Obesidad y anorexia: dos retos en la sociedad actual

Escrito por: Dra. Mar Hernando López
Publicado:
Editado por: Yoel Domínguez Boan

Se puede decir que la obesidad es una enfermedad. De hecho, la Organización Mundial de la Salud la ha reconocido como tal. A su vez, se trata de una enfermedad de carácter crónico, que se debe tratar de por vida, o al menos siempre y cuando se siga en un contexto ambiental tan propenso a causar esta enfermedad.

Hablamos de obesidad cuando el IMC, es decir, el índice de Masa Corporal es superior a 30. Así, existen cuatro tipos de obesidad:

  • Obesidad tipo 1: el IMC es de 30 a 35
  • Obesidad tipo 2: el IMC es de 35 a 40
  • Obesidad tipo 3: el IMC varía entre 40 y 50. También se la llama obesidad mórbida
  • Obesidad tipo 4: el IMC es de más de 550. Hablamos de obesidad extrema

Así, en más de una ocasión se ha afirmado que la obesidad es la epidemia del siglo XXI. Algunas razones son las siguientes:

  • La magnitud de la prevalencia de la enfermedad y, especialmente su velocidad de incremento y propagación justifican que se la denomine como auténtica epidemia.
  • La obesidad se ha convertido en un gran reto —por no decir el mayor— para la salud pública del siglo XXI, ya que se estima que afecta a más de 500 millones de personas en todo el mundo, y que supone un gasto de 200.000 (solo en los Estados Unidos) millones de dólares para combatirla.
  • En nuestro país, se estima que entre un 23 y un 28% de la población mayor de 18 años es obesa. Un 39% tiene sobrepeso, o su IMC es superior a 25. El 36% de la población tiene obesidad abdominal.

 

Comorbilidades de la obesidad

  • Favorece que se desarrollen y aparezcan enfermedades crónicas, como la diabetes, la hipertensión o las enfermedades cardiovasculares
  • Hace que el que lo sufre sea propenso a padecer algunos tipos de cáncer, como el de colon, el de recto, el de esófago o el de páncreas. En mujeres de mama y de endometrio
  • Provoca un aumento de la mortalidad por todas las causas, aunque en especial la muerte por enfermedad cardiovascular y/o por cáncer. 
     

Tratamiento de la obesidad

Para curarnos de la obesidad es necesario un cambio de paradigma y una estrategia correcta y sostenible. 

En el caso de los profesionales, implica el correcto diagnóstico de todo paciente obeso a la vez que se plantean estrategias de tratamiento en los ejes de acción: la alimentación, la actitud hacia la comida y el ejercicio físico. 

 

Fármacos y tratamientos

"Tradicionalmente, la obesidad se ha considerado como el resultado del desequilibrio entre la cantidad de alimentos que se ingiere y la cantidad de ejercicio realizado, aunque este punto de vista pasa por alto la contribución de la genética en el metabolismo de cada individuo". 

La investigación trasnacional en avances genéticos, epigenéticos, hormonales, etc abre nuevas puertas. 

 

Las personas somos lo que comemos

La educación que se les da a los niños tanto en la escuela como en casa es importantísima. De hecho, enseñar buenas pautas nutricionales es el camino. En los colegios, los menores conocen como está compuesta la pirámide nutricional dentro de la dieta Mediterránea, aunque ésta se debe seguir también desde casa. 

Los niños deben aprender a comer de manera sana y divertida, colaborando con los padres en la cocina y acostumbrándose poco a poco a todo tipo de alimentos. A su vez, las comidas deben servir como punto de encuentro o de reunión, ya no solo para realizar una de las funciones básicas. 

Evidentemente, la comida rápida o los platos precocinados o ya preparados son una forma más sencilla de comer, aunque generalmente este tipo de alimentación implica un gran aporte calórico y una cantidad excesiva e inadecuada de grasas saturadas. 

 

Mantener el peso tras perderlo, un reto difícil de alcanzar

Los cambios en la alimentación, la reducción en la cantidad de alimentos que se comen y el cambio de vida sedentaria para una vida sana en la que se practica ejercicio, hace que se disminuya entre un cinco y un diez por ciento de peso, un hecho que mejora en cantidad la salud global y el autoestima personal. Además, se controlan mejor enfermedades como la hipertensión, la diabetes y otras enfermedades relacionadas con la obesidad.

“Las dietas tienen efecto rebote”. Se trata de una afirmación frecuente. Cabe destacar que, tras una dieta que implica pérdida de peso muchas personas vuelven a su antiguo estilo de vida, lo que implica una ganancia paulatina del peso, agravándose a su vez las enfermedades asociadas a la obesidad.

Para evitar recuperar el peso perdido, se debe mantener el control de la alimentación, vigilando la cantidad y la calidad de lo que se come, practicar ejercicio o incluso aumentar su frecuencia.

En el caso de que el paciente tenga tendencia a ganar peso, debe asumir que su estilo de vida no es el más adecuado para su salud, por lo que se debe cambiar de manera permanente. Es necesario el equilibrio entre el aporte energético de lo que consumimos y del gasto energético del organismo. Esta es una de las razones por las que es importante hacer ejercicio, ya que se gasta más energía al margen de favorecer la masa muscular.

El anoréxico puede verse gordo o con celulitis aunque esté muy delgado
 

Anorexia, un problema cada vez más común

El de la anorexia se trata de otro problema que poco a poco ha ido surgiendo en la sociedad y que poco a poco ha ido creciendo entre los jóvenes, dándose cada vez a edades más tempranas. Se detectan casos desde los diez años, y aunque afecta a ambos sexos es más frecuente en niñas.

El principal problema reside en el impacto que tiene en los niños los modelos de estética perfecta, como los actuales patrones de belleza. Las personas deben aprender a quererse tal y como son, con sus propias características, intentando cuidarse pero sin avergonzarse de quienes son.

El ambiente que rodea a la persona influye, ya que existe competencia, influencia familiar… Las conversaciones sobre peso, ropa, productos ajos en grasas… Toda esa información es absorbida por los niños, por lo que se deben tener en cuenta las señales de alarma. Los primeros en notar el problema son los amigos, porque normalmente el anoréxico no se lo oculta.

La anorexia se trata de una enfermedad grave que puede llegar a matar, Se alcanza un momento en el que el enfermo tiene una alteración tan grande en la percepción que se ve gordo o con celulitis aunque esté prácticamente en los huesos.

Se necesita una actitud valiente, que haga frente a estos comportamientos, para que lo sepan las familias y profesores, y si es necesario, buscando la ayuda de profesionales como Psicólogos, Nutricionistas o Endocrinos. Se trata de un trabajo lento que debe llevarse a cabo en equipo.

Por Dra. Mar Hernando López
Endocrinología

La Dra. Hernando López es especialista en Endocrinología. La doctora es experta en diabetes, tiroides y obesidad. Actualmente ejerce como endocrinóloga en el Hospital HM Torrelodones.

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