Cirugía de columna

Escrito por: Dr. Antoni Molina Ros
Publicado: | Actualizado: 19/11/2018
Editado por: Noelia Pino García

Dado que el raquis o columna ocupa prácticamente la totalidad del esqueleto en longitud, su estructura y relaciones anatómicas son diferentes si se localiza en las cervicales, el tórax o la zona lumbar y este fenómeno condiciona las cirugías que pueden realizarse, así como sus ventajas y riesgos.

Cuándo la cirugía de columna es necesaria

Los procesos de crecimiento anormal de las células como por ejemplo en el cáncer, que afectan al raquis y que lesionan o potencialmente pueden lesionar el tejido nervioso, se deben tratar con el procedimiento adecuado, de forma rápida y efectiva en combinación con Oncología.

En los procesos neurológicos responsables del funcionamiento urológico o fecal, la cirugía de columna debe realizarse de forma rápida y efectiva. La recuperación de la función y con las menos secuelas posibles está directamente relacionada con la duración del tiempo trascurrido desde el inicio de los síntomas hasta el momento de la cirugía.

Cuadros clínicos con síntomas neurológicos invalidantes como la imposibilidad de mover una extremidad o parte de ella, ya sea el brazo o la pierna: en esta situación es importante determinar cuánto tiempo hace que presenta este déficit, ya que si el tiempo trascurrido es superior a tres semanas, el resultado clínico después de la cirugía es similar que el tratamiento conservador después de un año de evolución.

En el resto de situaciones está indicada una cirugía cuando después de  un tratamiento médico adecuado como rehabilitación, medicación y/o infiltraciones, durante el tiempo necesario y suficiente, el paciente continúa con dolor en el raquis o en una extremidad como consecuencia de un trastorno localizado en la columna.

La causa más frecuente por las que se realiza una cirugía en pacientes jóvenes son las hernias discales, mientras que en pacientes adultos son los procesos de desgaste como la artrosis, localizados normalmente  en la columna cervical o lumbar.


Tipos de cirugía de columna

Las cirugías de columna que habitualmente se realizan en cirugía ortopédica y traumatología las podemos diferenciar de forma simple en dos grandes grupos, entre cirugías mayores y cirugías menores (el término mayor y menor no es sinónimo de mayor o menor importancia). Dentro de estos dos grandes grupos también podemos diferenciar distintas técnicas.


Tipos de Cirugía Mayor

•    Descompresión de los elementos nerviosos: estos procedimientos pueden realizarse de forma conjunta y  son comunes en el raquis cervical, torácico y lumbar:
      - laminotomía / laminectomía 
      - discectomía / microdiscectomía
      - foraminotomía

•    Artrodesis “estática” (mantener la columna inmovil): su utilidad es en deformidades (escoliosis), en procesos degenerativos (artrosis) y en fracturas.

•    Artrodesis “dinámica” (permitir cierto grado de movimiento): su utilidad habitual es en procesos degenerativos lumbares 
•    La combinación de descomprimir las raíces nerviosas con las técnicas descritas y la fijación de las vértebras “estática” y / o "dinámica” por la zona posterior es una posibilidad frecuente.

•    Dispositivos inter-espinosos 

•    Prótesis de disco intervertebral: su utilidad es a nivel del raquis cervical y lumbar.


Tipos de Cirugía Menor

•    Vertebroplastia y Cifoplastia: su utilidad es en aquellos pacientes, generalmente sexo femenino, que sufren fracturas por osteoporosis, para aliviar el dolor que presentan.
•    Quimionucleolisis: se ha dejado de utilizar de forma frecuente por los adelantos en otras técnicas y por la existencia de posibles reacciones alérgicas letales al producto inyectado, la Papaya.
•    Ozonoterapia: no existe evidencia de su utilidad.
•    I.D.E.T. “electrocoagulación intradiscal”: no existe evidencia de su utilidad y su riesgo es superior al beneficio que puede aportar.

Las técnicas a utilizar en cada paciente dependen de la de la clínica y de la decisión del cirujano con su experiencia y base terapéutica para obtener los mejores resultados acordes al deseo del paciente

 

Ventajas y riesgos de la cirugía de columna

Las ventajas de estas intervenciones quirúrgicas están destinadas a eliminar el dolor que se produce por: la compresión de una estructura neurológica (médula y/o nervio) Y/o por el desgaste a nivel del hueso por edad, por sobrecarga o después de un traumatismo. Estos procedimientos están encaminados para que el paciente pueda retornar de una forma adecuada a su actividad habitual. Sin embargo, estas posibilidades disminuyen si la  actividad habitual es de carga a nivel de la columna o bien si su estructura corporal es superior a la que corresponde por edad y altura, como ocurre en los pacientes con obesidad.

En cuanto a los riesgos, está demostrado que el principal riesgo para no obtener el resultado clínico deseado por las dos partes “paciente/medico” es el error en la indicación y en la técnica quirúrgica elegida. 

Para un correcto resultado del tratamiento, el primer paso una vez planteado cualquier procedimiento, es eliminar y minimizar enfermedades o infecciones concomitantes que pueden aumentar el riesgo de aparición de una complicación durante o después de la cirugía. Una vez eliminados estos factores y decidido el procedimiento a realizar, los riesgos serán los mismos que en cualquier otra cirugía, sin embargo en este caso encontramos un elemento diferencial: la proximidad de tejido neurológico como las raíces nerviosas y la médula espinal.

Los principales riesgos en una cirugía de columna son los siguientes:

•    Posibilidad de infección: se administrarán antibióticos antes, durante y después de la cirugía para minimizar esta posibilidad, aunque el riesgo cero no existe en ninguna cirugía. De cada 100 pacientes, 1 de ellos puede padecer una infección.

•    Posibilidad de inflamación de las venas por la inactividad de estar en reposo en cama o en una silla, sobre todo en las piernas. Para evitar este problema se administran anticoagulantes (heparina) para facilitar la fluidez de la sangre. Las posibilidades estadísticas que aparezca esta complicación se encuentran muy por debajo del 1%.

•    Posibilidad de lesión neurológica: al realizar la cirugía en un territorio donde se encuentran elementos neurológicos, estos pueden padecer por la simple manipulación durante la cirugía. Para que esto no suceda se toman medidas como; el control con imágenes durante la cirugía mediante radio-escópia, o el control del estado del tejido nervioso durante su manipulación si la zona operada lo requiere mediante técnicas neurofisiológicas. A pesar de todas las medidas tomadas, existe la baja posibilidad de que aparezca este trastorno postoperatorio, que se encuentra también alrededor del 1%.

•    Fibrosis Postquirúrgica: consiste en que el tejido cicatrizal que se forma alrededor de la raíz nerviosa en la profundidad de los tejidos, la engloba y se adhiere a ella. La aparición de este proceso es incontrolable por parte del cirujano, no se puede prevenir de forma evidente.

Todas estas complicaciones tienen tratamiento, en alguno caso definitivo y en otros paliativos, si aparecen a pesar de las medidas de prevención realizadas. 

 

Dr. Antoni Molina Ros

Por Dr. Antoni Molina Ros
Traumatología

Reputado especialista en Traumatología, el Dr. Molina Ros es miembro de la Unidad de Cirugía de la columna del Servicio de Cirugía y Traumatología LENOX Corachan. Doctorado en Cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona. Profesor de la Universidad Pompeu Fabra y de la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha colaborado en más de 60 publicaciones, tanto a nivel nacional como internacional. Es miembro de diversas sociedades médicas.


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