Causas y tratamiento de la estenosis de canal lumbar

Escrito por: Dr. Agustí Bescós Cabestre
Publicado: | Actualizado: 13/09/2021
Editado por: Cristina Mateo

La estenosis de canal lumbar es un estrechamiento del espacio por donde pasan las raíces nerviosas a nivel lumbar, en la mayoría de casos de origen degenerativo. Puede tener otro origen, como traumatismo o tumor, y localizarse en niveles dorsal y cervical. Es un trastorno frecuente en pacientes de más de 50 años, aunque puede aparecer en pacientes más jóvenes por presentar un canal vertebral estrecho congénito. También es habitual que la estenosis de canal coexista con hernias discales o deformidades en la columna.

 

Síntomas

 

No tiene por qué causar molestias en una persona. Sin embargo, cuando el espacio sigue disminuyendo y comprime las estructuras internas, es cuando comienza a ser sintomático. Los síntomas más habituales son:

  • Dolor, molestias o pesadez al tiempo de estar caminando.
  • Hormigueos y debilidad en las piernas.
  • Dificultad para caminar, inestabilidad, espasticidad.
  • Dolor en brazos, manos y/o piernas.

 

¿Cuáles son las causas que la provocan?

 

Principalmente responde a cambios degenerativos como: desgaste de discos vertebrales, la herniación discal, o desplazamientos vertebrales, cuyo riesgo aumenta con determinadas actividades y sobre todo con la edad.

 

La estenosis de canal lumbar afecta con frecuencia a pacientes mayores de 50 años.

 

¿Cómo se diagnostica?

 

La sospecha inicial es por los síntomas, dolor lumbar irradiado a piernas y sobre todo la denominada claudicación neurógena de la marcha, que consiste en debilidad y alteraciones de la sensibilidad en piernas cuando se camina cierta distancia y que desaparece o mejora de nuevo con el reposo. El diagnóstico es principalmente por imagen de Resonancia Magnética y Electromiografía, que confirman imagen de estrechamiento y correlación con la afectación de los nervios.

 

¿Cómo se trata la estenosis del canal medular?

 

La medicación no suele ayudar en estos casos dado que es una compresión mecánica Intermitente (a pesar que en casos severos el dolor es constante). Antes de la cirugía, se pueden plantear bloqueos con anestesia, que aunque no resuelve el problema sí pueden mejorar los síntomas un tiempo.

 

En cuanto a la cirugía, dependerá de la severidad y la asociación con alteraciones a nivel vertebral, como desplazamientos vertebrales (listesis) y el disbalance sagital (dificultad para mantener la postura erguido de pie). En casos menos severos y sin alteraciones vertebrales importantes, una descompresión microquirúrgica o endoscópica, o una descompresión amplia abierta son opciones a valorar según la gravedad de los síntomas y el grado de estenosis. En caso de anomalías vertebrales puede requerir que se añada una artrodesis con tornillos para su corrección.

Por Dr. Agustí Bescós Cabestre
Neurocirugía

Neurocirujano con formación específica y dedicación principal a la cirugía de columna y médula espinal. Coordinador de cirugía de raquis y medular del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario Vall d’Hebrón de Barcelona y miembro de la Unidad de Raquis integrada COT-Neurocirugía. Está involucrado en proyectos de investigación en el ámbito de la patología de raquis y la lesión medular, así como también a otras patologías dentro del área de la Neurocirugía funcional, como la neuralgia del trigémino, dolor y trastornos del movimiento (distonía).

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