Dolor torácico en niños: cómo actuar

Escrito por: Dra. Aida Hernández Blanco
Publicado: | Actualizado: 17/11/2018
Editado por: Patricia Pujante Crespo

El dolor torácico es un síntoma que asusta mucho. Sin embargo, en niños casi nunca tiene causas cardíacas si no va asociado a otros síntomas. No obstante, el cardiólogo infantil siempre hará pruebas como electrocardiograma, ecografía o prueba de esfuerzo para diagnosticar con exactitud la patología o no cardíaca que pueda sufrir el niño.

Qué hacer cuando un niño tiene dolor torácico

Depende de la situación que lo produce y del estado clínico del niño cuando tiene el dolor. No es lo mismo tener dolor torácico mientras estás realizando deporte, acompañada de palpitaciones o pérdida de conocimiento, que mientras estás relajado viendo tu programa favorito sin otros síntomas incapacitantes.

 

Dolor torácico en niños: ¿puede significar una cardiopatía o problemas de corazón?

El dolor torácico es un síntoma que nos asusta mucho por su significado en personas mayores, que suele deberse a un infarto de miocardio (músculo del corazón) o angina de pecho. Pero en niños no tienen causas cardíacas, sobre todo si no va asociado a otros síntomas, tales como palpitaciones o sensación de falta de aire.
Los síntomas anginosos son muy llamativos, con síntomas vegetativos como sudoración y palidez de cara y, más que dolor, suele describirse como opresión en todo el pecho con dificultad para respirar y el dolor puede irradiarse hacia el brazo izquierdo o el cuello.
Los dolores torácicos en niños se deben, principalmente, a dolores musculares o del esternón, que es el hueso que une por delante la parrilla costal. Los niños suelen situarlo a punta de dedo en un sitio concreto del pecho, que aumenta con el movimiento o la respiración profunda y que disminuye estando quietos y desaparece en poco tiempo, sin otros síntomas como palpitaciones (lo cual nos orientaría hacia una arritmia).

 

Pruebas diagnósticas de posibles patologías

Lo principal es la historia clínica, que nos orientará, en la mayor parte de los casos, hacia algo benigno.
Luego confirmaremos nuestras sospechas mediante pruebas complementarias como electrocardiograma (ECG), ecografía cardíaca y, en ocasiones, una prueba de esfuerzo, que realizará el experto en Cardiología Infantil. Dependiendo de los hallazgos, podemos afinar mediante un cateterismo cardiaco con contraste para descartar posibles malformaciones de las arterias coronarias que puedan dar síntomas de tipo anginoso por falta de riego en el corazón, Holter para intentar captar algún tipo de arritmia, etc.

 

Tratamiento en caso de encontrar alguna patología del corazón

El tratamiento, como siempre, va a depender del origen del dolor o patología.
Si se debe a una arritmia, por ejemplo, la trataremos con medicamentos o podemos destruir la vía eléctrica anómala que la produce con calor o frío mediante cateterismo, para evitar nuevos episodios de taquicardias.
Si realmente se trata de un dolor tipo anginoso habrá que ver la causa que lo produce:
Hay que descartar un engrosamiento del músculo cardiaco (lo que denominamos miocardiopatía hipertrófica) y ver a qué se debe.
Aunque a veces ese engrosamiento es genético, puede deberse a una obstrucción de la sangre a través de la salida del ventrículo izquierdo por una malformación valvular por ejemplo o hipertensión arterial crónica haciendo que el corazón trabaje con más carga de la normal.
Si no se puede corregir la causa como en la estenosis valvular o la hipertensión arterial, empezaremos por ofrecer tratamiento sintomático con fármacos para relajar ese músculo y que trabaje con menos carga para evitar la cirugía.

 

¿Qué hacer si repiten los dolores torácicos, tras recibir tratamiento?

Si se repiten esos dolores y son debidos a causas potencialmente peligrosas, como la miocardiopatía hipertrófica mencionada anteriormente, pasaremos al siguiente estadio en el tratamiento como es la cirugía, resecando o recortando parte del músculo engrosado y liberar así la obstrucción que producen esos síntomas.

 

Dra. Aida Hernández Blanco

Por Dra. Aida Hernández Blanco
Cardiología infantil

La Dra. Hernández Blanco es especializada en Pediatría, más concretamente en Cardiología Infantil y Ecografía Fetal así como también en el Seguimiento Pediátrico. Con 15 años de experiencia en el sector, la doctora tiene un largo recorrido de experiencia profesional como pediatra y cardióloga infantil en hospitales de la Comunidad Valenciana y Cataluña. Su labor profesional está avalada por una contínua formación académica en la que destacan estudios avanzados de postgrado del sector de la Cardiología Infantil, Ecocardiografía Fetal y Reanimación Cardiopulmonar pediátrica. Además, la doctora ha impartido varios talleres y cursos en diferentes hospitales, y ha sido coautora de varias publicaciones y artículos de divulgación científica.