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Cómo tratar la enfermedad de Graves

Escrito por: Dr. Miguel González-Candial
Publicado: | Actualizado: 11/11/2019
Editado por: Albert González

La enfermedad de Graves es una afectación del sistema inmune en la que los linfocitos, las células encargadas de las defensas, atacan a tejidos como los situados alrededor del ojo o la glándula tiroidea. Cuando los linfocitos afectan a esta glándula, esta produce hormonas que provocan pérdida de peso, palpitaciones, temblores, nerviosismo y otros síntomas del hipertiroidismo.

 

Por otro lado, cuando los afectados son los tejidos de alrededor del ojo se produce hinchazón e inflamación. La hinchazón provoca un edema en los ojos que a su vez hace que estos sobresalgan. La inflamación por su parte, causa dolor y enrojecimiento en la zona.

 

En ocasiones, la hinchazón aumenta, provocando que crezca la presión dentro de la órbita y el paciente sienta un dolor de cabeza severo, el cual empeora con los movimientos oculares. En los casos más graves esto puede causar una disminución de la visión debido a la compresión del nervio óptico.

 

A pesar de que la mayoría de afectados de la enfermedad de Graves no se quedan ciegos, es cierto que se debe realizar un tratamiento para evitar la pérdida de visión.

 

Relación entre el ojo y la glándula tiroides

El hipertiroidismo y la enfermedad de Graves no están relacionadas de forma directa, sino que se trata de dos enfermedades que deben estar causadas por la misma afección, es decir, que una no es causante de la otra. Por este motivo, aunque es necesario realizar el tratamiento no produce mejoras a nivel ocular.

 

Tratamiento

La duración de la fase inflamatoria va de los 6 meses a los 2 años. Cuando remite la inflamación difícilmente vuelve a manifestarse, salvo en contadas ocasiones. Cuando esto sucede tiene una duración de semanas o meses y puede volver a aparecer de nuevo. Cuando esto sucede se recurre a la utilización de fármacos para reducir la zona inflamada.

 

En el tratamiento de la enfermedad de Graves es fundamental la lubricación del globo ocular porque logra una disminución significativa de los síntomas. Esta patología provoca sequedad en la superficie del ojo, debido a que la glándula productora de las lágrimas es una de las zonas afectadas por la inflamación. En este sentido, existen varios métodos de lubricación de la zona:

  • Las gotas oculares permitirán recuperar la lubricación perdida. Este tratamiento deberá efectuarse al menos 4 veces diarias e incluso cada dos horas en casos donde la sequedad sea muy severa.
  • Las pomadas oculares serían otra opción a tener en cuenta, ya que lubrican la superficie de un modo más duradero. Sin embargo, emborronan la vista por lo que es conveniente utilizarlas únicamente por la noche antes de ir a dormir.

 

Aspectos que favorecen la hinchazón

  • Realizar comidas con exceso de sal incrementa la retención de líquidos, lo que a su vez hace que los ojos estén más incómodos y tengan un aspecto más edematoso.
  • Dormir con la cabeza muy abajo puede favorecer que aparezcan hinchazones matutinos.
  • No seguir un estilo de vida saludable favorece el desarrollo de la enfermedad. Además, el humo del tabaco perjudica a la recuperación del paciente.

 

La enfermedad de Graves es una afectación del sistema inmune. 

 

En los casos en que la hinchazón viene acompañada de dolor se recomienda también el uso de anti-inflamatorios, principalmente con corticosteroides como la prednisona.

 

Desgraciadamente, estos medicamentos tienen efectos secundarios si se usan durante un tiempo prolongado. Por ese motivo, es preferible inyectarlo directamente en la órbita ocular para minimizar estos efectos. Por último, otro tratamiento reductor de la inflamación es la radioterapia orbitaria, de la cual se dan unas 10 sesiones en un transcurso de dos semanas.

 

Tratamientos mediante cirugía

La cirugía se utiliza una vez ha remitido la inflamación y se haya terminado la terapia farmacológica. En caso de realizarse en la fase inflamatoria será un proceso mucho más complicado, por lo que únicamente se realiza en dicha etapa en casos de urgencia como:

  • Cuando aumenta la presión del nervio óptico al no responder al tratamiento médico.
  • Cuando hay una exposición severa de la superficie ocular que pone en peligro la integridad de dicha superficie.

 

Una vez desaparece la inflamación hay una serie de cambios permanentes que pueden aparecer: visión doble, ojos saltones, retracción de los párpados, incapacidad para cerrar los ojos, tejidos edematosos alrededor de estos, etc.

 

Estos cambios crónicos pueden solventarse mediante tratamiento quirúrgico. Probablemente necesitará más de una intervención, ya que no es muy frecuente conseguir el resultado óptimo en la primera cirugía.

 

Pasos de cirugía

Hay una serie de pasos que se realizan a la hora de abordar una intervención quirúrgica para tratar la enfermedad de Graves:

  • Descompresión orbitaria: esta cirugía se utiliza para la extracción de grasa y hueso de la parte posterior del globo ocular para permitir que se desplace hacia atrás. Esto permite a su vez que los párpados puedan cerrarse de forma más óptima. El riesgo que conlleva esta operación es que la visión doble podría empeorar. Sin embargo, esto puede tratarse con éxito en la mayoría de los casos.
  • Cirugía del músculo extraocular: con esta cirugía se trata la visión doble. A pesar de que no existe ninguna operación que permita recuperar el nivel de visión normal, se logra que los pacientes vuelvan a tener una visión que les permita realizar sus actividades habituales.
  • Reposición palpebral: consiste en el reposicionamiento de los párpados, ya que en la enfermedad de Graves se abren demasiado. No obstante, se han dado casos en que ocurre lo contrario.
  • Contorneado y tratamiento facial del envejecimiento prematuro: se recolocan los tejidos blandos porque en cuanto baja la hinchazón y la inflamación la piel de la zona ha quedado envejecida y con menos elasticidad.

 

Período de rehabilitación

En cuanto al periodo de rehabilitación, este puede ser de hasta un año. Sin embargo, por lo general los pacientes pueden reincorporarse a su actividad laboral en un plazo de entre una y dos semanas.

Por Dr. Miguel González-Candial
Oftalmología

El Dr. González-Candial es uno de los mejores expertos en la reconstrucción estética de los párpados y de la parte media y superior de la cara, cirugía orbitaria, cirugía de las vías lagrimales y cirugía cosmética. Ha completado su formación en universidades del Reino Unido y de Estados Unidos, ha participado en más de 80 cursos y conferencias como ponente invitado. Es miembro de sociedades médicas nacionales e internacionales. En la actualidad su interés incluye el desarrollo de técnicas quirúrgicas por micro-incisión y mínimamente invasivas así como el tratamiento en la enfermedad de Graves u Oftalmopatía Tiroidea. Actualmente ejerce el el Centro Médico Teknon de Barcelona y es jefe de servicio de Oftalmología del Hospital Josep Trueta de Girona.

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