Ayer y hoy en el tratamiento de la diabetes

Escrito por: Dr. Daniel Figuerola Pino
Publicado: | Actualizado: 20/06/2019
Editado por: Anna Raventós Rodríguez

La diabetes se considera como una auténtica pandemia para el siglo XXI. Las cifras de progresión son auténticamente alarmantes y para el 2010 se espera que la población mundial tenga cerca de 250 millones de personas afectadas. La forma más común y a la que se debe este aumento espectacular es la diabetes tipo 2, enfermedad de base genética, fuertemente relacionada con la insulinoresistencia y la obesidad (“diabesidad” han venido a denominarla algunos con auténtico acierto). Este trastorno es especialmente sensible a los cambios de hábitos alimentarios que una gran parte de la población de países emergentes está sufriendo en el proceso que se conoce como la “cocacolonización”. Las consecuencias de este incremento son devastadoras para las economías de algunos países, ya que el tratamiento de la diabetes se está encareciendo de forma exponencial.

 

Incidencia de la diabetes

La prevalencia e incidencia de la diabetes es extremadamente variable según zonas geográficas y etnias. Así, la diabetes tipo 2 es relativamente rara en zonas rurales de Ásia, mientras que afecta a casi la mitad de la población de algunas tribus polinésicas o indias americanas.

 

La diabetes tipo 1 tiene una etiología autoinmunitaria y es diez veces menos frecuente que la de tipo 2, pero los pacientes precisan insulina para sobrevivir. Su prevalencia es 10 veces menor y su incidencia es igualmente variable, de modo que en países escandinavos se acerca a los 40 casos por cien mil habitantes y año, y en otras zonas del planeta como Corea, Japón o Cuba es excepcional.

 

La diabetes tipo 1 es diez veces menos frecuente que la de tipo 2

 

¿Se puede prevenir la diabetes?

La prevención primaria de la diabetes tipo 1 es actualmente imposible, pero la de la diabetes tipo 2 es altamente eficaz y se basa en cambios de hábitos alimentarios y de estilo de vida. En cambio, la prevención secundaria – es decir, la de las complicaciones – en ambas diabetes es altamente eficaz y está fundamentada en sólidas evidencias científicas, especialmente los grandes estudios de DCCT (1993) y UKPDS (1998). La disminución de la media de glucemia (HbA1c), de la tensión arterial y de los lípidos, la cesación del hábito tabáquico y el ejercicio físico sistemático tienen alta rentabilidad, disminuyendo riesgos de complicaciones específicas (retinopatía, nefropatía) y vasculares.

 

Tratamiento de la diabetes

La tecnología y la farmacología han contribuido de forma muy importante a la consecución de objetivos terapéuticos cada vez más ajustados. Las pautas de insulina intensiva (especialmente con el uso de los nuevos análogos), los infusores de insulina, la generalización del autoanálisis y la reciente incorporación de los sensores de glucosa constituyen la aportación más significativa de la tecnología a la auténtica mejora histórica en el pronóstico de la enfermedad que se observa en las últimas décadas. No obstante, y a diferencia de otras enfermedades, el impacto de la tecnología sobre el resultado final es relativamente escaso porque para que el tratamiento de la diabetes sea eficaz es imprescindible la colaboración activa del paciente y la adopción de conductas saludables.

 

La formación de los profesionales de la sanidad ha estado tradicionalmente sesgada hacia la biomedicina, la cual es necesaria pero no suficiente para ejercer eficazmente. Sin un amplio conocimiento y habilidades en el campo de la psicología y la comunicación, los médicos son escasamente eficientes en el campo de las enfermedades crónicas, las cuales constituyen en la actualidad más del 90% del tiempo de las consultas médicas en el mundo occidental.

 

Es urgente y absolutamente necesario un cambio en el currículum de los profesionales de la salud para adaptarlo a las necesidades actuales. La capacitación en humanidades médicas (psicología, antropología, sociología, pedagogía) -y no sólo en conocimientos y habilidades técnicas- constituye, a mi modo de ver, una auténtica prioridad universitaria, en la que debería implicarse no sólo la Administración sino también la denominada sociedad civil, incluida la industria farmacéutica.

Por Dr. Daniel Figuerola Pino
Endocrinología

El Dr. Figuerola Pino es un especialista de referencia en Endocrinología y especialmente una autoridad en diabetes.

Tras dirigir la unidad de diabetes del Hospital Clínic de Barcelona, en la actualidad preside la Fundació Rossend Carrasco i Formiguera, dedicada al tratamiento integral de las personas con diabetes. Además, el Dr. Figuerola ha ocupado puestos de responsabiliad como el de presidente de la  Sociedad Catalana de Diabetes y se ha dedicado también a la formación como profesor Asociado de Patología Médica. Es autor de varios libros y artículos como experto y pertenece a las asociaciones de Diabetes más importantes a nivel nacional e internacional.

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