Aumentan los casos de sífilis en los últimos años

Escrito por: Dra. Marta Herrero Romero
Publicado:
Editado por: Mireia Frias

En los últimos años, los casos de sífilis han ido incrementando paulatinamente desde el año 2000. Esta infección cada vez es más común y, de no tratarse, puede acabar con daños graves en la salud de las personas que la padecen.

La Dra. Marta Herrero Romero, especialista en enfermedades infecciosas, nos explica los aspectos generales de esta infección, los tipos que existen y los tratamientos que se pueden aplicar.

La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual que cada vez es más común y puede causar daños graves en la salud.

La sífilis es una enfermedad infecciosa de transmisión sexual (incluido el sexo oral), que también puede ser contagiado vía hemoderivados y verticalmente, es decir, de madre a hijo.

El colectivo que más se ve afectado por esta infección es el de los hombres que mantienen relaciones con otros hombres. Esta infección puede verse relacionada con otras infecciones de transmisión sexual como el VIH.

 

¿Qué tipos de sífilis existen?

 

Existen tres tipos de sífilis:

  • Sífilis primaria: su período de incubación puede oscilar entre los 14 días y los 3 meses, y frecuentemente, pasa desapercibido sin tener ningún tipo de síntomas. Se manifiesta a través de un punto quístico (pápula eritematosa) que suele transformarse en una úlcera indolora y de consistencia dura. Puede ser una única pápula o pueden aparecer múltiples, sobre todo, en pacientes con VIH. Las zonas más comunes de aparición son en las manos, boca, ano o genitales y suelen estar asociadas a una adenopatía regional, es decir, a una inflamación de los ganglios linfáticos. Las lesiones físicas que aparecen, chancros sifilíticos, son extremadamente contagiosos y suelen resolverse de forma espontánea tras los dos primeros meses.

 

  • Sífilis secundaria: su período de incubación varía de 6 semanas a 6 meses. Se produce por la diseminación del Treponema pallidum a partir de la lesión inicial que se manifiesta en el paciente. Se caracteriza por la aparición de una infección cutánea máculo-papulosa, unas lesiones redondeadas de color rojo generalizada en el tronco, extremidades, palmas de las manos y plantas de los pies. También pueden verse afectada la mucosa oral y producir úlceras. Este tipo de sífilis puede producir meningitis bioquímica con alteraciones en el líquido cefalorraquídeo (LCR) en el 30% de los pacientes, sin que desarrollen neurosífilis. Si el LCR se ve afectado, puede causar alteraciones vasculares y oculares, fundamentalmente uveítis, y otras manifestaciones como la fiebre, hepatitis, periostitis, artritis o glomerulonefritis.

 

  • Sífilis terciaria: se manifiesta tras un período de latencia de 2 a 20 años. Es muy poco frecuente en la actualidad. Se caracteriza por una inflamación crónica a nivel sistémico, provocando una afectación cardiovascular como aneurismas aórticos y neurosífilis tardía acompañada de confusión, alucinaciones, alteraciones cognitivas, entre otros síntomas.
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¿Cuál es el diagnóstico de la sífilis?

 

La sífilis se diagnostica mediante una serología luética y su resultado dependerá de si existe presencia o ausencia de la enfermedad clínica, de los antecedentes de haber pasado una sífilis en anterioridad y de la respuesta inmune del paciente. Se puede diferenciar entre:

  • Pruebas treponémicas: son técnicas cualitativas, más específicas y precoces para detectar la presencia o ausencia del anticuerpo específico dirigido contra antígenos: el T. Pallidum. Normalmente, se usan para hacer un cribaje y no sirven para monitorizar el tratamiento. Permanecen positivas de por vida, sin que creen inmunidad, siendo posible la reinfección.
  • Pruebas no treponémicas: son las que determinan semicuantitativamente la presencia de anticuerpos frente a antígenos no específicos. Son poco específicas y pueden causar falsos positivos a la vez que pueden dar negativo en presencia ya de una lesión cutánea sintomática (si es muy precoz, menos de 3-4 semanas desde la infección). Además, pueden presentar una reacción cruzada con la clamidia, el VIH, ancianos, embarazadas o pacientes con enfermedades autoinmunes.

 

¿Cuál es su tratamiento?

 

El tratamiento para cualquier tipo de sífilis es la Penicilina para conseguir matar el organismo que la causa. Por otro lado, la dosis a administrar sí que dependerá del tipo de sífilis que sufra el paciente. Si se trata de sífilis primaria, secundaria y latente precoz (infección en el último año), se aplicará una sola dosis de penicilina G benzatina 2.4 millones IU intramuscular; si se trata de una sífilis latente tardía o de cronología incierta se aplicarán tres dosis repartidas en tres semanas de penicilina G benzatina 2.4 millones IU intramuscular.

Por Dra. Marta Herrero Romero
Medicina interna

La Dra. Herrero Romero es médico especialista en Medicina Interna y experta en enfermedades infecciosas y enfermedades de transmisión sexual, incluyendo la infección por el VIH, así como el manejo de las infecciones genitales,  infecciones durante el embarazo y en el posparto.

Cuenta con más de 25 años de experiencia en su especialidad y, actualmente ejerce en el Hospital Virgen del Rocío como internista en la Unidad Clínica de enfermedades infecciosas. También fue tutora clínica del departamento de Medicina de la Universidad de Sevilla.

Además, tiene múltiples artículos publicados.

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