¿Qué consecuencias a largo plazo tiene la Covid persistente?

Escrito por: Dr. Manuel Menduiña Guillén
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Editado por: Top Doctors®

La infección aguda por el virus SARS-CoV-2 puede causar diferentes manifestaciones clínicas, principalmente respiratorias, y también puede presentarse de forma asintomática en un porcentaje elevado de casos (en el 80% de los casos la sintomatología en leve).

 

En aproximadamente en el 16.2% de estos puede llegar a ser muy grave produciendo una neumonía bilateral hipoxemiante (con bajos niveles de oxígeno en sangre), que hace necesario el tratamiento de los pacientes con oxígeno a altas dosis, incluso mediante la intubación orotraqueal en determinados casos.

 

En el 16.2% de los casos la Covid puede llegar a ser muy grave produciendo una neumonía bilateral hipoxemiante

 

¿Qué es la Covid persistente o 'Long COVID'? ¿Cómo se manifiesta?

 

Los síntomas de las personas que son infectadas por la Covid-19 suelen desaparecer antes de las 4 semanas y, excepcionalmente, pueden llegar hasta 12 semanas tras el contagio. La Covid persistente o Long COVID es un síndrome que se caracteriza por la persistencia de síntomas de COVID-19 semanas o meses después de la infección inicial, o por la aparición de los síntomas tras un tiempo sin ellos.

 

Es una patología emergente de la que, en la actualidad, se están realizando muchos estudios, en los que se deduce que cerca del 15-25% de los pacientes que han sufrido Covid-19 pueden presentar Covid persistente.

 

Además, según una encuesta internacional otra española, solo un 30-48% de los pacientes con Covid persistente tienen una PCR diagnóstica realizada y positiva. Si bien es cierto que casi todos los pacientes con esta patología han tenido acceso a la realización de esta prueba diagnóstica. La OMS la ha reconocido como enfermedad, aunque asume la categoría de "probable", cuando no existe confirmación de la infección al no haberse realizado una PCR ni tener anticuerpos (previamente a la administración de la vacuna).

 

Es fundamental diferenciar esta entidad patológica de las denominadas “secuelas de la Covid o patología Post-Covid”, en la que existe el antecedente de una afectación grave por la Covid en su fase aguda, que frecuentemente ha precisado ingreso hospitalario, incluso en unidades de enfermos críticos (UCI) y que presentan síntomas derivados de las secuelas posteriores al daño estructural de las complicaciones sufridas (fundamentalmente de índole respiratorio como la fibrosis o la hipertensión pulmonar).

 

Manifestaciones clínicas de la Covid persistente

Se han descrito un gran número de síntomas, que pueden ser persistentes o fluctuar en el tiempo. Además, pueden empeorar con el esfuerzo físico y mental. Datos basados en varias encuestas, con más de 3.000 pacientes de 56 países diferentes y otra realizada en España con más de 1.800 afectados, sugieren que los casos de COVID persistente podrían registrar hasta 205 síntomas diferentes.

 

Los síntomas más frecuentes, según estas encuestas son: astenia, malestar general, dolor muscular o articular, trastornos del sueño, fiebre persistente o febrícula, dolor de cabeza, “niebla mental”, dificultad para concentrarse, pérdida del gusto y el olfato, parestesias y alteraciones del estado de ánimo, fallos de memoria, tos, sensación de falta de aire, diarrea, pérdida de apetito, dolor de estómago, erupciones, caída del pelo, debilidad en las uñas, dificultad para tragar, pitidos en los oídos, ojos secos o conjuntivitis, palpitaciones y fluctuaciones de la tensión arterial.

 

Por tanto, como podemos ver la sintomatología varía desde síntomas generales, neurológicos, psíquicos/emocionales hasta síntomas de aparato locomotor, respiratorios, alteraciones digestivas y cardiovasculares.

 

¿Cuál es la causa de este síndrome?

Hay varias hipótesis al respecto. Estas son:

 

  • La persistencia del virus en el organismo, tras la fase aguda de la enfermedad, originando una infección latente o crónica.
  • La infección desencadena una tormenta inflamatoria llamada “tormenta de citoquinas”, generando una respuesta inmunitaria inflamatoria tardía, que afectaría fundamentalmente a la inmunidad celular (la mediada por linfocitos T).
  • Existencia de autoanticuerpos en la COVID-19, que pueden actuar contra proteínas inmunomoduladoras, alterando la función inmunológica.

 

¿Qué efectos secundarios tiene asociados?

Esta afección tiene importantes consecuencias en el ámbito laboral, por la necesidad de baja laboral de los y las pacientes en diversas situaciones, con la dificultad añadida de que esta patología actualmente no está catalogada entre las enfermedades comunes, y tampoco figura en los baremos que se emplean para determinar las causas de incapacidad laboral. Asimismo, la repercusión en la calidad de vida del paciente es un dato esencial a tener en cuenta, dado que puede limitar notablemente la actividad cotidiana de cualquier persona que padezca estos síntomas.

 

¿Cuáles son las consecuencias a largo plazo para la salud que puede provocar el Covid persistente?

No sabemos en el momento presente si estos síntomas pueden persistir de forma indefinida, pero lo cierto es que tenemos pacientes en seguimiento, que se contagiaron de la Covid en la “primera ola” (marzo de 2020) y que presentan síntomas de Covid persistente en la actualidad. En otros casos los síntomas se han atenuado y hay unos pocos casos en que la sintomatología ha desparecido al cabo de varios meses. No se sabe tampoco cuál es la causa esta diferente evolución de la enfermedad.

 

¿Afecta por igual a todos los grupos de edad? ¿Qué colectivo es el más afectado en la actualidad?

Según la encuesta realizada por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y los colectivos de afectados LONG COVID ACTS, el COVID persistente es más frecuente en las mujeres (79%), en la edad media de la vida. Sin embargo, puede presentarse a cualquier edad y con síntomas persistentes más de 6 meses.

 

Su aparición no está relacionada con la gravedad de la infección inicial, por lo que puede afectar tanto a pacientes que han tenido una forma leve de la enfermedad como a pacientes graves que han estado hospitalizados en planta convencional y/o UCI.

 

¿Tiene algún tipo de tratamiento?

En la actualidad el tratamiento es sintomático, aunque es conveniente acudir a unidades especializadas en patología post-COVID o a consultas de expertos como a un especialista en Medicina Interna con experiencia en este tipo de casos.

 

Los aspectos preventivos basados en la vacunación de la población adulta en general y en las medidas de higiene (mascarillas, lavado frecuente de manos y distancia de seguridad) son fundamentales para evitar el contagio de la Covid-19 y, por tanto, prevenir el desarrollo de Covid persistente.

 

Por Dr. Manuel Menduiña Guillén
Medicina interna

El Dr. Manuel Menduiña es licenciado en Medicina y Cirugía en la Universidad de Granada, especialista en Medicina Interna y Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada, con la calificación de Cum Laude. Ha realizado varios másteres de especialización: en enfermedad tromboembólica, en enfermedad cardiovascular y en ecografía clínica, entre otros. Además es obesidad y en el tratamiento de la obesidad con el Método PNK.

Su formación abarca todas las áreas de la medicina interna aunque tiene sobrada experiencia en obesidad, diabetes mellitus, hipertensión y riesgo vascular así como en enfermedad tromboembólica, tanto arterial como venosa.

Actualmente compagina su actividad en la sanidad pública en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada con su actividad privada en la Policlínica Medical Plena.

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