Estrabismo: causas y detalles del tratamiento

Escrito por: Dra. Maria Luisa Giner Muñoz
Publicado: | Actualizado: 21/02/2018
Editado por: Roser Bernés Ubasos

 

¿Qué causa el estrabismo?

No podemos hablar de una etiología única para el estrabismo. La pérdida del paralelismo ocular y de la visión binocular puede clasificarse en distintos tipos y su motivo, también. Desde la causa congénita y hereditaria, que determina una falta de coordinación oculomotora, pasando por la malformación de un determinado o determinados músculos, o núcleos del sistema nervioso central, hasta un traumatismo o un pequeño infarto cerebral en un adulto, o el tan frecuente estrabismo convergente en el niño hipermétrope.

Todo esto puede determinar la aparición de un estrabismo de distinto tipo y grado, con diferente tratamiento. 

 

¿Cómo afecta a la visión?

Antes de comentar las consecuencias visuales, cabe destacar que existe otro aspecto a destacar para el desarrollo psico-afectivo en el niño o la relación con el entorno en el adulto. 

Un estrabismo, en contra de lo que habitualmente se piensa, no produce únicamente una alteración estética. Además del trastorno visual, el hecho de perder la apariencia normal con los ojos paralelos, altera la fluidez en las relaciones interpersonales que produce un trastorno psicológico, y puede llegar a mermar la autoestima de forma importante, tanto, que debería considerarse su cirugía como reconstructiva, eso sin entrar en los beneficios visuales que entraña. 

En cuanto a las consecuencias visuales es fundamental distinguir si se produce en un niño en desarrollo o en un adulto. 

En el niño si todavía no se ha desarrollado el aprendizaje visual, tiene alto riesgo de producir una ambliopía, el tan temido ojo vago, y además la imposibilidad de desarrollar la visión binocular que nos aporta la sensación de relieve. 

En un niño con cierta edad o en un adulto la primera consecuencia es la visión doble y la superposición de imágenes, situación sumamente inquietante que, si bien en el niño puede desaparecer en unas horas, en el adulto puede persistir de por vida si no se trata. 

 

estrabismo¿Tiene solución en adultos? ¿En qué consiste el tratamiento en niños y adultos?

Un tema muy complejo, toda rama de especialización en la oftalmología. Depende de muchos factores, agudeza visual de ambos ojos, si existe o no visión binocular o diplopía, cuál es el ojo dominante; la graduación, fundamental en los niños y muy importante en los adultos.

En éstos se puede mejorar la situación en un alto porcentaje de casos, dando mayor calidad visual o curando la diplopía y/o recuperando el paralelismo visual.

El tratamiento casi siempre pasa por la graduación exacta de ambos ojos, la oclusión para mejorar la visión de cada ojo en los niños y muchas veces la cirugía de los músculos extraoculares.

En los niños, debemos ante todo velar por la visión de los ojos, impidiendo o curando la ambliopía, con gafas y oclusiones. Además, restaurar el paralelismo de los ojos puede precisar cirugía, aunque hoy en día se trata a veces con inyecciones de toxina botulínica, con resultados variables. Si se trata de un estrabismo horizontal simple, acomodativo o no, o existen alteraciones verticales, la amplitud y forma de presentación entre otros factores nos dará la pauta de tratamiento.

 
¿Qué riesgos conlleva la cirugía de los músculos extraoculares?

Puesto que en la cirugía de los músculos extraoculares no se actúa sobre el globo ocular, sino que sobre las vainas que lo recubren y los propios músculos, el riesgo para la visión es prácticamente nulo.

Los riesgos son los comunes a cualquier cirugía, infección, sangrado o resultado indeseado de la cirugía. Aun así, el porcentaje de buenos resultados supera con creces los riesgos inherentes a la cirugía. 

Se plantea siempre en el adulto el riesgo de la visión doble postoperatoria, pero es raro que esto ocurra, y más aún que permanezca en el tiempo.

 

¿En qué consiste su tratamiento quirúrgico?

La acción quirúrgica en los músculos puede incluir su acortamiento (resección), su retroceso (debilitamiento) y también la modificación de la acción cambiando la posición de la inserción de los músculos en la superficie del globo ocular. 

Puede realizarse si se precisa una mínima cirugía, con anestesia local; en los niños debe realizarse siempre con general y también cuando son cirugías en pacientes ya intervenidos con anterioridad o con problemas de tipo cicatricial o restrictivo. 

 

Por Dra. Maria Luisa Giner Muñoz
Oftalmología

Prestigosa especialista en Oftalmología, la Dra. Giner Muñoz acumula más de 30 años de experiencia. Actualmente dispone de su propia consulta privada como especialista en Oftalmología pediátrica y estrabismo en la ciudad de Zaragoza. Además es adjunta en el Área de Oftalmología en el Hospital Mutua de Accidentes de Zaragoza y ha formado parte del equipo médico de centros tan reputados como el Instituto de Oftalmología Pediátrica Castanera.

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