La ansiedad como señal de alarma

Escrito por: Neus García Guerra
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Editado por: Top Doctors®

la ansiedad y fobias como señal de alarmaLos síntomas de la ansiedad se pueden considerar en psicología como una alarma que avisa, que se está generando una situación de peligro como resultado de un desequilibrio en la persona que lo sufre.

Ese desequilibrio se relaciona con la idea del pacientes, que siente que tal como vive su vida, no necesita vivirla. Es posible que haya habido cambios en el ambiente o que lo que hasta el momento era válido ya no sea así, y derive en la aparición de síntomas de la ansiedad.

 

Tipos de trastornos de ansiedad

  • Trastorno por ansiedad generalizada: se trata de un trastorno caracterizado por una preocupación persistente y generalizada ante situaciones freciemtes de la vida, acompañada de síntomas somáticos de ansiedad.
  • Trastorno de pánico: consiste en la aparición de crisis de ansiedad recurrentes de forma espontánea y repetida e inesperada. En general as crisis son de corta duración y se inician de forma brusca, con mayor intensidad de los síntomas en los primeros minutos, y que suelen remitir en menos de 1 hora. Durante el período entre crisis, el paciente padece ansiedad anticipatoria ante la posibilidad de sufrir otra crisis.
  • Trastornos fóbicos: estan caracterizadas por el miedo irracional y persistente a una situación, objeto, animal o actividad, que provoca una intensa ansiedad en el paciente cuando está expuesto al mismo, lo que le hace desarrollar un comportamiento de evitación. Frecuentemente el paciente reconoce este miedo como injustificado y desproporcionado, pero alega no poder evitarlo, debido a que es superior a sus fuerzas.

 

Tipos de fobias

  • Fobia simple: consiste en el miedo ante un estímulo concreto, por ejemplo fobia a un animal, a las tormentas, entre otros.
  • Claustrofobia: cuando la persona tiene miedo a lugares cerrados, como ascensores, cabinas, etc.
  • Agorafobia: tener miedo a los lugares abiertos, transportes públicos, las multitudes o a estar lejos de casa.
  • Fobia social: miedo persistente e irracional a la interacción social, así como un deseo impulsivo de evitar las situaciones en las que el individuo puede estar expuesto a la observación de los demás.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo: consiste en tener pensamientos persistentes, incontrolables y no deseados (obsesiones) y rutinas que se realizan para tratar de evitar estos pensamientos (compulsiones).

 

Causas de la ansiedad

Habitualmente la ansiedad se da con motivo de un acontecimiento en la vida del paciente que puede despertar temores que han permanecido latentes en su inconsciente. En ese momento, el individuo siente que su capacidad de controlar los impulsos está amenazada y teme las consecuencias.

Su personalidad responde a esta señal de ansiedad en un intento de evitar que aumente el efecto desagradable de la situación de peligro. Si ha habido una situación de conflicto externo, necesitará mecanismos de adaptación adecuados a la situación conflictiva, para lograr establecer un estado de equilibrio.

 

Síntomas de la ansiedad

Es muy habitual que la persona no sea consciente de la causa que provoca sus síntomas. Y es que en muchos casos y los síntomas aparecen inesperadamente, en forma de ataques de ansiedad, que asustan mucho al individuo.

Un ejemplo de relación con los demás, seria la persona que siente que tiene buena relación con todo el mundo porque no tiene conflicto con nadie. Pero, en realidad, lo que puede pasar es que exista una dificultad para decir que no, lo que hace que se someta a la voluntad del otro y eso le genere malestar y se manifieste a través de la sintomatología ansiosa. Otro ejemplo, éste de relación con uno mismo, seria que la persona experimente una relación interna de sobre exigencia, que no le permita poder vivir la vida, porque queda ahogada por la obligación. Sin ser consciente de ello, se genera el malestar y aparecen los síntoma de ansiedad.

Desde esta mirada, los síntomas de ansiedad pueden ser algo positivo, ya que avisa de que pasa algo de lo que no se ha querido ocupar para ser dueños de la propia vida.

Los síntomas de la ansiedad son parecidos a los del miedo. Pero mientras en el miedo la causa es conocida, en la ansiedad la causa queda oculta. Además, el miedo se origina como respuesta a una amenaza exterior, mientras que la ansiedad está relacionada con una experiencia interiorizada.

Se presentan manifestaciones somáticas y psíquicas: palpitaciones, respiración alterada, temblores, mareo,  sudoración, ahogo, etc. También se puede manifestar a través de un estado de tensión mediante contracturas, cansancio, calambres, cefaleas, etc. Así como, por constricción torácica y opresión cardíaca.

Las situaciones de peligro que dan lugar a la ansiedad como alarma:

  • La pérdida de la estimación del otro.
  • Temor a la censura y crítica de uno mismo.
  • Temor a la incapacidad.

Si los intentos por establecer y mantener un equilibrio dinámico, tienen un éxito total, disminuye la señal de ansiedad. Si dichos intentos tienen un éxito parcial, persistirá la señal de ansiedad o no tardará en reaparecer, a través de los mismos síntomas u otros.

La persona que lo sufre, siente un miedo cuya causa desconoce, aunque existe una tendencia a intentar localizar el miedo en una situación concreta, como son las enfermedades graves, la locura o la muerte.

Como es natural, existen varios grados de ansiedad, desde una simple sensación de inquietud, pasando por la intranquilidad constante, sensación de peligro, inquietud psicomotora, hasta los estados de pánico y terror.

 

Tratamiento para la ansiedad

Para tratar la ansiedad el terapeuta ha de comprender la relación de la ansiedad con el peligro inconsciente, puesto que el paciente se centrará en la amenaza real a su seguridad, de modo que las simples explicaciones tranquilizantes a este respecto producirán poco efecto. Por tanto, se debe llegar con el paciente a un conocimiento emocional de la escena que amenaza de forma inconsciente, seguirla hasta sus orígenes y traerla a la consciencia emocional para poder controlarla.

En caso de no ser tratado de esta forma, existe el riesgo de que se deje de padecer un síntoma para sustituirlo por otro o que vuelva a aparecer el mismo, ya que la causa no se habrá tratado. La psicoterapia implica la cooperación del paciente, que es fundamental, ya que debe haber un trabajo de equipo entre paciente y terapeuta para analizar la causa que provoca, el trastorno de ansiedad.

En general, los resultados de la terapia para la ansiedad y este tipo de trastornos, en la mayoría de las personas que buscan ayuda profesional son muy buenos.

Por Neus García Guerra
Psicología

Reputada especialista en psicología, con más de 30 años de experiencia. La Señora García Guerra es experta en Psicoterapia por la European Federation ooo Psychologists Associations (EFPA) y Máster en Psicoterapia Psicoanalítica por el CEEP. Por otra parte, es miembro de Pleno Derecho de la Asociación Catalana de Psicoterapia Psicoanalítica (ACPP). En la actualidad compagina su actividad privada en el Centre Sarrià, del que es cofundadora, con su actividad profesional como psicoterapeuta y responsable de docencia de la Institución Pública Sant Pere Claver.

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