¿Cómo el lenguaje corporal representa nuestras emociones?

Escrito por: Georgina Dolcet Carrera
Publicado:
Editado por: Cristina Mateo

¿Alguna vez te has pregunta qué condiciona tu postura? ¿Crees que las emociones tienen algo que ver? Lo cierto es que sí. La postura es nuestra forma de estar en el mundo, además de ser una estrategia empleada por nuestro sistema neuromuscular y esquelético para permanecer en equilibrio de la forma más económica posible. En nuestro sistema músculo-esquelético expresamos nuestras emociones y con él nos expresamos en general.

 

Es necesario reeducar nuestra postura y tomar consciencia de ella para mejorar nuestra parte emocional y viceversa. El lenguaje corporal de cada uno de nosotros representa y manifiesta nuestras emociones y estado de ánimo. Cuando soltamos una carga muscular-emocional que se ha estado reteniendo durante mucho tiempo inmediatamente uno se siente liberado. Si emocionalmente me contengo o no le presto atención, la energía emocional se convierte en tensión muscular, articular o respiratoria.

 

El lenguaje corporal representa y manifiesta nuestras emociones.

 

Los cuatro movimientos emocionales clave: miedo, ira/rabia, alegría y tristeza

 

  • El miedo nos cierra la postura generando una respiración más lenta y una falta de fuerza muscular generalizada. Nos genera un sentimiento de debilidad y de no poder afrontar la vida.
  • La rabia/agresividad/ira nos abre en exceso nuestra postura con una respiración más rápida y un aumento de tono de la musculatura dinámica. Nos genera una tensión muscular constante y rigidez (más propensión a contracturas). 
  • La alegría nos da una buena respiración, nos deja inspirar y oxigenarnos. Genera una postura erguida y fluida a su vez.
  • La tristeza nos enrolla todo el cuerpo hacia abajo como si hubiéramos desconectado de nuestro cuerpo completamente; piensa en la frase “caerse el ánimo al suelo”. Por lo tanto, está emoción necesaria en ciertos momentos nos inducirá una respiración sin fuerza.

 

Estas cuatro emociones son necesarias y, en cierto modo, vitales para afrontar, de forma óptima, nuestro día a día; el problema surge si vivimos de forma constante en una de ellas. Existe un punto de equilibrio somato-psico-emocional de entre estas cuatro. Es esencial estar en éste punto para sentirnos en armonía con nosotros/as. Respirar fluida y consecuentemente permite evitar, a corto plazo, ciertos dolores corporales y, a largo plazo, otras disfunciones o patologías más graves. Se debe tener en cuenta que cada persona tiene un patrón somato-psico-emocional concreto que genera un desequilibrio corporal; es en ese desequilibrio o desviación donde se deberá hacer énfasis a nivel fisioterapéutico desarrollando ciertas herramientas para que el/la paciente evite una serie de alteraciones a nivel articular, muscular y respiratorio.

 

Nunca debemos olvidar que detrás de sufrimiento de espalda existe, de algún modo, un sufrimiento emocional.

Por Georgina Dolcet Carrera
Nutrición y Dietética

Graduada en Nutrición Humana y Dietética, por la Universidad de Lleida, y convencida del tratamiento integral del paciente, inicia sus estudios de Fisioterapia en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde se gradúa. Desde ese momento se centra en lo que considera los pilares fundamentales del estilo de vida saludable: la conducta alimentaria, la gestión emocional, la actividad física y el descanso. Ferviente defensora de esa filosofía, cursó el Máster en Coaching Nutricional y Programación Neurolingüística en ISMET.

Paralelamente, su entusiasmo por el ejercicio terapéutico, que considera crucial en todo cambio vital, la ha introducido en el mundo de la reeducación postural. Eso ha condicionado que, dentro de la fisioterapia, desarrollara una intensa formación en el Método Pilates y en Gimnasia Abdominal Hipopresiva; es profesora titulada en estas técnicas e instructora de pacientes con lesiones específicas de columna.

Otra de sus grandes pasiones, el acompañamiento a la mujer durante la gestación y el postparto, la lleva a especializarse en fisioterapia uroginecológica, postparto y disfunciones del suelo pélvico, así como en el ejercicio terapéutico durante el embarazo y en la recuperación postparto. Pero su motivación no se acaba aquí, tiene muchos más proyectos por cumplir, en la actualidad está cursando el máster neuromiostática visceral, reeducación uroginecológica y visceral digestiva.

Ahora se incorpora al equipo del Dr. J.M. TRIVIÑO para dar un paso más, sumar su visión multidisciplinar y ayudar a nuestros pacientes a restaurar el equilibrio vital, nutricional y estético.

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