Cáncer de mama: la importancia del diagnóstico precoz

Escrito por: Dra. Teresa Olmos Martínez
Publicado:
Editado por: Alicia Arévalo Bernal

El cáncer de mama constituye un importante problema de salud por su elevada incidencia.
 

Se estima que en España en 2020 habrá 32.953 nuevos casos de cáncer de mama 1 de cada 8 mujeres serán diagnosticadas de cáncer de mama. Presenta  una prevalencia a 5 años de más de 100.000 casos.
 

La mortalidad por cáncer de mama ha descendido en los últimos años, gracias a los programas de cribado y detección precoz, así como por la mejora de los nuevos tratamientos actuales. Aún con esto, el cáncer de mama sigue siendo la segunda causa de mortalidad por cáncer en las mujeres, por detrás del cáncer de pulmón.
 

El diagnóstico precoz mejora la supervivencia

El diagnóstico precoz es fundamental para detectar los tumores en estadios iniciales, ya que en tumores de hasta 1 centímetro se llega a la curación en un 95% de los casos. Además, el diagnóstico precoz favorece una evolución más favorable con mejor calidad de vida, pudiendo tener acceso a cirugías conservadoras y con tratamientos menos agresivos y con menos efectos secundarios.
 

Para lograr un diagnóstico precoz, es importante que las mujeres conozcan los signos de alarma por los que deberían consultar con su médico. Estos signos de alarma incluyen:

  • Bultos en la mama: que pueden ser de 1 centímetro o menor y presentan una mayor dureza que el resto del tejido mamario.
  • Asimetría: una zona diferente de la otra mama a la observación o palpación, aunque no esté claramente definida.
  • Pezón retraído, fijo o de distinta tonalidad: diferente del otro pezón mirándolo en el espejo.
  • Alteraciones en la piel de la mama: como un hundimiento lineal o puntual, un hoyuelo en la superficie o el engrosamiento de la piel en una zona más o menos amplia de la mama.

 

Es importante que las mujeres conozcan su cuerpo y aprendan a realizar una autoexploración mamaria. Este tipo de exploración debería realizarse una vez al mes a partir de los 20 años, preferiblemente uno o dos días tras la menstruación.
 

La finalidad de esta autoexploración es detectar algún cambio en los senos como señal de alarma y acudir al médico para favorecer el diagnóstico precoz.
 

Para realizarlo, se debe posicionar de pie frente al espejo y explorar la mama por cuadrantes (como las agujas de un reloj), llegando hasta la prolongación de la mama y axila en busca de algún bulto en las mismas. Se debe realizar de forma sistemática, explorando primero una mama y después la otra. Es especialmente importante buscar signos de alarma en el pezón, observando si son simétricos y/o presentan secreción.
 

Posteriormente, se debe realizar una exploración acostada, comparando con la anterior exploración. Si se percibe alguno de los signos de alarma, se debe acudir al médico con rapidez.

 

La finalidad de esta autoexploración es detectar algún cambio en los senos como señal de alarma.
 

Factores de riesgo del cáncer de mama

  • La edad es el principal factor entre los factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer un cáncer de mama. Por ello, los programas de cribado se han adaptado para seguir haciendo mamografías diagnósticas hasta los 70 años.
  • Factores genéticos, tales como los antecedentes familiares de cáncer de mama, sobre todo de primer grado (madre, hermana, hija...)
  • Mujeres portadoras de mutaciones genéticas BRCA1-2, tienen un incremento  riesgo de padecer cáncer de mama de hasta 70%. Por tanto se deben estudiar y realizar seguimientos  con una planificación especifica, incluyendo la resonancia magnética, como Screening y la posibilidad de medidas preventivas, como la cirugía extirpando la mama.
  • Mujeres que han padecido anteriormente un cáncer de mama infiltrante o un carcinoma ductal in situ presentan una mayor probabilidad de padecer un segundo cáncer de mama a lo largo de su vida. También es más probable en pacientes que han padecido patología benigna de la mama de tipo proliferativo con atipias. Por ello, el diagnóstico se debe personalizar con el fin de detectar un nuevo cáncer lo más precoz posible y los seguimientos se deben realizar con más frecuencia.
  • Otros factores asociados al estilo de vida también pueden suponer factores de riesgo, como el sedentarismo, la obesidad, el consumo de alcohol o tabaco, la edad del primer embarazo o la creciente tendencia a disminuir el número de hijos, la nuliparidad o la utilización de terapias hormonales en la menopausia.

 

Pruebas para el diagnóstico precoz del cáncer de mama

Entre las pruebas realizadas para la prevención y el diagnóstico del cáncer de mama se encuentran las siguientes:

  • Mamografía: se recomienda que se realicen de forma periódica a partir de los 40 años. Es la prueba esencial para el diagnóstico precoz, capaz de diagnosticar pequeños signos de sospecha. Se realiza con un aparato de rayos X con bajas dosis de radiación.
  • Ecografía: en función de lo hallado en la mamografía, se podría requerir una ecografía. Se trata de una técnica que obtiene la imagen por ultrasonidos y permite diagnosticar imágenes nodulares como quistes líquidos, nódulos sólidos de probable benignidad o signos sospechosos que nos llevarían a solicitar una biopsia. También permite valorar asimetrías.
  • Resonancia magnética: en esta prueba la imagen se obtiene por campos electromagnéticos. Se trata de la prueba de detección precoz en mujeres portadoras de mutaciones genéticas y, en algunos casos, para pacientes portadoras de prótesis de silicona.

Tras las pruebas anteriores, puede ser necesario realizar un estudio histológico para determinar exactamente el diagnóstico. Para ello es necesaria una biopsia del tejido, que puede realizarse con diferentes técnicas:

  • BAG (biopsia de aguja gruesa guiada por ecografía): se realiza una punción de la lesión, obteniendo una muestra de tejido para su estudio. Se trata de una prueba muy efectiva, poco agresiva y que se realiza de forma ambulatoria.
  • BAV (biopsia asistida por vacío): para hallazgos no volumétricos, como microcalcificaciones, se requiere realizar la punción dirigida por imagen radiológica.

Por Dra. Teresa Olmos Martínez
Oncología Médica

La Dra. Olmos Martínez es una reconocida especialista en Oncología Médica con especial dedicación a la investigación del cáncer de mama. Actualmente, ejerce su labor profesional en Initia Centro Oncológico Integral, y como Jefa clínica de la Unidad de Diagnóstico Precoz y Prevención de cáncer de mama en el Instituto Valenciano de Oncología (IVO).

La doctora ha realizado varios cursos académicos para profundizar en su ejercicio como especialista en centros nacionales e internacionales y ha publicado en medios de renombre. También es miembro de sociedades como la Sociedad Española de Oncología Médica, el Grupo Español de Investigación en el Cáncer de Mama y de la Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria.

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