¿Cómo han evolucionado los liftings faciales en los últimos años?

Escrito por: Dr. José María Serra Renom
Publicado:
Editado por: Patricia Pujante Crespo

Tiempo atrás el lifting era solamente cutáneo. Consistía en despegar la piel con incisiones muy grandes que empezaban en toda la región temporal, bajaban por delante de la oreja y después por detrás, hasta la nuca. Se despegaba entonces toda la piel y se traccionaba. Sin embargo, con esta técnica de lifting se producían grandes hematomas y, además, al estirar la piel se perdía la patilla a nivel superior y a nivel posterior, y se creaban escalones en el cuero cabelludo que se hacían muy visibles.                                                                   

Primer plano de una mujer de mediana edad - lifting facial - by Top Doctors
Los liftings faciales han evolucionado mucho en los últimos años,
siendo cada vez menos invasivos y las cicatrices menos visibles

 

Grandes cicatrices, el gran problema de los liftings faciales

Después se pasaron a hacer las incisiones justo en la línea del cabello. El problema de esta técnica es que el cuero cabelludo es mucho más grueso que la piel de la cara y, por tanto, las cicatrices que quedaban eran muy visibles. En la parte de la nuca se hacía una cicatriz quebrada que, para disimularla en la parte del pelo, se realizaban cicatrices en forma de zigzag cuando la piel se traccionaba hacia delante. Con estos liftings también se perdía la patilla y se hacían cicatrices muy grandes. Producía alopecia y la piel quedaba muy traccionada y antiestética y, a la larga, debido a esta tracción de la piel, la oreja se quedaba inclinada hacia adelante. Además, todas las estructuras que estaban caídas, como el platisma, el masetero o los músculos faciales, al cabo de 2-3 años y, debido a la flacidez de la piel, volvían a estar otra vez como antes, pero las cicatrices ya no desaparecían.

 

Para paliar todo esto se levantaba la piel igualmente, con cicatrices amplias, disecando el SMAS (Sistema Músulo-Aparótico Superficial). De esta manera, un centímetro por debajo del arco cigomático se despegaba el SMAS de toda la mejilla, traccionándolo y haciendo lo mismo con la piel, a posteriori. Sin embargo, con esta técnica las cicatrices son igual de grandes, perdiendo también patilla y con aparición de escalones en la nuca, con la ventaja de que los tejidos blandos quedan traccionados por el SMAS y, por lo tanto, son liftings mucho más duraderos. El platisma queda traccionado y el masetero también. El problema de esta técnica es que el SMAS es un tejido avascular, dando lugar a liftings artificiales y muy rígidos.

 

Liftings mínimamente invasivos, la solución actual: sin cicatrices y con resultados duraderos

El tercer grupo, al que pertenezco, son los liftings mínimamente invasivos. Dentro de este tipo de liftings existen algunos que realizan lazadas en la mejilla y en el cuello (técnica Tonnard), pero tiene el defecto de que estas lazadas tienen una tracción, se sueltan y se dejan de tensar.

 

Mi técnica personal de Cirugía Plástica consiste en realizar un colgajo en U invertida encima de la parótida, de manera que, al estar el nervio facial cubierto por la parótida, no existe riesgo de lesionarlo. Cuando se hace el SMAS, como se ha descrito anteriormente, hay gran riesgo de lesión del nervio facial. En cambio, si se realiza el colgajo en forma de U invertida del SMAS que está encima de la parótida, no hay riesgo de lesión del nervio facial. Este sale del orificio estilo mastoideo y pasa por debajo de la parótida, ramificándose hacia la frente y al orbicular de los ojos y vacinador, así como al orbicular de los labios y hacia el platisma.

 

Llevando a cabo la técnica de la U invertida en este SMAS se realiza una sola incisión, despegando la piel solo encima de la parótida. Esta U invertida se gira y se sutura detrás de la oreja, en la mastoides, traccionando el platisma. También se realiza una incisión pequeña submentoniana de 2cm, que no se ve porque queda justo en el reborde del pliegue del mentón. Es entonces cuando se suturan las bandas del platisma por la parte media, y por la parte lateral se tracciona, cosa que hace una forma de hamaca y el cuello queda totalmente en ángulo recto, manteniendo la glándula submaxilar que a veces está un poco caída. A posteriori se sutura la zona delante del colgajo, con lo cual tracciona el SMAS, corrige el surco nasogeniano y el reborde mandibular. Finalmente se tracciona la piel, eliminando la piel sobrante pero sin llegar a la patilla ni al cuero cabelludo de la nuca, quedando la cicatriz imperceptible porque coincide con la incisión de la oreja con la cara.

 

Con esta técnica, cuando se ha despegado la parte central de la cara, puede inyectarse grasa mediante lipofilling, consiguiendo una mejoría en la calidad de la piel, además de reconstruir el óvalo facial y rellenar el surco nasogeniano. Con el lipofilling con células madre se consigue una gran reparación, algo que explicamos en el libro “Atlas Minimal Invasive Facelift”. La grasa se obtiene con una jeringa de 10cm y, con una cánula de couni, se consiguen pequeños lipomas de 0,5mm, algo que se denomina microfat. Esto es lo que se inyecta en el pómulo para reconstruir el óvalo facial. Esta grasa del microfat también se traspasa de una jeringa a otra 40 veces y se consigue hacer la emulsión que se inyecta en la dermis para conseguir una mesoterapia perfecta, rejuveneciendo muchísimo la piel. Además, la emulsión se pasa por un filtro que no deja pasar los adipocitos pero sí las células madre (stem cells), que se inyecta en la parte periorbitaria para cambiar el color.

 

Con el lifting mínimamente invasivo traccionando el SMAS a nivel de la parótida, suturando el platisma en la parte central submentoniana y el colgajo en U invertida, se adquiere una muy buena remodelación del cuello para siempre. Si, además, enriquecemos la cara con células madre obtenidas del tejido adiposo, se obtiene un lifting con rejuvenecimiento integral de entre 10 y 15 años de duración.

Por Dr. José María Serra Renom
Cirugía plástica, estética y reparadora

El Dr. Serra Renom es una eminencia en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Cuenta con más de 37 años de experiencia en la profesión y una extensa formación en múltiples ámbitos de la especialidad, habiendo realizado estancias formativas en diversas unidades, hospitales y centros de Reino Unido, Italia, Nueva York, Miami, Nueva Jersey, Toronto o Suiza. Es gran conocedor de las últimas técnicas de cirugía estética y plástica, y es creador y poseedor de seis patentes.

A lo largo de su trayectoria profesional ha combinado su labor asistencial con la docencia en diversas universidades. En este sentido, fue el primer Catedrático en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora en España, por la Universitat Internacional de Catalunya (UIC). Por otra parte, desarrolla una importante tarea divulgativa: es autor de 6 libros de la especialidad, de más de 230 trabajos publicados en revistas científicas de la especialidad y también es miembro del consejo editorial de numerosas revistas. Durante sus más de 37 años de experiencia ha contribuido en la creación y dirección de diversas secciones y unidades de Cirugía Plástica en hospitales de prestigio en la ciudad de Barcelona, como el Hospital Clínic o el Instituto de Cirugía Estética del Hospital Quirón.

Todos sus logros le han hecho merecedor del Premio Nacional de Cirugía Plástica en 1982, Miembro de Honor del Consejo Europeo de Doctores y Medalla al Mérito Profesional de la ciudad de Barcelona este 2017. En la actualidad ejerce en su propia consulta ubicada en el Hospital Universitari Quiron de Barcelona.

 

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