Cirugía de la obesidad: 15 años más de esperanza de vida

Escrito por: Dr. Israel Abellán Morcillo
Publicado:
Editado por: Top Doctors®

La obesidad es el trastorno metabólico más frecuente del mundo occidental. Aproximadamente un tercio de la población de estos países padece algún grado de obesidad. La Sociedad Española de la Obesidad ha estimado que en nuestro país un 14,5% de la población es obesa y un 38,5% tiene sobrepeso. La incidencia de obesidad infantil y juvenil, que afecta a personas entre los 2 y 24 años, es más alarmante aún: 14% de obesidad y 26% de sobrepeso.

Los pacientes con obesidad mórbida tienen un riesgo cardiovascular mayor que los individuos no obesos. Además, presentan mayor probabilidad de contraer otras enfermedades como diabetes, neoplasias, dislipemia, hipertensión o síndrome metabólico. Todo ello disminuye considerablemente la esperanza y la calidad de vida.

Frente a esto, se han probado distintas vías no quirúrgicas para reducir el peso corporal patológico, como las dietas, el ejercicio y los fármacos. Sin embargo, a largo plazo, el único tratamiento con eficacia demostrada, al obtener resultados permanentes y estables, es la cirugía bariátrica. Esta consiste en una serie de procedimientos quirúrgicos definitivos que suelen asociar un componente restrictivo, uno malabsortivo o ambos.

 

¿Qué tipos de cirugía para la obesidad existen?

Existen actualmente distintas vías de técnicas quirúrgicas:

  1. Restrictivas: reducen el tamaño del estómago, lo que deriva en una menor ingesta de alimentos y una pérdida secundaria de peso
  2. Malabsortivas: producen una disminución de la absorción de comida ingerida
  3. Mixtas: combinan los dos procedimientos anteriores

Estos procedimientos quirúrgicos han demostrado a largo plazo mejores resultados que otros métodos endoscópicos, cuyas manifestaciones suelen ser transitorias, con una menor pérdida de peso y resolución de comorbilidades.

 

Gastrectomía vertical

Se trata de una técnica restrictiva que consiste en reducir la capacidad del estómago (80%) en forma vertical de forma permanente, incluyendo la eliminación del fundus gástrico, donde se produce la hormona del apetito (grelina).

Tras la cirugía, la capacidad del estómago para alimentos se reduce significativamente, pasando de unos 1200cc habituales de una persona obesa a unos 100-250cc. Estos cambios provocan en el paciente una sensación de plenitud y satisfacción tras la ingesta de una pequeña cantidad de alimentos.

Actualmente es la técnica mas utilizada en España y en el mundo, representando un 50% de los procedimientos bariátricos. Este tratamiento presenta una menor dificultad técnica, logra mantener una pérdida duradera de exceso de peso, resolver las comorbilidades y mejorar la supervivencia en los pacientes obesos.

La gastrectomía vertical reduce un 80% la capacidad del estómago

Bypass Gástrico en Y de Roux

Ha sido la técnica más utilizada para el tratamiento quirúrgico de la obesidad mórbida en las últimas décadas. Está indicada especialmente en pacientes con IMC > 50 kg/m2 y con malos hábitos alimentarios (costumbres golosas, picar entre horas y pacientes con una Diabetes Mellitus asociada). Además, puede ser recomendada en los casos en los que un procedimiento restrictivo ha fracasado.

El procedimiento quirúrgico consiste en reducir la capacidad del estómago con la confección de un pequeño reservorio (componente restrictivo) desde donde el alimento deriva directamente al intestino delgado, lo que provoca un proceso malabsortivo que influye activamente en la disminución de absorción de grasas, teniendo efecto en la pérdida de peso. 

Durante la confección del bypass gástrico en Y de Roux se realizan dos uniones, una entre el estómago y el intestino delgado y otra a nivel de intestino delgado, con el objetivo de modificar la anatomía del aparato digestivo tal como se observa en la imagen.

Es una técnica compleja, pero en manos expertas los resultados son excelentes a largo plazo, tanto en la pérdida de peso como en la resolución de comorbilidades.

El Bypass gástrico tiene resultados excelentes a largo plazo

¿Qué tipo de pacientes requieren de una cirugía?

Los pacientes con indicación de cirugía bariátrica han de cumplir uno de los siguientes criterios:

  • Obesidad mórbida de larga evolución (3-5 años)
  • Edad comprendida entre 18 y 65 años: los pacientes fuera de este rango de edad podrían ser candidatos de forma seleccionada y tras valoración por equipo multidisciplinar
  • Fracaso de tratamiento médico o dietético controlado durante al menos 6 meses
  • Indicaciones según índice de masa corporal (IMC):

IMC > 40 kg/m2.

IMC >35 kg/m2 asociado a comorbilidades

IMC > 30 kg/m2 en pacientes diabéticos tipo 2 con el objetivo de mejorar el control de las cifras de glucemia y marcadores de riesgo cardiovascular.

 

Cirugía de la diabetes tipo II

Por otro lado, existe la cirugía metabólica que se refiere al tratamiento quirúrgico de la Diabetes Mellitus tipo 2.

Este tipo de cirugía ha reportado la remisión de la diabetes en un 85% de los pacientes y mejoría en un 15%. Está especialmente indicada en pacientes con mal control de las cifras de glucemia. Los resultados son favorables sobre todo en pacientes de entre 25 y 65 años, Hemoblobina glicosilada > 7%, en pacientes con menos de 10 años de evolución de la enfermedad y en aquellos con un IMC > 30 kg/m2.

 

¿Por qué es importante la intervención quirúrgica?

Actualmente se puede asegurar que la cirugía bariátrica es el mejor método para tratar las enfermedades asociadas a la obesidad. Además, tras la cirugía los pacientes presentan un menor riesgo de desarrollar nuevas comorbilidades, lo que según múltiples estudios logra mejorar la esperanza de vida entre 10 y 15 años.

Sin embargo, los resultados de la intervención quirúrgica varían según cada patología:

  • Diabetes Mellitus: curación en un 80% de casos y reducción del 30% en el riesgo relativo de sufrir dicha enfermedad
  • Dislipemia: mejoría en un 99% y disminución del desarrollo hipercolesterolemia e hipertrigliciridemia
  • Hipertensión arterial: la cirugía disminuye un 78% la prevalencia de la HTA y en el resto se controlan mejor las cifras tensionales
  • Factores cardiovasculares: mejoría en la función cardíaca, lo que disminuye de forma drástica los eventos cardiovasculares mortales
  • Síndrome de Apnea del sueño: la cirugía disminuye la severidad de la apnea en todos los pacientes y el 80% interrumpen el tratamiento de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP)
  • Patología digestiva: mejoría del reflujo gastroesofágico y otros trastornos funcionales.
  • Cáncer y mortalidad en general: la obesidad es un factor de riesgo para el desarrollo de múltiples tipos de cáncer, disminuyendo esta incidencia tras la cirugía.

 

¿Qué preparación requiere la cirugía de la obesidad?

Previo a la intervención, el paciente será valorado en el seno de un equipo multidisciplinar con el objetivo de obtener los mejores resultados tras el procedimiento:

  1. Valoración por Endocrinólogo:  estudio preoperatorio y analítico para descartar causas secundarias de obesidad mórbida
  2. Valoración endoscópica: realización de una endoscopia digestiva alta para estudio de anatomía y descartar patología a nivel gástrico que contraindique la cirugía o modifique la técnica quirúrgica
  3. Evaluación psicológica: estudio de hábitos alimentarios y trastornos de conducta, además de la capacidad del paciente para entender la cirugía y los cuidados posteriores

Luego de estas valoraciones, y en el caso de no existir contraindicaciones, el paciente iniciará una dieta preoperatoria durante las semanas previas a la intervención con el objetivo de perder entre el 5% y 10% del exceso de peso antes de la cirugía.

 

¿Cómo es la recuperación?

La cirugía se realiza mediante técnicas mínimamente invasivas (laparoscopia), lo que favorece una rápida recuperación del paciente y un menor dolor postoperatorio. La estancia hospitalaria postoperatoria es entre 24-48 horas. Se realizan 5 pequeñas incisiones en la piel con retirada de puntos a los 7 días de la cirugía.

Además, durante las primeras 4 semanas, se recomienda una dieta líquida y semilíquida, en la que pueden incluirse suplementos alimenticios. Posteriormente podrá tener una dieta equilibrada en la que se aconseja comer 5 veces al día y evitar las comidas fuera de horas.

Por último, se deben realizar durante los próximos 5 años consultas programadas para el seguimiento clínico y analítico del paciente. Además, será importante el apoyo psicológico durante el proceso de adaptación a los cambios de estilo de vida, con el objetivo de alcanzar una mejora de la calidad de vida y un mayor bienestar físico y emocional.

Por Dr. Israel Abellán Morcillo
Cirugía general

El Dr. Abellán cuenta con más de 15 años de experiencia trabajando como especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo. Finalizó la licenciatura en Medicina y Cirugía en el año 2008 y, luego de realizar la especialización vía MIR, se doctoró por la Universidad de Murcia en 2014 con la calificación “Sobresaliente Cumlaude”. Además, está especializado en anatomía clínica y bioética.

Actualmente trabaja como cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital Centro Médico Virgen de la Caridad y en el Hospital Quirón Salud Murcia. Se desarrolla también como docente en la Universidad Católica de Murcia y en la Universidad de Castilla La Mancha.

A lo largo de su trayectoria, ha participado en más de 30 publicaciones especializadas en revistas de ámbito nacional e internacional y es autor y coautor de múltiples libros. 

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