La hernia inguinal: nuevas ideas para un viejo problema

Escrito por: Dr. José María Lloret Espí
Publicado:
Editado por: Albert González

Sin duda alguna, la consulta más frecuente en cirugía es la patología de la pared abdominal, y más concretamente, la de la hernia inguinal.

 

Se trata de la aparición de un bulto en una ingle (o en ambas), habitualmente tras un esfuerzo físico. Como es lógico, los pacientes con profesiones que requieren el manejo de pesos, así como aquellos tosedores crónicos (enfisema pulmonar, fumadores, etc.), o bien los que precisan un esfuerzo defecatorio importante, son más proclives a padecerla.

 

No obstante, también afecta a pacientes sanos con actividad deportiva excesiva, la conocida hernia del deportista, que conlleva un debilitamiento progresivo del canal inguinal, ya que este se ve sujeto a una tracción en el sentido contrario de la musculatura abdominal y aductora del muslo. Esto provoca un desgarro del mismo y la aparición de dolor crónico, en especial tras el ejercicio.

 

El diagnóstico principal se establece mediante la exploración física, a través de la cual se percibe el aumento de volumen de la ingle y el desplazamiento del contenido abdominal. En caso de duda, la ecografía aportará datos suficientes para confirmar el diagnóstico.

 

¿Cuándo debe operarse?

En general, cualquier paciente con unas buenas condiciones físicas debe optar por la cirugía, puesto que este es el tratamiento de elección.

 

Sin embargo, en caso de hernia asintomática (no hay dolor y no limita la actividad) de tamaño pequeño o mediano, la observación clinica y evolutiva del paciente se acepta como un tratamiento a tener en consideración, si bien la información al enfermo debe ser exhaustiva en cuanto a los síntomas de alarma (dolor, endurecimiento de la zona, etc.) que irían en favor de complicación, con lo que la intervención quirúrgica sería la primera opción.

 

Figura 3. Colocación de una malla.

 

¿Qué operación es la más conveniente?

En cuanto al tipo de intervención quirúrgica, las técnicas son múltiples y variadas y dependen mucho del equipo quirúrgico que las lleva a cabo.

 

Sin embargo, hay consenso mundial en que siempre debe utilizarse malla de refuerzo, puesto que su empleo disminuye notablemente el índice de recidiva de las mismas.

 

Por otro lado, una cuestión bien distinta es el abordaje quirúrgico. Este decide la metodología que se utilizará la experiencia y el hábito del equipo sienta las bases del manejo apropiado.

 

En este sentido, la Unidad de Pared Abdominal del Hospital HLA Vistahermosa de Alicante propone las siguientes:

  1. Si la hernia es unilateral y no reproducida, utilizar la vía anterior, consistente en una incisión sobre el canal inguinal y la reparación del defecto mediante suturas y la colocación de una malla de refuerzo.
  2. Si la hernia es doble o reproducida, plantear un abordaje laparoscópico que consiste en el acceso a la cavidad abdominal a través del ombligo, mediante una cámara que permite la exploración de ambas ingles a la vez. De este modo, se procederá a la reducción del contenido herniario. Finalmente, se ubicará una malla, cuya fijación se hace con grapas reabsorbibles.
  3. La hernia del deportista, antes mencionada, es un caso aparte. Esta se presenta en pacientes jóvenes que practican ejercicios intensos con gran exigencia muscular, los cuales requieren fundamentalmente reparación laparoscópica, aunque sea unilateral o abierta. El traumatólogo unirá mediante sutura la musculatura debilitada, a través de una incisión inguinal, con una sección del tendón del aductor, practicada por debajo del pubis. En ambos casos, la estancia es de 24 horas en el hospital y se facilitan al paciente las instrucciones a desarrollar para obtener el alta en el postoperatorio inmediato. Esto, incluye recomendaciones sobre lo que se puede y no se puede hacer durante los primeros 10 - 15 días tras la intervención, incluyendo la actividad deportiva si el paciente es practicante. En estos casos, se remite a fisioterapia con ejercicios específicos durante 5 semanas

 

Representación gráfica de un hernia inguinal.

 

¿Cuál es la malla de refuerzo más adecuada?

Existen múltiples variedades de malla de refuerzo para el tratamiento de la hernia inguinal, pero principalmente se dividen en:

  • Reabsorbibles: se utilizan bastante menos, puesto que son prótesis que se degradan con el tiempo y terminan desapareciendo del organismo. El riesgo de recidiva es más alto que en las no reabsorbibles.
  • No reabsorbibles: están hechas de diferentes materiales, siendo el polipropileno el más utilizado por su excelente tolerancia. Asimismo, ofrecen unos magníficos resultados en cuanto a recidiva y calidad de vida.

 

También influye en el tipo de malla a emplear la experiencia y la afinidad del equipo quirúrgico con el material, ya que es decisión personal del cirujano qué prótesis a implantar.

 

¿Qué problemas puede ocasionar una malla?

Como es evidente, la malla quirúrgica es un cuerpo extraño insertado en el organismo. Esto ocasiona una respuesta inflamatoria mínima en el 95% de los casos. Sin embargo, pero en un reducido grupo de pacientes puede manifestarse de forma notable. Esto ocurre en casos en los que el índice de rechazo que obligue a explantarla no exceda el 2 por mil. Esta reacción inflamatoria es controlable de forma conservadora, siendo excepcional precisar una re intervención por dicho motivo.

 

¿Es necesario realizar un seguimiento?

En principio, el seguimiento por parte del equipo quirúrgico es establecido de manera protocolaria, de 8 a 10 días para la retirada de suturas, un mes para control de cicatriz y, dependiendo del tipo de intervención, revisión trimestral al año de la misma.

 

¿Qué precauciones debo tener?

Habitualmente, la recomendación va dirigida a evitar sobreesfuerzos, tos, estreñimiento y obesidad, ya que son factores determinantes en la posible reproducción de la misma.

 

En el grupo de pacientes deportistas, se indican precauciones específicas en lo que a los ejercicios se refiere, por lo que contamos con un servicio de Fisioterapia para aconsejar y guiar a dichos pacientes.

 

La Unidad de Pared Abdominal del Hospital HLA Vistahermosa dispone de la más moderna tecnología y experiencia profesional para el tratamiento de las hernias inguinales y de su manejo médico quirúrgico.

Por Dr. José María Lloret Espí
Cirugía general

El Dr. Lloret Espí es un reputado cirujano especialista en Aparato digestivo. Su preparación también le convierte en un experto en cirugía oncológica y reconstructiva de mamas, y un experto en coloproctología y patología del suelo pélvico, entre otros tratamientos y patologías.

Su trayectoria le permite formar parte del área de cirugía general de la Clínica Vistahermosa de Alicante, Además, es un miembro activo de la AEC (Asociación Española de Cirujanos), en diversas áreas de la misma. Por todo ello, es un doctor de primer nivel.

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