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Esclerodermia


Especialidad de Reumatología

La esclerodermia es una enfermedad autoinmune que provoca endurecimiento de la piel y cambios en vasos sanguíneos, músculos y órganos internos. El origen de la afección se desconoce, pero los pacientes tienen en común una acumulación de una proteína fibrosa (colágeno) en la piel y otros órganos. El principal síntoma de la esclerodemia es la inflamación y endurecimiento de la piel, además de inflamación y cicatrización de muchas partes del cuerpo que causan problemas en otros órganos. La patología se puede presentar de forma severa, llegando incluso a provocar la muerte, o de forma leve, en la que sólo se manifiesta de manera localizada. Por lo tanto, diferenciamos entre dos tipos de esclerodermia. Una es la esclerodermia localizada, que sólo afecta a algunos lugares de la piel, normalmente a manos y cara. La otra es esclerodermia o esclerosis sistémica progresiva, que puede afectar a todo el cuerpo (piel, esófago, pulmones, corazón...). Este tipo de esclerodermia se subdivide en enfermedad difusa y enfermedad limitada o síndrome CREST, que presenta cinco rasgos típicos: calcicosis, síndrome de Raynaud, disfunción esofágica, esclerodactilia y dilatación de pequeños vasos. El tratamiento de la enfermedad depende del tipo y de la severidad de los síntomas.