¿Cómo frenar la adicción al tabaco?

Escrito por: Dr. Xavier Fàbregas Pedrell
Publicado:
Editado por: Patricia Pujante Crespo

El tabaco sigue siendo una fuente importante de enfermedades, directas y derivadas. El Dr. Xavier Fàbregas Pedrell, médico experto en adicciones, explicó en una entrevista cómo el tabaquismo es una pandemia más, el repunte de esta adicción durante el confinamiento y, especialmente, en nuevos fumadores. También cómo debería ser el proceso para dejar de fumar.

 

Primer plano de un cigarrillo sacando humo - tabaquismo y adicción al tabaco - by Top Doctors
El tabaco podría considerarse una pandemia más, 
provocando muchas enfermedades directas y derivadas

 

¿Podría considerarse el tabaco como una pandemia socialmente aceptada?

El tabaco es un problema de salud pública desde hace muchos años pero ha quedado un poco arrinconado ante otras noticias, a pesar de seguir siendo uno de los problemas de salud más importantes. Además, dejar de fumar puede ser la posibilidad más importante de colaborar con nuestra propia salud porque es evidente que la persona que deja de fumar reduce la incidencia de muchas enfermedades respiratorias y oncológicas que están relacionadas directamente con el humo del tabaco.

 

El estrés y la ansiedad del confinamiento no han ayudado al tabaquismo

El estrés y la ansiedad durante el confinamiento no han ayudado al tabaquismo, pero hay que tener en cuenta que hay una falsa creencia de que el hecho de fumar reduce la ansiedad y el estrés, cuando lo que hace es reducir la propia ansiedad por tener nicotina en sangre. Pero no existe ninguna evidencia científica que afirme que fumar ayude a estar menos nervioso sino que lo que hace es que, si tú estás más nervioso porque lo que te falta es la base de nicotina, si fumas se reduce esa ansiedad.

 

Con la pandemia se han puesto de manifiesto algunos conflictos como, por ejemplo, personas que estaban en casa sin balcones y con poca ventilación, que se han dado cuenta que molestan más cuando fuman que cuando están en la calle. Y puede que sea una de las cosas que han evidenciado el problema del tabaquismo, y que quizás antes no era tan evidente. Pero sigue existiendo la creencia falsa de que nos ayuda a pasar el momento de nervios.

 

¿Estar encerrado en casa ha sido perjudicial para la adicción al tabaco?

Aún es pronto para hablar de cifras, pero siempre se dice “es un mal momento para dejar de fumar”, pero siempre será así porque lo más difícil es dar el primer paso, que es la motivación. Curiosamente, hacemos un gran esfuerzo para acostumbrarnos al tabaco (recordemos que el primer cigarro que fumamos nunca es agradable) y lo hacemos por una serie de motivaciones psicológicas para sentirnos más grandes y más transgresores, lo que provoca que rápidamente nos enganchemos, al tener el tabaco muchas sustancias adictivas.

 

A partir de aquí el hecho de fumar es algo que se hace para evitar este hecho desagradable de la falta de nicotina, no tanto porque realmente sea un placer. Sin embargo, hay toda una especie de mitificación sobre el hecho de fumar, incluso con las películas y actores de Hollywood de años atrás o el hecho de relacionarnos con los demás, incluyendo al dejar de fumar algo tan insignificante como la dificultad de qué hacer con las manos al abandonar el hábito.

 

¿En qué situación se encuentra la adicción al tabaco actualmente, especialmente en jóvenes que empiezan a fumar?

Hubo un momento en que se consiguió reducir mucho la incidencia del tabaco en estos primeros fumadores pero actualmente volvemos a tener un repunte de gente joven que empieza a fumar, a pesar de pensar que este mensaje ya había calado en la población. Probablemente ahora son más las mujeres que los hombres quienes fuman más en el grupo de jóvenes.

 

Respecto a cifras, seguramente ha habido un repunte del 20% de personas que han empezado a fumar. Y puede que esta nueva incidencia tenga que ver con una serie de campañas que se han hecho, así como con maneras nuevas de fumar. Por ejemplo, tenemos muy asociado el tabaco de liar como algo rebelde, algo que puedes hacer tú mismo e ir “contra la industria”, cuando en realidad es la propia industria quien proporciona el tabaco, el papel de fumar y el filtro. Y, sobre todo, algo muy reciente que todos recordamos: los vapeadores. Hubo una temporada en que había una tienda en cada esquina, pero aparecieron y desaparecieron rápido. Fue una fiebre que duró alrededor de un año pero que supuso una forma de enganchar a gente joven, ya que era un dispositivo que tenía un aspecto moderno, con toda una variedad de sabores, donde se vapeaba la nicotina con “cosas” que parecían que hacían más fácil este primer paso de empezar a fumar, al hacerse menos desagradable. Esto se tuvo que cohibir porque nos dimos cuenta de que era una forma de empezar a fumar en gente que no había fumado nunca.

 

Ahora existen unos aparatos que dicen que solamente calientan el tabaco y que son menos perjudiciales pero, en realidad, se está vendiendo una vez más el mensaje de que hacer eso es menos malo, y es un mensaje equivocado.

 

¿Es fácil dejar de fumar? El primer paso: querer dejarlo

Querer dejar de fumar es el factor clave. Toda persona que quiera dejar de fumar debe hacer el paso de convencerse de por qué dejamos de fumar. Sin esta reflexión probablemente no vale la pena ni intentarlo porque la persona estará continuamente jugando dentro de su cabeza con una serie de razones contradicciones a su deseo de dejar de fumar, y será una batalla perdida.

 

Por tanto, lo primero que hay que plantearse es por qué una persona deja de fumar, qué motivación le guía. Hay razones sanitarias, económicas… y es que lo que una persona gasta en tabaco puede invertirlo en muchas cosas beneficiosas. Y también está una idea un poco más revolucionaria de por qué fumamos, por qué aceptamos que, de alguna manera, nos influencien, añadiendo más de 600 sustancias al tabaco. Esto está demostrado a raíz de que la Comisión Europea presionara a las industrias tabacaleras y consiguiese que publicasen la lista de productos añadidos que hacen que el tabaco sea más adictivo.

 

En general hay muchas razones que pueden incentivar a dejar de fumar, pero lo más difícil es no recaer.

 

¿La ciencia y/o la Medicina disponen actualmente de medicación para frenar la adicción al tabaco?

Existe un medicamento muy útil, la vareneclina. Permite que el tránsito de dejar de fumar (pasar el “mono”) sea más fácil, y también que, alrededor de un 50% de personas que lo intentan, dejen de fumar. La persona lo toma mientras todavía fuma y hace que estos cigarrillos sean menos agradables. Por lo tanto, en el momento que la persona lo deja lo hace más fácilmente porque está abandonando un hábito que ya no tiene tanta recompensa ni es tan agradable. Esto se utiliza para frenar el consumo, y la clave está en no empezar otra vez. El problema es la persona que te explica que ha dejado de fumar, que está yendo al gimnasio y no se ahoga, que la ropa no le huele mal a tabaco y que la comida sabe mucho mejor, pero al cabo de un mes vuelves a verlo con un cigarrillo porque no ha podido frenar el momento de recuerdo asociado a muchas circunstancias sociales.

 

El tabaco es una de las sustancias, igual que el alcohol o la gasolina, con más impuestos directos. Por lo tanto, hay una contradicción porque se ha demostrado que el coste del tabaco (incluyendo enfermedades asociadas y costes sanitarios), es superior al beneficio que se consigue a nivel de impuestos. Además, hay un problema en las campañas antitabaco, que deben prever que los perjuicios, aunque son evidentes a nivel médico, el paciente no los percibe enseguida. Cuando una persona ve el eslogan en el paquete de tabaco que dice “el tabaco mata”, no lo ve, porque fuma y ve que no ocurre.

 

Link a la entrevista: https://www.cope.es/emisoras/cataluna/barcelona-provincia/barcelona/herrera-a-cope-catalunya-i-andorra/noticias/dilluns-dia-mundial-sense-tabac-20210528_1314492

Por Dr. Xavier Fàbregas Pedrell
Medicina Familiar

El Dr. Xavier Fàbregas Pedrell es reconocido especialista en Medicina Familiar, experto en el tratamiento de adicciones y salud mental. Cuenta con más de 35 años de experiencia en la profesión y una extensa formación en distintos ámbitos de la especialidad. En concreto, es experto en drogodependencia, salud mental y alcoholismo, entre otros tipos de adicciones y su abordaje.

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona, cuenta con un Máster en Drogodependencia por la Universidad de Barcelona. En la actualidad, ejerce como director médico y fundador en la Clínica Mas Ferriol, centro de desintoxicación que abrió sus puertas en 2006. En la clínica cuentan con un equipo multidisciplinar formado por un médico, psicólogos y socio-terapeutas expertos en adicciones, todos con amplia formación universitaria especializados en adicciones. 

En la Clínica Mas Ferriol están en constante actualización y a la vanguardia de los últimos tratamientos en adicciones, algo que va modificándose según los cambios sociales y patrones de conducta. En concreto, el Dr. Fàbregas puso en marcha los primeros tratamientos residenciales en España en comunidad terapéutica para pacientes cocainómanos. A posteriori nació Mas Ferriol, con el objetivo de brindar a los pacientes un espacio de tratamiento con las condiciones óptimas para facilitar un entorno y forma de intervención para optimizar los resultados.

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