La asertividad fomenta la autoestima y el autocontrol

Escrito por: Dr. Luis Ángel López Menéndez
Publicado: | Actualizado: 26/11/2019
Editado por: Patricia Fernández Ramos

La comunicación asertiva es una habilidad muy valiosa, caracterizada por ser socialmente aceptable (Wolpe, 1983) y directa, honrada y adecuada Lange (1983) y por tanto se diferencia de la conducta social pasiva y de la agresiva. La conducta asertiva protege ante intentos de manipulación, en la que una persona se ve presionada para que tenga conductas que no desea realizar; por tanto la asertividad favorece relaciones interpersonales respetuosas, fomenta la autoestima y el autocontrol emocional (Güell y Muñoz, 2000).

 

La expresión social asertiva es muy importante en la sexualidad humana, pues tanto favorece la expresión de emociones, como protege de la victimización y la coerción sexual, evitando prácticas sexuales de riesgo (Sierra, Santos, Gutiérrez-Quintanilla, Gómez y Maeso, 2008) (Fisher y Fisher, 1992).

 

Beneficios de trabajar la asertividad

Cuando se padecen trastornos psicológicos como la ansiedad, depresión, trastornos de personalidad o los trastornos psicóticos, es frecuente que las personas afectadas presenten déficit en sus habilidades sociales, lo cual les altera su funcionamiento diario y les dificulta de forma severa su recuperación (Caballo, Olivares, López-Gollonet, Irurtia y Rosa, 2003; Roldán, Salazar y Garrido, 2014; Segrin, 2000), Caballo, Salazar, Irurtia, Arias y Equipo de Investigación CISO-A, 2010; Caballo, Salazar, Irurtia, Olivares y Olivares, 2014; Del Prette, Falcone y Murta, 2011) (Penn, Kohlmaier y Corrigan, 2000). Así mismo, es frecuente que los pacientes con trastornos alimentarios, y con antelación a la manifestación de la enfermedad, ya tenían un comportamiento social disfuncional con timidez, ansiedad social y falta de asertividad (Behar, 2003, 2004; Slade, 1982).

Consejos de asertividad by Topdoctors
La comunciación asertiva nos protege de los intentos de manipulación y da pautas
para defender nuestra opinión e intereses

 

El entrenamiento de las habilidades sociales, como la asertividad, obtiene resultados positivos aplicándole al tratamiento de numerosos trastornos psicológicos (Wagner, Pereira y Oliveira, 2014; Nitkowski, Petermann, Büttner, Krause y Petermann, 2009; Sim et al., 2006; Sukhodolsky, Golub, Stone y col., 2005; Pössel, Horn, Groen y col., 2004; Savidge, Christie, Brooks y col., 2004; Spence, Donovan y Brechman-Toussaint, 2000). Como también hay evidencia de la eficacia de su aplicación en la mejora de las relaciones interpersonales, del bienestar psicológico, de la sexualidad humana, del rendimiento académico, del desempeño laboral y del rendimiento deportivo, entre otras aplicaciones (Torres-Silva y Díaz-Ferrer, 2012; Lorenzo-Fernández y Bueno-Moreno, 2011; Santos-Iglesias y Sierra, 2010; Naranjo-Pereira, 2008; Velásquez, Montgomery, Montero y col. 2008).

 

Terapia cognitivo-conductual para mejorar la asertividad

El entrenamiento de las habilidades sociales, forma parte de los tratamientos del la Terapia Cognitivo-Conductual y conlleva la aplicación de diversas intervenciones (Caballo, 2009; Beelmann y Lösel, 2006; Sukhodolsky, Golub, Stone y col., 2005):

  • Psicoeducación: para entrenar la asertividad se ha de conocer las características de la comunicación humana en general y esta habilidad social en particular. Ya que se ha de ejercitar la comunicación, se toma conciencia de la importancia de sus componentes básicos, como la conducta no verbal (postura corporal, gestos, expresión facial) y la expresión oral (intensidad, tono y fluidez de la voz, vocabulario).
     
  • Ensayos de conducta role-playing: Las habilidades comunicativas propias de la asertividad han de ser ejercitadas; iniciar y mantener conversaciones, afrontar críticas, rechazar peticiones o reclamar derechos son conductas deficitarias en personas con falta de asertividad y han de ser entrenadas.
     
  • Reestructuración cognitiva: los pensamientos pueden ayudar o dificultar el desempeño social; la autocrítica excesiva, la desvalorización de las propias capacidades o estar convencido de que se va a fracasar, dificultan sobremanera el éxito social. Identificar los pensamientos concretos que invaden la mente, cuando se ha de realizar una actividad social, ayuda a reajustarlos, permitiendo que la conducta socialmente asertiva se manifieste.
     
  • Práctica entre sesiones: tras cada consulta de entrenamiento de la asertividad, el paciente ha de ejercitar en su vida diaria las habilidades sociales tratadas en consulta con el especialista psicólogo, para lograr que su mejora de habilidades sociales le aporte un mejor funcionamiento social y de calidad de vida.

 

 

Bibliografía

  • Beelmann, A. y Lösel, F. (2006): Child social skills training in developmental crimeprevention: Effects on antisocial behavior and social competence. Psicothema, 18 (3): 603-610.
  • Behar, R. (2003): Trastornos de la alimentación y personalidad anormal. En: Riquelme R, Oksenberg A, editores. Trastornos de personalidad. Hacia una mirada integral. Santiago de Chile: Sociedad Chilena de Salud Mental: 331-48.
  • Behar, R. (2004): Trastornos de la conducta alimentaria: Clínica y epidemiología. En: Behar R, Figueroa G, editores. Anorexia nerviosa y bulimia. Clínica y terapéutica. Santiago de Chile: Ed. Mediterráneo.
  • Caballo, V. (2009): Manual de técnicas de terapia y modificación de conducta. México: Siglo XXI. Caballo, V. E.; Olivares, J.; López-Gollonet, C.; Irurtia, M. J. y Rosa, A. I. (2003): Una revisión de los instrumentos para la evaluación de la fobia social: algunos datos empíricos. Psicología Conductual, 11: 539-562.
  • Caballo, V. E.; Salazar, I. C.; Arias, B.; Irurtia, M. J.; Calderero, M. y CISO-A España, Equipo de Investigación (2010): Validación del “Cuestionario de ansiedad social para adultos” (CASO-A30) en universitarios españoles: similitudes y diferencias entre carreras universitarias y comunidades autónomas. Psicología Conductual, 18: 5-34.
  • Caballo, V. E.; Salazar, I. C.; García-López, L. J.; Irurtia, M. J. y Arias, B. (2014): Trastorno de ansiedad social (fobia social): características clínicas y diagnósticas. En Caballo, V. E.; Salazar, I. C. y Carrobles, J. A. (dirs.), Manual de psicopatología y trastornos psicológicos (2ª ed.). Madrid: Ed. Pirámide.
  • Del Prette, Z. A. P.; Falcone, E. M. O. y Murta, S. G. (2011): Contribuições do campo das habilidades sociais para a compreensão, prevenção e tratamento dos transtornos de personalidade. En L. F. Carvalho y R. Primi (dirs.), Perspectivas em psicologia dos transtornos da personalidade: teoria e prática. São Paulo: Casa do Psicólogo.
  • Fisher, J. D. y Fisher, W. A. (1992): Changing AIDS-risk behavior. Psychological Bulletin, 111: 455-474.
  • Güell, M. y Muñoz, J. (2000): Desconócete a ti mismo. Programa de alfabetización emocional. Barcelona. Ed. Paidós.
  • Lange, A. J. (1983): Entrenamiento cognitivo-conductual de la asertividad. En A. Roldán, G. M.; Salazar, I. C. y Garrido, L. (2014): La asertividad y la salud de familiares cuidadores de pacientes con trastorno mental grave. Psicología Conductual, 22: 501-521.
  • Lorenzo-Fernández, M. y Bueno-Moreno, M. (2011): Entrenamiento de habilidades sociales en futbol base: propuesta de intervención. Revista Internacional de Ciencias Sociales y Humanidades, SOCIOTAM, 21 (2): 39-52.
  • Naranjo-Pereira, M. L. (2008): Relaciones interpersonales adecuadas mediante una comunicación y conducta asertivas. Revista INIE, 8 (1): 1-27.
  • Nitkowski, D.; Petermann, F.; Büttner, P.; Krause, C. y Petermann, U. (2009): Behavior modification of aggressive children in child welfare: Evaluation of acombined intervention program. Behavior Modification, 33 (4): 474-492.
  • Penn, D. L.; Kohlmaier, J. R., y Corrigan, P. W. (2000). Interpersonal factors contributing to the stigma of schizophrenia: social skills, perceived attractiveness, and symptoms. Schizophrenia Research, 45: 37-45.
  • Pössel, P.; Horn, A.; Groen, G. y Hautzinger, M. (2004): School-based prevention ofdepressive symptoms in adolescents: A 6-month follow-up. Journal of the American Academy of Child& Adolescent Psychiatry, 43 (8): 1003-1010.
  • Santos-Iglesias, P. y Sierra, J. C. (2010): El papel de la asertividad sexual en la sexualidad humana: una revisión sistemática. International Journal of Clinical and Health Psychology, 10 (3): 553-577.
  • Savidge, C.; Christie, D.; Brooks, E.; Stein, S. y Wolpert, M. (2004). A pilot social skills group for socially disorganized children. Clinical Child Psychology and Psychiatry, 9 (2): 289-296. Segrin, C. (2000): Social skills deficits associated with depression. Clinical Psychology Review, 20: 379-403.
  • Sierra, J. C.; Santos, P.; Gutiérrez-Quintanilla, J. R.; Gómez, P. y Maeso, M. D. (2008): Un estudio psicométrico del Hurlbert Index of Sexual Assertiveness en mujeres hispanas. Terapia Psicológica, 26: 117-123.
  • Sim, L.; Whiteside, S.; Dittner, C. y Mellon, M. (2006). Effectiveness of a social skillstraining program with school age children: Transition to the clinical setting. Journal of Child and Family Studies, 15 (4): 408-417.
  • Slade, P. D. (1982): Towards a functional analysis of anorexia nervosa and bulimia nervosa. Br J Clin Psychology, 21: 167-79.
  • Spence, S.; Donovan, C. y Brechman-Toussaint, M. (2000): The treatment of childhood social phobia: The effectiveness of a social skills training-based, cognitive-behavior al intervention, with and without parental involvement. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 41 (6): 713-726.
  • Sukhodolsky, D.; Golub, A.; Stone, E. y Orban, L. (2005). Dismantling anger control training for children: A randomized pilot study of social problem-solving versus social skills training components. Behavior Therapy, 36 (1): 15-23.
  • Torres-Silva, L. J. y Díaz-Ferrer, J. T. (2012): Compromiso organizacional: actitud laboral asertiva para la competitividad de las organizaciones. Formación Gerencial, 11 (1).
  • Velásquez, C.; Montgomery, W.; Montero, V.; Pomalaya, R.; Dioses, A.; Velásquez, N.; Araki, R. y Reynoso, D. (2008): Bienestar psicológico, asertividad y rendimiento académico en estudiantes universitarios sanmarquinos. Revista IIPSI, 11 (2): 139-152.
  • Wagner, M. F.; Pereira, A. S. y Oliveira, M. S. (2014): Intervención sobre las dimensiones de la ansiedad social por medio de un programa de entrenamiento en habilidades sociales. Psicología Conductual, 22 (3): 423-440.
  • Wolpe, J. (1983): Terapia de conducta en anorexia nerviosa. Estudios de Psicología, 13: 44-46.
Dr. Luis Ángel López Menéndez

Por Dr. Luis Ángel López Menéndez
Psicología

El Dr. López Menéndez es un reconocido Psicólogo con amplia experiencia profesional y experto en tratamientos con respaldo científico. Doctor comprometido con su mejora, y por ello tiene formación especializada en el tratamiento de trastornos psicológicos de adultos (estrés, ansiedad, depresión, etc.) y alteraciones de conducta infanto-juvenil. Experto en procedimientos terapéuticos innovadores y científicamente avalados, como el Neurofeedback y Biofeedback. Especialista en NeuroPsicología; asesor científico-técnico de Centros de Neurorehabilitación. Director de Centros de Rehabilitación Psicosocial para la atención de personas con enfermedad mental severa.


Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. El usuario tiene la posibilidad de configurar sus preferencias AQUI.