Las personas mayores y el COVID-19

Escrito por: Dr. Ignasi Coll Rolduà
Publicado:
Editado por: Alicia Arévalo Bernal

¿Qué personas mayores con patologías deben tener especial cuidado de cara al coronavirus? ¿Por qué el coronavirus es más peligroso para los ancianos?

El envejecimiento conlleva unos cambios en el sistema inmunitario que denominamos inmunosenescencia, es decir, “las defensas disminuidas”, que comporta que las células de nuestro organismo que se encargan de actuar ante un proceso infeccioso disminuyen su capacidad de respuesta, incluso por encima del 60% respecto a los jóvenes. Por este motivo, cualquier infección, por  banal que pudiera considerarse en la población general, pueden ser más peligrosa e incluso mortal en un anciano. Asimismo, la presencia de patologías crónicas representa un riesgo añadido para las personas mayores, dado que fácilmente pueden descompensarse y también precipitar un desenlace negativo. Si a ello le añadimos un virus como el COVID-19, agresivo y con gran capacidad de difusión entre la ciudadanía, el peligro que representa entre la población geriátrica aumenta exponencialmente.


 

El confinamiento total de personal y ancianos dentro de la residencia apaga
cualquier posibilidad de entrada del coronavirus en las instituciones geriátricas.

 

¿Son efectivas las medidas que han tomado algunas residencias de confinarse los cuidadores con los ancianos?

La mejor medida para controlar el COVID-19 es anular su transmisión y así, como explican los expertos epidemiólogos, conseguir aplanar la curva de contagios.

Si tenemos en cuenta que las principales vías de transmisión del virus es a través de las manos y de las gotas entenderemos que la mejor medida de prevención es evitar el contacto estrecho con otras personas. Una de las primeras medidas aplicadas en las residencias geriátricas fue la máxima restricción de visitas para evitar la posible entrada del virus en estos centros coincidiendo con el contacto con los familiares de los ancianos.
 

Tras esta restricción, quedaba por cubrir el posible riesgo que representan los propios profesionales como vector de entrada del COVID-19 en los geriátricos. Para ello, el lavado continuo de las manos tras realizar cualquier actividad y el uso de mascarillas faciales durante toda la jornada laboral neutralizará de manera notable el riesgo de contagio.
 

El confinamiento total de personal y ancianos dentro de la residencia apaga cualquier posibilidad de entrada del coronavirus en las instituciones geriátricas evitando la afectación tanto de los usuarios como de los propios profesionales. Sin embargo, esta drástica medida probablemente se pueda mantener durante un breve periodo de tiempo, pues presenta un alto impacto personal especialmente entre los profesionales dado que les impide seguir manteniendo su propia vidafamiliar. Por este motivo, debemos garantizar la disponibilidad del material sanitario adecuado en los centros residenciales y la aplicación de las medidas de aislamiento descritas,teóricamente suficientes para proteger a los mayores y sus cuidadores.

 

¿Qué precauciones deben tomar las personas mayores y cuidadores frente al coronavirus?

Las precauciones frente al coronavirus se sustentan en evitar las vías de contagio, el contacto y las vías aéreas, y, por ello, la principal recomendación es la de no visitar a nuestros familiares ancianos si no es estrictamente necesario.
 

En relación al contagio por contacto, no solo debemos centrarnos en el lavado manos, que es fundamental, sino también en la limpieza continuada de los espacios comunes donde hacemos nuestra vida diaria, que incluye los pomos de las puertas, superficies de mesas, teléfono, ordenador…Todos aquellos puntos donde es fácil que varias personas coincidamos poniendo nuestras manos. Asimismo, y ya relacionado con la transmisión aérea, conviene respetar al máximo la distancia entre nosotros, idealmente superior al metro. Si la persona mayor vive con algún familiar que sigue manteniendo su actividad laboral, éste al regresar al domicilio debería sacarse los zapatos, cambiarse la ropa, guardar las llaves y elementos personales en una zona aislada e incluso ducharse. Por último, si en algún momento algún miembro del núcleo de convivencia presenta clínica de tos o fiebre, se deben extremar las medidas de aislamiento en el propio domicilio, incluso utilizando mascarilla facial si fuera necesario.

 

¿Cómo ayudar a las personas mayores que viven solas? ¿Qué medidas pueden tomar los familiares o vecinos para ayudarles?

La soledad no deseada ya es un conocido problema entre la población anciana, pero ahora, con el necesario confinamiento para combatir la pandemia, esta situación se agrava significativamente pues se incorpora prácticamente a toda la población anciana. Obviamente el mejor tratamiento ante la soledad es la compañía. En este aspecto, las nuevas tecnológicas de la información y comunicación (TIC) son una herramienta fundamental, pues permite interaccionar en la distancia sin necesidad de disponer de complejos mecanismos, incluso para seguir contacto con su medico geriatra. Sin embargo, dado que no todas las personas mayores tienen acceso a las TIC, pensemos que una simple llamada telefónica, una carta de los hijos, un dibujo de los nietos o bisnietos… cualquier interacción comunicativa ya es de gran valor. Además no debemos olvidar el indispensable apoyo logístico, como facilitarles la compra, el acceso a sus medicinas… siempre evitando que salgan de casa durante este periodo de emergencia sanitaria, en que también nosotros evitaremos un contacto estrecho con ellos. Deberíamos ser capaces de nivelar la balanza de evitar el riesgo de contagio con el mantener viva la comunicación.
 

Unidos, mayores y no tan mayores, venceremos.

Por Dr. Ignasi Coll Rolduà
Geriatría

El Dr. Coll Rolduà es un reputado especialista en Medicina Interna y en Geriatría. Cuenta con más de 25 años de experiencia en la profesión y una extensa formación en distintos campos de la especialidad, disponiendo de un Máster en Geriatría y Gerontología por la Universidad Autónoma de Barcelona y otro Máster en Bioética y Derecho por la Universidad de Barcelona.

Ofrece atención domiciliaria a sus pacientes, dirigida principalmente al paciente geriátrico frágil, pluripatológico, con alta dependencia. Está especialmente sensibilizado con los problemas bioéticos vinculados con la personas mayores.

A lo largo de su trayectoria el Dr. Coll ha combinado su labor asistencial con una importante actividad divulgativa, siendo autor de diversas publicaciones y conferenciante asiduo en congresos y jornadas de la especialidad. En la actualidad ejerce en su propia consulta privada, además de visitar también en los centros sociosanitarios PRYTANIS y el el Hospital de Barcelona.

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