perpetúan sin llegar a terminar y que hacen que estas cavidades se aceleren a más de 300 latidos por minuto, tan rápido que no les da tiempo a llenarse ni vaciarse del todo. Afortunadamente el sistema del aislante/filtro evita que los ventrículos alcancen frecuencias tan rápidas.

Afortunadamente el sistema del aislante/filtro evita que los ventrículos alcancen frecuencias tan rápidas
 

 

¿Es frecuente? ¿Puede ser hereditaria?

La FA es una arritmia muy frecuente, de hecho, es la arritmia mantenida más frecuente. En la población general la presentan dos de cada 100 personas e incluso, en estudios recientes en nuestro país, 4 personas de cada 100 con más de 40 años. Es decir, en España en torno a un millón de personas la padecen y uno de cada 4 varones y una de cada cinco mujeres la presentarán a lo largo de su vida.

 

Aunque se ha descrito una mayor predisposición a padecerla cuando se tienen antecedentes familiares, este riesgo solo aumenta al doble y no significa que necesariamente se la vaya a tener. Sí se ha descrito en cambio algunas formas hereditarias raras que se manifiestan en pacientes que la presentan a edades tempranas.

 

¿Cuáles son sus causas?

Las causas de la FA no son conocidas y son actualmente un campo de investigación. Lo que si se conoce son factores que predisponen a tenerla. Los dos más importantes son la edad y la hipertensión arterial (HTA). La FA es una arritmia que se manifiesta frecuentemente con la edad, pudiendo estar presente hasta en una de cada 10 personas mayores de 80 años. La hipertensión arterial es uno de los mayores factores de riesgo y de hecho el 70% de los pacientes con FA son hipertensos. Recientemente se ha descubierto que la obesidad y la falta de ejercicio físico son factores de riesgo de la arritmia y la corrección de estos factores mejora la respuesta al tratamiento.

 

¿Cómo se reconoce?

El diagnóstico de la FA es relativamente sencillo y se hace con un simple electrocardiograma (ECG). Los pacientes pueden sospechar de ella porque normalmente el pulso está arrítmico, es decir no sigue una cadencia regular acompasada si no que va totalmente descoordinado aunque no necesariamente rápido. Por este motivo se recomienda a los pacientes que adopten el hábito de tomarse el pulso al levantarse por las mañanas, por ejemplo.

 

¿Qué síntomas puede generar?

El síntoma típico de la FA son las palpitaciones: notar el corazón que va rápido y/o arrítmico. Esto es porque, aunque no todas las ondas pasan de las aurículas a los ventrículos, suelen pasar muchas y de forma irregular. Otros pacientes, sobre todo cuando se convierte en crónico, pueden notar cansancio y falta de aire. En los casos más extraños puede producir mareos y dolor torácico.

 

¿Es peligrosa?¿Qué consecuencias puede tener?

La FA no suele ser peligrosa a corto plazo. Es decir, en la mayoría de pacientes puede producir los síntomas previamente mencionados, pero no suele tener consecuencias peligrosas a corto plazo. Sin embargo, a medio y largo plazo puede ser peligrosa porque, por un lado, hace que los ventrículos se vayan dañando y cansando, provocando una insuficiencia cardiaca, y, por otro lado, predispone a la formación de coágulos intracardiacos que, si se desprenden, pueden acabar taponando una arteria del cerebro (embolia cerebral). Por estos efectos, se sabe que esta arritmia multiplica por dos el riesgo de muerte en aquellos que la padecen.

 

¿Qué tratamientos existen?

El tratamiento de esta arritmia básicamente va dirigido a 3 aspectos. El primero y más importante es prevenir las embolias con anticoagulantes. El segundo, es evitar que cuando se tiene la arritmia los ventrículos vayan muy rápidos y se acaben cansando y para eso se usan fármacos que aumentan la capacidad de filtro del “cable” (del nodo AV). Finalmente, la mejor opción es evitar los episodios de FA. Se pueden probar fármacos antiarrítmicos. Además, estos fármacos no “curan” la arritmia como hacen los antibióticos con las infecciones, si no que se deben mantener de forma crónica.

 

¿Qué es una cardioversión?

Es la administración de una descarga eléctrica que, al ser dolorosa, se realiza con el paciente sedado. No es una técnica curativa si no que más bien busca el “reseteo” del corazón para llevarlo a la situación de partida.  Es decir, no cura el problema ni lo que ha llevado al mismo, y puede reaparecer en la evolución, aunque al menos durante un tiempo se recupera un ritmo cardiaco normal.

 

¿Qué es la ablación? ¿Puede curar el problema?

La ablación es una técnica de cateterismo, es decir consiste en la introducción de unos catéteres o tubitos finos a través de una vena de la pierna y llevarlos hasta el corazón. Una vez allí se estudian las corrientes eléctricas cardiacas y se trata de determinar aquello que está provocando la arritmia. En un segundo paso se utiliza uno de estos catéteres para llevarlo a los puntos de las aurículas que se piensan que están relacionados con la FA y, mediante el calentamiento de la punta del catéter, se cauterizan y eliminan dichos puntos.

Por Dr. José Luís Merino Llorens
Cardiología

El Dr. Jose L. Merino (Madrid, 1963) es uno de los cardiólogos españoles con más experiencia a nivel nacional en arritmias cardiacas y con prestigio y reconocimiento internacional en ablación con catéter de formas complejas, como la fibrilación auricular, el flutter auricular y la taquicardia ventricular. Actualmente, es jefe de la Unidad de Arritmias y Electrofisiología Cardiaca Robotizada del Hospital Universitario La Paz de Madrid y, en la medicina privada, cardiólogo-electrofisiólogo del Hospital Quirón Ruber Juan Bravo y Nisa Pardo de Aravaca.

Obtuvo su título de médico especialista en Cardiología en el año 1993 (Hospital La Paz) y el grado de doctor en Medicina (tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid) ese mismo año. Se formó como especialista en arritmias y electrofisiología cardiaca (1993-1995) en el Children’s Hospital de Boston de la Universidad de Harvard (USA), el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, y el St George’s Hospital de la Universidad de  Londres (UK). Adicionalmente, el Dr. Merino ha realizado un Master de dirección de unidades asistenciales por el ESADE.

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