¿Cuál es la causa de la epicondilitis?

Escrito por: Dr.Prof. Antonio María Foruria
Publicado: | Actualizado: 09/12/2020
Editado por: David Moore Trias

La epicondilitis, también llamada “codo de tenista”, es una enfermedad degenerativa que afecta a los tendones de los músculos que estiran la muñeca y los dedos, localizados en el codo. Ocurre principalmente en personas de ambos sexos entre los 30 y los 60 años, y se relaciona con actividades laborales o deportivas que implican la realización de movimientos con las manos, especialmente si son muy repetitivos o implican la carga de peso.

Los mecanismos últimos que producen o desencadenan la epicondilitis son desconocidos. Al contrario de los que podría pensarse, no es una inflamación de los tendones, sino el desgaste de los mismos (en términos médicos “degeneración angio-fibroblástica”). Este proceso de desgaste es el mismo que se produce en otras enfermedades como la tendinitis del manguito rotador del hombro o la fascitis plantar en la planta del pie. En algunos casos, pueden aparecer roturas parciales de los tendones afectados por la epicondilitis, aunque sus implicaciones para el pronóstico son inciertas, al contrario que en el caso de las roturas de los tendones del hombro.

 

¿Dónde duele la epicondilitis?

La epicondilitis afecta principalmente al tendón de uno de los músculos que estiran la muñeca (extensor radial corto del carpo) y, además, en el 40% de las personas, al tendón del músculo que estira los dedos (extensor común de los dedos). Ambos tendones se anclan en el codo en el epicóndilo lateral, una prominencia de hueso de forma triangular fácilmente palpable en la cara externa del codo. El dolor se localiza exactamente en los tendones descritos, principalmente cuando los usamos al mover la muñeca y los dedos, o cuando mantenemos la muñeca en una posición continua cuando manipulamos objetos o cargamos peso con las manos. En muchos casos el dolor se irradia sobre los músculos del dorso del antebrazo o hacia la parte posterior del codo. El dolor se reproduce de manera característica al palpar estos tendones alrededor del epicóndilo, y la persona afectada puede llegar a aprender a localizarlo con la punta de sus dedos.

El dolor se produce en la cara externa del codo.

 

Cuando se tiene epicondilitis, duele la cara externa del codo no sólo con la actividad física intensa que se realiza con las manos (cargar bolsas, practicar tenis, etc.), sino también con la actividad laboral habitual (usar el teclado o el ratón del ordenador), y casos más intensos, en actividades tan cotidianas como coger una jarra, abrir un bote de cristal, dar la mano a alguien, comer o afeitarse. En los casos más extremos, el dolor puede estar presente incluso en reposo e interferir con el sueño

 

¿Cuánto tiempo puede durar una epicondilitis?

Afortunadamente, la epicondilitis acaba resolviéndose sola con el tiempo en la mayoría de los casos, incluso aunque no se haga nada por solucionarla. Sin embargo, el tiempo necesario para que el dolor desaparezca definitivamente puede llegar a ser muy prolongado; a los 6 meses, se han curado el 80% de las epicondilitis, y al año, solo siguen con dolor el 5% de las personas que la padecen. La intensidad del dolor suele fluctuar a lo largo del tiempo, habiendo periodos en los que los dolores son leves, alternándose con otros en los que el dolor puede llegar a ser muy intenso y disminuir enormemente la calidad de vida interfiriendo con las actividades más cotidianas.

A este respecto, es importante saber que el reposo no hará que la enfermedad dure menos, y seguir con la actividad diaria sin protegernos no hará que se prolongue más en el tiempo. En otras palabras, la enfermedad durará lo mismo independientemente de lo que hagamos. Sin embargo, los síntomas serán mucho más llevaderos si nos cuidamos y seguimos las recomendaciones de nuestro médico, y más molestos e intensos si ignoramos el problema y seguimos realizando actividades que nos provoquen dolor.

 

 ¿Cómo se puede curar la epicondilitis?

Tras el diagnóstico de la enfermedad, que se realiza principalmente con la entrevista del paciente y una exploración física con maniobras específicas dirigidas, su médico le plateará las opciones de tratamiento en su caso concreto.

En el siguiente artículo podrás descubrir las dos opciones de tratamiento: conservador o quirúrgico.

Por Dr.Prof. Antonio María Foruria
Traumatología

El Dr. Antonio María Foruria de Diego es un traumatólogo especializado en Cirugía Ortopédica y Traumatología del codo y el hombro. Entre sus tratamientos destacados se encuentran la artroscopia de codo, las prótesis de codo, las fracturas de codo y la epicondilitis, entre otros.

Se ha superespecializado durante 18 meses en cirugía reconstructiva del adulto: miembro superior (hombro y codo) en el extranjero, concretamente en la Clínica Mayo de Rochester (Minnesota), cuna de la cirugía de codo mundial. Para ello, completó un programa formativo oficial de Fellowship tras superar con éxito los exámenes oficiales estadounidenses (USMLE-ECFMG).

Actualmente, compagina su labor clínica con la docencia como profesor asociado de Cirugía Ortopédica y Traumatología y Anatomía en la Universidad Autónoma de Madrid, y con la investigación, en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz.

Es autor de múltiples artículos originales en revistas internacionales de primer nivel sobre la patología del codo y el hombro, así como de capítulos en principales libros de referencia internacional de cirugía del codo y traumatología del hombro.

Ejerce como jefe asociado en la Unidad de Cirugía Reconstructiva de Miembro Superior del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Fundación Jiménez Díaz en QuironSalud (Madrid).

Ver perfil

Valoración general de sus pacientes


Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación..